<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775</id><updated>2012-02-15T19:17:16.471+01:00</updated><category term='Cuentos'/><category term='Diario de campo'/><category term='Textos rescatados'/><category term='K.'/><category term='Artículo semanal'/><category term='Londres'/><category term='Literatura'/><category term='&quot;Collages&quot;'/><category term='Poemas'/><category term='Cuaderno de Madrid'/><category term='Educación'/><category term='Cómic'/><category term='Vídeos'/><category term='Felicitación navideña'/><category term='Actualidad'/><category term='Artes plásticas'/><category term='Dietario personal'/><category term='Autobús'/><category term='Mis libros'/><category term='Vida nueva (novela)'/><category term='Biblioteca'/><category term='Conversaciones'/><category term='Cine'/><category term='Recortes'/><title type='text'>Columna de humo</title><subtitle type='html'>Diario abierto del escritor José Manuel Benítez Ariza</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1548</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5087127483434724680</id><published>2012-02-14T09:44:00.000+01:00</published><updated>2012-02-14T09:44:20.274+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno de Madrid'/><title type='text'>SAN VALENTÍN, 2012</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-HawVZwsEa-4/Tzoetus7OGI/AAAAAAAACcc/_8HeQyksKyo/s1600/pc-daumier-theft.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-HawVZwsEa-4/Tzoetus7OGI/AAAAAAAACcc/_8HeQyksKyo/s400/pc-daumier-theft.jpg" width="282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lazos más personales y amistosos que ideológicos o políticos me llevan a asistir a estas "jornadas sindicales", a cuya declaración final (una "carta de amor a la escuela pública", aprovechando que estamos en el día de San Valentín) he aportado unos versos... Últimamente me pasan estas cosas, que me hacen salir un poco de mis rutinas e interesarme por cosas a las que no prestaba mucha atención prácticamente desde los días de mi juventud. Y así, por lo mismo que me he visto últimamente ensayando un &lt;i&gt;rap&lt;/i&gt;&amp;nbsp;propio con chicos aficionados a ese estilo musical, o carteándome con músicos de &lt;i&gt;heavy metal&lt;/i&gt;,&amp;nbsp;&amp;nbsp;me veo ahora sinceramente interesado por la larga y bien argumentada diatriba anticapitalista que pronuncia Juan Carlos Monedero, primer ponente en estas jornadas, y a quien conocía de oídas, y creo que de vista, desde los ya lejanos días que pasé en Madrid documentando mi última novela y frecuentando las cafeterías de la Complutense, donde este hombre es profesor de Ciencias Políticas. Oigo su charla con agrado y prestándole más asentimiento del que yo mismo esperaba. La verdad es que la miserable economía de estos tiempos y quienes la administran concitan cada vez menos simpatías, y nos hacen dudar de nuestras convicciones incluso a quienes desde hace tiempo creíamos que desentenderse de ciertas ponzoñosas fantasías utópicas era casi un deber de higiene mental y política. Hoy ya no estoy tan seguro. Aunque la verdad es que hoy ya no estoy seguro de casi nada. Y tal vez estas regresiones mías a mis querencias de ayer no sean más que lo que son: fantasías de viejo que juega a ser joven.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5087127483434724680?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5087127483434724680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5087127483434724680' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5087127483434724680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5087127483434724680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/san-valentin-2012.html' title='SAN VALENTÍN, 2012'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-HawVZwsEa-4/Tzoetus7OGI/AAAAAAAACcc/_8HeQyksKyo/s72-c/pc-daumier-theft.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3003726022767855889</id><published>2012-02-13T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-13T13:26:18.280+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>GASOLINERA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-nHcPRvBt3jk/TzfzfTz7PmI/AAAAAAAACcU/vIcQyvEir8E/s1600/tumblr_kwr9wuTkoy1qa9kz4.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-nHcPRvBt3jk/TzfzfTz7PmI/AAAAAAAACcU/vIcQyvEir8E/s1600/tumblr_kwr9wuTkoy1qa9kz4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La marquesina de una gasolinera constituye un buen ejemplo de lo que ocurriría en una casa sin paredes: se convertiría de inmediato en sede de todos los vientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Al abrigo de mis cristales, en mi habitación caldeada por el sol, leo &lt;i&gt;Correspondences&lt;/i&gt;, de Anne Stevenson. Llego a este singular libro-poema atraído por lo que de él dice Janet Malcolm en su ensayo sobre Sylvia Plath, del que ya he hablado en este cuaderno. Stevenson es coetánea de Plath y habla de una tesitura muy similar a la que ésta conoció en sus años formativos: la América de los años cincuenta, con su "asombroso código de represión sexual" y otras gaitas que pesaban sobremanera sobre las mujeres que, habiéndose criado en un medio académico y en las aspiraciones de la cultura humanista, comprobaban cómo éstas apenas alcanzaban concreción en la realidad de la vida adulta. Es conocida la trágica salida que Plath encontró a sus frustraciones. Stevenson, por su parte, pagó su débito a "la infecciosa contracultura" -son palabras suyas- de los sesenta-setenta, y escribió este libro, &lt;i&gt;Correspondences&lt;/i&gt;, que llega ahora a mis manos como regalo de cumpleaños y gracias a los desvelos de M.A., que me ha conseguido un ejemplar de su primera y, por lo que sabemos, única edición... Es un libro hermoso, sobrio, como corresponde al concepto de edición de poesía que tienen los anglosajones, tan alejado de ese modelo de libro delicadito y con moños que por aquí se gasta. Y en él la poeta hace un exhaustivo ajuste de cuentas con su medio, representado por una familia muy parecida a la suya, a la que oímos expresarse a través de una serie de cartas, fragmentos de diarios y otros documentos escritos a lo largo de siete generaciones. Estas cartas-poemas de Stevenson transmiten con asombrosa eficacia la idea de que la principal herencia que una generación deja a otra es su frustración, y que cuando esa frustración se hace más evidente y dolorosa es precisamente en el momento en el que la coyuntura histórica parece empeñada en favorecer la emancipación personal. De ahí que todo el tinglado estalle a finales de los años sesenta, y que los personajes más atormentados de toda la saga sean justo quienes conocieron esa tesitura liberadora... Libro dotado de una extraña amenidad, que se lee como una novela, y que luego pesa en el ánimo como una losa e invita a nuevas relecturas y meditaciones, &lt;i&gt;Correspondences&lt;/i&gt; parece una obra tan trascendental como, pongo por caso, &lt;i&gt;The Spoon River Anthology&lt;/i&gt;, la colección de epitafios que compuso Edgar Lee Masters.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por eso, para descargarme de tanta trascendencia, en la noche del sábado veo &lt;i&gt;Carne&lt;/i&gt;, una de las indescriptibles películas que el erotómano argentino Armando Bó dirigió a mayor gloria de su musa, la opulenta Isabel Sarli. El título no llama a engaño: la película se llama así porque transcurre en una planta de procesado de carne de vacuno, en la que trabajan los protagonistas. Delicia -que así se llama el personaje que interpreta Sarli- es la novia del jefe de personal, que es &amp;nbsp;también pintor -lo que da lugar a una serie de escenas en las que la exuberante actriz posa desnuda para su amado-; y es deseada por un tipo malencarado que también trabaja en la fábrica, y que la viola repetidamente -una de las veces, sobre un costillar de vacuno, "carne sobre carne", como él mismo se encarga de aclararnos-... No daré cuenta del desenlace entre machista y moralista que Bó da a esta trama. El caso es que, aun reconociendo su condición de bodrio, la veo con agrado. Tal vez por el encanto que le presta su anacronismo -en la época en que los argentinos perpetraban estas gamberradas, aquí en España, con la misma estética y parecidos patrones morales, triunfaba la radionovela &lt;i&gt;Simplemente María&lt;/i&gt;-, o por esa sinceridad que sólo los directores malos -piénsese en Ed Wood- ponen en sus productos, tan alejados en esto del desdeñoso distanciamiento con el que los cineastas "de verdad" ejecutan los suyos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Fuera, un frío cortante. Frío de gasolinera abierta a los cuatro vientos. El mundo es un arrabal, como muy bien retrata la película de Bó. Porque lo otro, su núcleo cordial, las sedes de cultura y refinamiento espiritual, está podrido, como muy bien demuestran los testimonios de sus hijos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3003726022767855889?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3003726022767855889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3003726022767855889' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3003726022767855889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3003726022767855889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/gasolinera.html' title='GASOLINERA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-nHcPRvBt3jk/TzfzfTz7PmI/AAAAAAAACcU/vIcQyvEir8E/s72-c/tumblr_kwr9wuTkoy1qa9kz4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7850808639502400125</id><published>2012-02-10T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-10T09:00:13.578+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>OPTIMISTA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Xaxfe8LaUHc/TzQkk1JfAII/AAAAAAAACcM/Vztx44z7VqY/s1600/deauville2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-Xaxfe8LaUHc/TzQkk1JfAII/AAAAAAAACcM/Vztx44z7VqY/s1600/deauville2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Ondas electromagnéticas, corriente eléctrica, calor. Como agradece la carne dolorida estas aparentes torturas. También, la mano que masajea y acaricia. Esta sensualidad del cuerpo averiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mientras tanto, Baroja. Mientras la corriente eléctrica me cosquillea el tendón lastimado, leo la página que dedica a las mujeres mundanas de San Sebastián. Aquí el habitualmente lúcido escritor vasco se muestra confundido, como podría estarlo cualquiera de nosotros ante el espectáculo siempre fascinante de la belleza femenina en exhibición. Y las preguntas que se hace son las que se haría cualquiera ante la evidencia de que esa exhibición no va dirigida a nosotros, ni espera otra reacción por nuestra parte que la simple admiración callada y distante. Quejarse es vano. Y, mucho menos, moralizar."Debajo del español aparece siempre el cura", dice Baroja, como precaviéndose. Pero ¿no es ésta una apreciación de cura de pueblo: &lt;i&gt;Lo que indudablemente es absurdo es ver muchachas que se pintan y muestran sus atractivos (...) con el objeto de casarse y ser después presidentas de una asociación piadosa&lt;/i&gt;?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Claro que, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Esta mañana mismo no pude evitar reírme ante los comentarios machistas que cierto periodista radiofónico hizo respecto a la "puesta a punto" que una destacada dirigente política entrada en años, y ahora desplazada del poder, ha dedicado a su persona, con espectaculares resultados. M.A, me afea mi actitud. Y tiene razón. ¿Qué daño le hace esa mujer a nadie por ponerse guapa? Le digo que no todo el mundo, cuando pierde su empleo, tiene recursos y ganas para someterse a un tratamiento de belleza. Pero ahora soy yo mismo quien me avergüenzo de mis propias palabras. Tan mayorcito y todavía jugando a la demagogia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Al filo ya de los cincuenta. &lt;i&gt;In mezzo del camin&lt;/i&gt;... Qué optimista.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7850808639502400125?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7850808639502400125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7850808639502400125' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7850808639502400125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7850808639502400125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/optimista.html' title='OPTIMISTA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Xaxfe8LaUHc/TzQkk1JfAII/AAAAAAAACcM/Vztx44z7VqY/s72-c/deauville2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7099519444426560666</id><published>2012-02-09T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-09T09:00:16.018+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>SUPRAESPINOSO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9WGgLDOyd_M/TzLGteajhoI/AAAAAAAACcE/OtkOHx3K0Cg/s1600/Lecci%C3%B3n+de+anatom%C3%ADa+Rembrandt.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/-9WGgLDOyd_M/TzLGteajhoI/AAAAAAAACcE/OtkOHx3K0Cg/s400/Lecci%C3%B3n+de+anatom%C3%ADa+Rembrandt.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A vueltas con mi hombro fastidiado, me avergüenza un poco la avidez, la curiosidad morbosa, con la que abro el sobre cerrado en el que van los resultados de la ecografía que acaban de hacerme de la zona dañada... Es la misma ansiedad, me parece, que causan las imágenes pornográficas; es decir, las que muestran &lt;i&gt;aquello que no debe verse&lt;/i&gt;... Y nada más pornográfico, a estos efectos -mucho más que las inocentes &lt;i&gt;pudendae-&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que lo que se oculta bajo la propia epidermis. Huesos, vísceras, tendones... La dolorosa casquería de la que estamos hechos. Ni siquiera el ecógrafo, al que presupongo acostumbrado a estas cosas, oculta su emoción al descubrir el lugar dañado: "Aquí, aquí", dice, tocando en la pantalla con la punta del lápiz la manchita blanca que, según él, delata el daño. Esa parte de mi cuerpo tiene ya para mí nombre propio: &lt;i&gt;Supraespinoso&lt;/i&gt;. Así se llama el tendón dolorido; &amp;nbsp;y ése será, a partir de ahora, el nombre de un nuevo personaje de mi mitología personal. Algo me dice que aparecerá con frecuencia en este cuaderno. Lo que me coloca, por qué no decirlo, en una inesperada y difícil tesitura literaria, porque... a ver qué historias, aconteceres, intenciones, pensamientos, etc. atribuyo a esta nueva criatura con nombre mitad de monstruo, mitad de payaso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El curioso artificio del que se vale Baroja para enjaretar en su libro -&lt;i&gt;Las horas solitarias&lt;/i&gt;- unas páginas de apresuradas notas de lectura sobre Haeckel, Bergson, Feuerbach, Menéndez Pelayo... Primero nos dice que han llegado las lluvias, y que con semejante tiempo no puede hacer otra cosa que leer. Siguen las mencionadas páginas. Y luego.. la solemne declaración de que ya ha escampado. También yo debería hacer lo mismo cada vez que me refiero en este cuaderno a mis propias lecturas: advertir previamente que está lloviendo, real o figuradamente, en alguna otra región de mis intereses más inmediatos; y que por eso el registro vital que dejo aquí de esas horas o días se limita a una simple nota de lectura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Hombres que, a las cuatro de la tarde, toman melancólicamente una copa de vino en la barra de un bar. Oigo a uno confesar a la camarera que su mujer también tiene la tarde muy ajetreada, y que, para verla nada más que en el instante de cruzarse, prefiere ahorrarse la carrera y quedarse allí, en la barra, apurando su copa. No advierto dobles intenciones en la confidencia. Se ve que la camarera está al tanto del percal. No me extrañaría que la mujer del susodicho fuera también su confidente.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7099519444426560666?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7099519444426560666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7099519444426560666' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7099519444426560666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7099519444426560666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/supraespinoso.html' title='SUPRAESPINOSO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9WGgLDOyd_M/TzLGteajhoI/AAAAAAAACcE/OtkOHx3K0Cg/s72-c/Lecci%C3%B3n+de+anatom%C3%ADa+Rembrandt.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-8032096540563017002</id><published>2012-02-07T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-07T09:00:19.346+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>MILAGROS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-NcweYItllPA/TzAGHn1mSyI/AAAAAAAACb8/q9VIifPS6RE/s1600/JOS%C3%89-GUTI%C3%89RREZ-SOLANA-M%C3%81SCARAS-1.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="336" src="http://3.bp.blogspot.com/-NcweYItllPA/TzAGHn1mSyI/AAAAAAAACb8/q9VIifPS6RE/s400/JOS%C3%89-GUTI%C3%89RREZ-SOLANA-M%C3%81SCARAS-1.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Baroja o el arte de desbarrar... con toda la razón del mundo. Sus salidas de tono le valdrían hoy el veto de prácticamente todos y cada uno de los periódicos de difusión nacional. &lt;i&gt;La mayoría de los españoles, y la casi totalidad de los vascos, son moros que en vez de llevar el Corán, llevan en el espíritu la doctrina del padre Astete&lt;/i&gt;. Esto lo dice en un banquete de homenaje que le hacen en Bilbao. Para hacer amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Esto del frío, como casi todas las sensaciones físicas intensas, termina traduciéndose en un ansia muy concreta, que es el único ansia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Anoto ahora nuestra precipitada salida de Benaocaz, a primera hora del domingo, después de una noche sin fluido eléctrico, en la que no fue posible encender los radiadores. El santo, si acaso, obró un discreto milagro: el de aplazar el apagón hasta que los músicos, Therese y Juan Carlos, acabaron lo suyo y recogieron lo que el difunto Camarón llamaba &lt;i&gt;los baúles&lt;/i&gt;. Luego, la cena a la luz de las velas, y el frío, que no fue tanto. Otro milagro quizá.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-8032096540563017002?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/8032096540563017002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=8032096540563017002' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8032096540563017002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8032096540563017002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/milagros.html' title='MILAGROS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-NcweYItllPA/TzAGHn1mSyI/AAAAAAAACb8/q9VIifPS6RE/s72-c/JOS%C3%89-GUTI%C3%89RREZ-SOLANA-M%C3%81SCARAS-1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6443931482539542121</id><published>2012-02-06T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-06T09:00:11.949+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>El PAÑUELO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OSmtjux3114/Ty6_G8diA0I/AAAAAAAACbs/2cQzKB_TJ_c/s1600/pier3.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-OSmtjux3114/Ty6_G8diA0I/AAAAAAAACbs/2cQzKB_TJ_c/s1600/pier3.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"El pañuelo es &lt;i&gt;mu&lt;/i&gt; chico", me decía este compañero de trabajo al constatar los lazos múltiples, a veces muy intrincados, que unían al medio centenar de personas allí congregadas, en la fiesta que daba nuestro común amigo pintor con motivo (o más bien pretexto) de la celebración patronal. Ocurría como en esos sueños en los que de pronto comparecen gentes pertenecientes a momentos muy alejados de la vida de uno. Allí estábamos todos, en efecto, acogidos a un laxo -pero, en cualquier caso, sincero- pretexto amistoso. Había comida y bebida abundantes, música, ganas de diversión; y, sobre todo, cierta generalizada predisposición generosa, que se materializaba en el deseo que todos sentíamos de compartir lo propio con los demás. Fue, un año más, una ocasión hermosa. Y acaso el "frío siberiano" del que hablaban los &amp;nbsp;meteorólogos, y que se manifestaba en el viento cortante que soplaba en el exterior y mantenía los termómetros por debajo de cero grados, no fuera más que el necesario elemento de contraste con el que aquilatar el calor cordial que se respiraba en la atestada cocina de la casa, alrededor de las copas semivacías y los restos del festín... Allí, en &amp;nbsp;la hora tonta de las expansiones festivas, alguien contó un chiste muy, muy viejo: el de la familia cuyos miembros, por tener todos y cada uno de ellos la boca torcida, cada uno en una dirección, son incapaces de apagar una vela de un soplo; por lo que, después de infructuosos intentos, llaman a la criada; que se limita a... humedecerse las yemas de los dedos y ahogar con ellos la llama.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3khcWGxQHZY/Ty6_SgDKAAI/AAAAAAAACb0/m6fKGXVfGjs/s1600/img035.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-3khcWGxQHZY/Ty6_SgDKAAI/AAAAAAAACb0/m6fKGXVfGjs/s200/img035.jpg" width="146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Previamente había surgido un leve motivo de discusión, motivado por la composición del lote de piezas &lt;i&gt;artísticas&lt;/i&gt; que iba a rifarse para pagar a los músicos. Lo formaban sendos cuadros del anfitrión y de otro de los habituales, más un grabado aportado por otro invitado, un bolso de piel manufacturado por un artesano también presente en la fiesta y... un poema mío, manuscrito e ilustrado. La idea inicial era que el lote constituía un premio único; pero alguien sugirió que, para dar más posibilidades a los participantes, cada una de las piezas debía rifarse por separado. A lo que me opuse, porque se me pasó por la cabeza la idea de que, al lado de las otras piezas, el poema, mi aportación casi simbólica al lote, no pasaría de ser un premio de consolación; y no porque allí nadie menospreciase el valor o la entidad artística de la poesía en comparación con las otras artes representadas en el lote, sino porque me parecía indiscutible que, si lo que se rifaba era la posesión de un conjunto de piezas singulares, salidas en ocasión única de las manos de sus respectivos artífices, quienes, en virtud de la cesión efectuada, se desprendían de ellas para siempre, el poema representaba una aportación heterogénea, que no podía equipararse sin más a la condición singular de los otros objetos; porque, al ceder la materialidad del manuscrito a un tercero, el poeta no hacía dueño a éste de un objeto singular por él creado, que aún podría ser reproducido o publicado en otros contextos... Sin querer, estábamos planteándonos cuestiones sobre la jerarquía y condición de las artes que ni Aristóteles ni otros filósofos (me acuerdo ahora del alemán Lessing) habían logrado zanjar de modo satisfactorio. Así que... alcanzamos una solución salomónica: dividimos el lote en dos. Y mi manuscrito sale a concurso acompañado del bolso y de uno de los cuadros. Como parapetado tras ellos. Y, al mismo tiempo, sintiéndose partícipe de la esencia material (el rato de trabajo que ha costado crearlos) del uno y del otro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En las vísperas, presentación en Puerto Real de mi novela &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;, conjuntamente el libro de relatos &lt;i&gt;Zona de incertidumbre&lt;/i&gt;, de mi amigo Antonio Serrano Cueto. Y en ese acto, como adelantando acontecimientos, mi compañero de mesa me pregunta por la querencia rural de mis últimos libros de poesía, en contraste con el carácter netamente urbano de la novela presentada. Hablo de mi relación con la sierra de Cádiz, del papel que este elemento paisajístico tiene en mi poesía penúltima, de mi trato con los pintores de la zona, etc. Me extiendo especialmente sobre este último punto, y menciono al precursor y padre reconocido de esa escuela, el pintor Pedro de Matheu (1900-1965), formado en París y eficaz transmisor de las aportaciones del impresionismo tardío y la primera vanguardia a las escuelas regionalistas con las que se relacionó en virtud de sus orígenes familiares y su trayectoria vital. Yo sabía en qué terreno me movía, porque algunos cuadros de este pintor están depositados en el Ayuntamiento de Puerto Real, organizador del acto que nos congregaba; pero lo que no podía prever es que dos de esos cuadros estaban guardados en un despacho contiguo al salón el que nos encontrábamos. Y que, al final del acto, las autoridades presentes me invitarían a verlos. Allí estaban, en efecto: un gran óleo que representa uno de esos secretos jardines interiores que tanto abundaban en el pueblo antes de que la especulación urbanística de los años sesenta y setenta acabara con casi todos ellos; y otro, de técnica más moderna, casi &lt;i&gt;fauve&lt;/i&gt;, que muestra una intrincada masa arbórea, resuelta en una variedad casi infinita de verdes.. Esa misma noche llamé a mi amigo pintor, para contarle el suceso. Y los dos (viejos ateos recalcitrantes, al fin y al cabo) estuvimos de acuerdo en atribuirlo a la influencia benéfica del santo cuya festividad iba a reunirnos al día siguiente.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6443931482539542121?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6443931482539542121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6443931482539542121' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6443931482539542121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6443931482539542121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/el-panuelo.html' title='El PAÑUELO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OSmtjux3114/Ty6_G8diA0I/AAAAAAAACbs/2cQzKB_TJ_c/s72-c/pier3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1495891209523264042</id><published>2012-02-01T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-02-01T09:00:15.208+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>MI SINO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OK1FbgTXBa4/Tygo2H4sBDI/AAAAAAAACbk/KyaJ5R1ydlw/s1600/9672718_gal.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-OK1FbgTXBa4/Tygo2H4sBDI/AAAAAAAACbk/KyaJ5R1ydlw/s1600/9672718_gal.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Ni del todo enfermo ni del todo sano. Ni lo uno ni lo otro. Ni fu ni fa. Es mi sino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El buen humor de Unamuno en algún que otro pasaje de su &lt;i&gt;Por tierras de España y Portugal&lt;/i&gt;. Pero se le adivina forzando un poco la pose, como diciendo: "¿No decíais que soy un profesor huraño y cascarrabias, cargado de filosofías librescas? Pues aquí me tenéis, andando por el campo y durmiendo al raso". Pero juega al escondite. Como cuando presume de haber burlado la curiosidad de cierto fraile que se queda con las ganas de saber quién es ese excursionista que presume de conocer al dedillo las &lt;i&gt;Florecillas&lt;/i&gt; de San Francisco... En realidad, lo que está haciendo es castigarlo, por no saber que ese viajero tan erudito no era otro que... Miguel de Unamuno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y es que, incluso en los viajes, el fardo que más pesa es el ego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Dorothy Malone. La recordamos casi siempre en sus papeles excesivos -la mujer cínica y permanentemente insatisfecha que interpreta en &lt;i&gt;Escrito en el viento&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Ángeles sin brillo&lt;/i&gt;-. Pero hay que verla en &lt;i&gt;El último atardecer&lt;/i&gt;, el &lt;i&gt;western&lt;/i&gt; de Robert Aldrich: la de siempre, sí, pero como si hubiese domeñado sus tempestades interiores y hubiese sabido disimularlas bajo una máscara de aparente plenitud madura. Y casi lamentamos que la función de Kirk Douglas en esa película no sea otra que desbaratar esa máscara.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1495891209523264042?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1495891209523264042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1495891209523264042' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1495891209523264042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1495891209523264042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/02/mi-sino.html' title='MI SINO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-OK1FbgTXBa4/Tygo2H4sBDI/AAAAAAAACbk/KyaJ5R1ydlw/s72-c/9672718_gal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1198700568361077582</id><published>2012-01-31T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-31T09:00:16.159+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ZEN</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-7E4BAR41kZQ/TybmgOoX4kI/AAAAAAAACbc/NEiDisIjaC8/s1600/cezanne11.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="330" src="http://4.bp.blogspot.com/-7E4BAR41kZQ/TybmgOoX4kI/AAAAAAAACbc/NEiDisIjaC8/s400/cezanne11.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Tendría que haber indicadores gráficos del silencio, y que fueran más expresivos que el mero espacio en blanco -del que tanto abusó, hasta llegar a la autocaricatura, la llamada "poesía del silencio"-. Que este cuaderno, por ejemplo, &amp;nbsp;fuera un diario &lt;i&gt;zen&lt;/i&gt;, lleno más de resonancias que de enunciaciones, más atento a la escucha que a imponer sus palabras. Tiene uno ese ánimo a veces. Pero también ha aprendido uno a desconfiar de esa forma de la pedantería consistente en callar para aparentar inteligencia o una insondable vida interior, ajena al ruido de este mundo. Así que más vale aplicarse a construir, palabra tras palabra, el pobre sonsonete propio, antes que acogerse a ese privilegio de la duda del que tanto abusan los silenciosos. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Dentro de ese sonsonete, la cantinela de los achaques. Mi garganta, quebrada otra vez. Los malestares aparejados a esos recurrentes colapsos de las ventilaciones de uno. La sospecha, en fin, de que cuando los bronquios, la garganta o la nariz andan reñidas con el medio al que deben la razón de ser, el malestar no es solamente físico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Gestionar lo de uno. Nada más aburrido ni, en cierto modo, humillante. Mejor ser como esos manzanos de los huertos abandonados, que todos los años dan cosecha nueva mientras la del anterior se pudre en el suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sí, decididamente la poesía. El único género literario en el que el público, aunque bienvenido, no es en absoluto necesario.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1198700568361077582?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1198700568361077582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1198700568361077582' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1198700568361077582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1198700568361077582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/zen.html' title='ZEN'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-7E4BAR41kZQ/TybmgOoX4kI/AAAAAAAACbc/NEiDisIjaC8/s72-c/cezanne11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-2018680094975868415</id><published>2012-01-30T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-30T09:00:11.929+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>IRISHTOWN REVISITED</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-SQK3tbrxR2w/TyU6IJUGQ2I/AAAAAAAACbU/hKlKh2o_Jbc/s1600/Irish_Town_2.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://2.bp.blogspot.com/-SQK3tbrxR2w/TyU6IJUGQ2I/AAAAAAAACbU/hKlKh2o_Jbc/s400/Irish_Town_2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Tiene algo de efeméride volver aquí, a la hacendosa y recogida calle Irishtown de Gibraltar, porque la primera entrada de este diario íntimo la motivó una visita a la simpática librería de lance que allí se ubica. Fue -tengo que mirarlo, porque lo he olvidado- el 7 de diciembre de 2005.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La calle -mi favorita de Gibraltar- sigue más o menos igual: una calle en la que hacen vida los naturales de la colonia, y no, como la paralela Main Street, dedicada en cuerpo y alma al turismo peninsular, ávido de tabaco y licores a precios económicos. No; lo que aquí florece, amén de alguna que otra venerable oficina de seguros más o menos orientados a lo naval, como la añeja Lloyd's, son las tiendas de barrio: una frutería, por ejemplo, terrosa y oscura, como ya casi no se ven en España, y acaso más marroquí que europea, según la apariencia del hombretón barbado y adusto que la atiende; o una tienda de todo-a-cien que aquí, por eso de mantener &amp;nbsp;a toda costa los caracteres identitarios, llaman Pound's Paradise; y una peluquería, creo recordar, rutilante y vulgar, como tendrían que ser todas las peluquerías que no quieren ser más de lo que son, que se conforman con su amable cometido de poner un poco de fantasía en las cabezas de las amas de casa y las adolescentes con problemas para sacarse el graduado escolar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero, para mí al menos, la joya de esta calle es su inesperada librería de lance. En los años transcurridos desde mi primera visita ha cambiado algo. Para empezar -pero eso puede ser casualidad-, ya no está el entusiasta librero que te saludaba con un sonoro &lt;i&gt;Welcome to Chaos!&lt;/i&gt;. Entre otras cosas, porque el local ya no es tan caótico como antes. Ahora los libros -centenares, miles de "novelas populares"- están más o menos agrupados por colecciones y géneros. Sección de poesía, ahora como antes, no la hay, aunque, a falta de algo mejor, encuentro, entre la nutrida sección de libros infantiles y juveniles, que sigue siendo la mejor de la librería, una antología de poesía para niños en la que, como no podía ser menos en el actual estado de mis pesquisas literarias, figuran no pocos poetas &lt;i&gt;imaginistas -&lt;/i&gt;y ahora caigo en la cuenta de que este movimiento tiene mucho de juego de &lt;i&gt;taller&lt;/i&gt; escolar de poesía-; así que me la echo al coleto, al igual que un par de libros de Kipling -&lt;i&gt;Just So Stories&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;The Jungle Book&lt;/i&gt;- que no tenía en inglés. Con eso -apenas unas pocas libras- ya he hecho el gasto por el largo espacio de tiempo que permanezco en el local. Me ha agradado encontrar de nuevo un cierto número de libros cuyo hallazgo, sin duda, me habría hecho muy feliz en otro tiempo, cuando no los tenía o no los había leído: &lt;i&gt;Barchester Towers&lt;/i&gt;, de mi admirado Anthony Trollope; o &lt;i&gt;Murder in the Cathedral&lt;/i&gt;, de -¿quién iba a imaginar encontrarlo aquí?-. T. S. Eliot. También, muchas novelas de Dickens y alguna que otra obra de Shakespeare. Éstos y otros libros "respetables" están agrupados en un mismo estante, como para evitarles el roce con la aplebeyada concurrencia; entre la que encuentro, sin duda porque la encargada lo ha creído parte de esa caterva, un ejemplar de &lt;i&gt;Rabbit is Rich&lt;/i&gt;, de Updike... Hacer el escrutinio de una librería de viejo equivale a reconsiderar la propia escala de estimaciones de uno. Y en ella, debo confesarlo, las novelas de Updike no ocupan ahora un lugar muy alto, así que no me parece del todo injusto el involuntario menosprecio que aquí sufren.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La librería, por cierto, ha crecido, y ahora dedica parte de su espacio a artículos de papelería y a algo que, con benevolencia, podríamos llamar "antigüedades" (cuadros ajados de inconfundible factura &lt;i&gt;amateur&lt;/i&gt;, cacharrería varia, etc.). No sé si es este parcial cambio de orientación, y el hecho de estar ahora atendida por una simpática señora, lo que motiva la incesante afluencia de amas de casa que se detienen aquí, en una pausa de sus compras, a echar con ella su parrafito. Me admira, una vez más, la singular mezcla de lenguas que los gibraltareños emplean sin inmutarse, intercalando sonoros &lt;i&gt;mi arma&lt;/i&gt; andaluces en sus parrafadas inglesas, o sustituyendo las características muletillas o &lt;i&gt;question tags&lt;/i&gt;&amp;nbsp;por contundentes &lt;i&gt;¿vale?&lt;/i&gt; castizos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Estas conversaciones ponen la música de fondo a mi visita, de la que salgo reconfortado y animado para pasar el resto del día fuera de casa, a pesar de que -esto fue el jueves- ya noto en mí los primeros síntomas de la faringitis que me tendrá en casa el resto de la semana. Esos síntomas, de momento, no me impiden tomar una cerveza tostada en The Angry Friar, mientras miro con cierta emoción peliculera a los centinelas que efectúan el cambio de guardia ante el palacio del Gobernador.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-2018680094975868415?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/2018680094975868415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=2018680094975868415' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2018680094975868415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2018680094975868415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/irishtown-revisited.html' title='IRISHTOWN REVISITED'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-SQK3tbrxR2w/TyU6IJUGQ2I/AAAAAAAACbU/hKlKh2o_Jbc/s72-c/Irish_Town_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-699202810948431713</id><published>2012-01-25T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-25T09:00:00.169+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DE MAÑANA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-rkHsQBUmRss/Tx70wKvywQI/AAAAAAAACbM/SsKdzROwoJ4/s1600/hopper.nighthawks.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="348" src="http://1.bp.blogspot.com/-rkHsQBUmRss/Tx70wKvywQI/AAAAAAAACbM/SsKdzROwoJ4/s640/hopper.nighthawks.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me convocan a una reunión que me saca momentáneamente de mi rutina. Y como no le tengo tomada la medida al trayecto de llegada a este destino ocasional, me veo en la calle a primera hora de una mañana fría, sin otra alternativa que refugiarme en algún bar, a pesar de haber ya desayunado. Así que heme aquí en este viejo establecimiento que, pese a estar en una zona que la ciudad engulló hace decenios, sigue manteniendo un cierto aire de bar de carretera. En estos bares de desayunos llama siempre la atención la presencia de un extraño. Y esta impresión inicial de desconfianza quedará confirmada cuando, a la hora de pagar, yo malentienda el precio y deje en el mostrador un euro, por haber creído oír que el coste de la consumición era &lt;i&gt;noventa&lt;/i&gt; (céntimos, se entiende), y no &lt;i&gt;uno veinte&lt;/i&gt;, que es lo que el camarero me dijo. Me desagrada la brusquedad con la que éste me interpela cuando estoy ya casi en la puerta. Luego suaviza un poco el tono, tal vez por haberse percatado que mi intención era incluso haberle dejado los diez céntimos de propina... "No, si da igual". Pero esta vez soy yo quien se hace el ofendido, mientras espero los ochenta céntimos que sobran de los dos euros que finalmente pongo en el mostrador.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Para colmo, ni siquiera he entrado en calor, y tampoco he cubierto del todo el tiempo de adelanto que llevo. En la terraza del bar, un vagabundo, con mejor criterio que yo, se cubre con una manta mientras devora un papelón de churros. Desde un balcón, un viejo en pijama me mira con curiosidad. Sí, mi condición de extraño en este barrio es demasiado conspicua. En la estrecha acera que recorro, un hombre malencarado casi me empuja para que lo deje pasar. Por su gesto y sus prisas, podría pensarse que se dirigía a matar a alguien. Pero lo que lleva en la mano no es un arma homicida, sino una simple barra de pan. Llego por fin a mi destino, aún con media hora de adelanto. La limpiadora me pide el santo y seña. "Para eso falta todavía media hora", me espeta. "¿No puedo pasar? Es que -arguyo lastimosamente- hace frío aquí fuera...". Pero la mujer de la limpieza es inflexible. Y sólo cuando el personal burocrático del centro empieza a llegar, en relajados grupos de hombres con cierto parecido a políticos en época de campaña y mujeres con faldas ligeramente por encima de las rodillas, a las que uno adivina un hermoso cruce de piernas tras la mesa del despacho, la limpiadora se aviene a permitirme el paso. Pero no le guardo rencor: el cuarto de baño, que era el sitio que necesitaba después de este ajetreado arranque de día, está inmaculado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-699202810948431713?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/699202810948431713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=699202810948431713' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/699202810948431713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/699202810948431713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/de-manana.html' title='DE MAÑANA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-rkHsQBUmRss/Tx70wKvywQI/AAAAAAAACbM/SsKdzROwoJ4/s72-c/hopper.nighthawks.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6456496421334699492</id><published>2012-01-24T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-24T09:00:01.930+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>SANTOS Y DEMONIOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Em3r1LVKA18/Tx2WYqJm_hI/AAAAAAAACbE/6VsChoqKKj8/s1600/2.-Detalle-del-fresco-La-Ca%25C3%25ADda-del-Hombre-pecado-original-y-expulsi%25C3%25B3n-del-Para%25C3%25ADso-de-Miguel-%25C3%2581ngel.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-Em3r1LVKA18/Tx2WYqJm_hI/AAAAAAAACbE/6VsChoqKKj8/s1600/2.-Detalle-del-fresco-La-Ca%25C3%25ADda-del-Hombre-pecado-original-y-expulsi%25C3%25B3n-del-Para%25C3%25ADso-de-Miguel-%25C3%2581ngel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Quizá el rasgo que más atrae de Chesterton, más incluso que su ingenio y elocuencia, sea su insobornable optimismo. Que también tiene, como no podía ser menos en él, un fundamento retórico: la pirueta en la que se basa la conversión de la botella medio vacía en la botella medio llena. Véase, si no, su modo de argumentar a favor de la bondad humana:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;Aunque es verdaderamente difícil encontrar en el mundo a un hombre completamente bueno, es aún más raro, raro hasta el extremo de la monstruosidad, encontrar a un hombre que no desee serlo o no imagine que ya lo es. &lt;/i&gt;(De &lt;i&gt;Tipos diversos&lt;/i&gt;. Trad. de Victoria León)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A lo mejor todo este revuelo respecto al tráfico de contenidos culturales y/o recreativos en Internet se debe a una obstinada negativa a admitir que las condiciones han cambiado. Todo se reduce a que, pongo por caso, un cantante que haya tenido un éxito no tiene asegurado &lt;i&gt;ad aeternam&lt;/i&gt; los réditos derivados del mismo, originados por las especiales condiciones de distribución debidas a la tecnología imperante desde la invención del fonógrafo hasta anteayer. Ahora la tecnología hace posible que cualquier poseedor de un ordenador disponga de un potente medio de copia y distribución de cualquier producto audiovisual, y los posibles beneficios que el éxito inmediato pueda reportar al autor del mismo se reducen, &lt;i&gt;de facto&lt;/i&gt;, a los generados en el momento de acogida de su obra. No es que la obra se haya hecho más efímera: lo que se ha volatilizado es la posibilidad de que determinadas entidades monopolicen la gestión de su disfrute. Al artista no le queda otra que... seguir cantando, o pintando, o escribiendo, o haciendo películas, sabiendo que el recorrido comercial de esas obras será más corto y se reducirá a lo que dure la expectación inicial que logre suscitar entre los más curiosos. Es duro, quizá, pero no menos, en fin, que lo que debieron de parecerles otros cambios equivalentes a quienes monopolizaban, pongo por caso, el comercio de la sal, la seda o la pimienta. Y también tiene algunas ventajas colaterales: la posibilidad de llegar a otros públicos, por ejemplo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Quienes escribimos desinteresadamente en la Red sabemos algo de eso; aun en detrimento, ay, de la posible demanda de nuestros libros impresos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Murió Steve Jobs, con su cara de asceta, y pareció que un santo había pasado a mejor vida. Encarcelaron al dueño de Megaupload y los medios se han regodeado en su imagen de impenitente bebedor de cerveza. El bien y el mal siguen teniendo una iconografía bien definida en nuestras sociedades.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6456496421334699492?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6456496421334699492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6456496421334699492' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6456496421334699492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6456496421334699492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/santos-y-demonios.html' title='SANTOS Y DEMONIOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Em3r1LVKA18/Tx2WYqJm_hI/AAAAAAAACbE/6VsChoqKKj8/s72-c/2.-Detalle-del-fresco-La-Ca%25C3%25ADda-del-Hombre-pecado-original-y-expulsi%25C3%25B3n-del-Para%25C3%25ADso-de-Miguel-%25C3%2581ngel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3794691880160672778</id><published>2012-01-23T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-23T09:00:01.160+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='K.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>MEDIA SEMANA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-itWCDUodA3I/TxxllDx2FQI/AAAAAAAACa8/kO3RQUIWTJ4/s1600/painting1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="317" src="http://3.bp.blogspot.com/-itWCDUodA3I/TxxllDx2FQI/AAAAAAAACa8/kO3RQUIWTJ4/s400/painting1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Aun sabiendo la respuesta -esto fue el jueves-, le pregunté al librero de viejo si había notado algún repunte en la demanda de libros del que fuera prolífico novelista José Luis Martín Vigil, después de que algunos columnistas se hicieran eco de su muerte en el más absoluto olvido, acaecida hace alrededor de un año. Lo pregunto porque he visto una pila de novelas de este autor cuidadosamente entresacadas del limbo de libros desahuciados en el que se encontraban. Y mientras ojeo las portadas llamativas, escandalosas, y leo los títulos no menos sensacionalistas de esas novelas, mi interlocutor me confirma que sí, que le han llegado últimamente pedidos de esos libros. Por qué extraña ley de la oferta y la demanda se rige este fúnebre mercado. Probablemente las mejores páginas que podemos asociar a este autor son las tardías necrológicas -de Villena, de Lamet, de Elvira Lindo- que ha suscitado. Cuando uno tropezaba con sus novelas en los expositores de libros de bolsillo de los grandes almacenes, ya eran cosa del pasado. Tendría yo entonces catorce o quince años, pero advertía que la promesa de historias escandalosas y moralizantes que encerraban aquellos títulos iba dirigida a adolescentes de una edad anterior, más reprimida e ingenua. A esos efectos, uno prefería los &lt;i&gt;best-seller&lt;/i&gt;&amp;nbsp;del día, con sus justas proporciones de violencia, sexo e intriga política. Los de Forsyth, por ejemplo. Nunca tuve la curiosidad de leer una novela de Martín Vigil, pese a que las tuve al alcance de la mano en mi época de mayor y más indiscriminada voracidad lectora. Y, no sé por qué, calculo que algunos de los recientes compradores de sus libros acarrean la misma posible carencia y ahora, en nombre de no sé qué torcido concepto de las compensaciones, intentan subsanarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Llego a la tarde del viernes literalmente exhausto. Renuncio incluso a ir a nadar, porque la languidez que me aflige no es de las que se disipa con el subidón de endorfinas que genera el ejercicio físico. Acompañado solo de la gata, leo las primeras y estremecedoras secuencias de &lt;i&gt;The Flowering of the Rod&lt;/i&gt;. Y me coge un poco de nuevas la extraña emoción que me causan estos versos. No, no es uno religioso, y ni siquiera me atrevo a calificar como religiosa mi vaga veneración de un conjunto de cosas que acaso pudieran englobarse en lo que algunos llaman "espiritualidad". Pero me impresionan las sencillas constataciones que H.D. hace a propósito del anhelo de resurrección, y su comparación del mismo con el instinto que, según dicen, lleva a algunas aves a sobrevolar el punto del océano en el que pudiera haber estado la Atlántida, el continente perdido. Vuelan, dice la poeta, hasta caer exhaustas, y lo hacen en nombre de un anhelo que es, básicamente, un recuerdo. Y eso sí lo entiendo bien: que la posible trascendencia del hombre no sea un salto a una dimensión desconocida, sino... un regreso a un pasado del que sólo guardamos una muy imprecisa memoria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Guns N'Roses en el coche. Un hombre de mi edad escuchando &lt;i&gt;heavy metal&lt;/i&gt;. No sé. De la duradera experiencia de regresión derivada de la escritura de mis tres últimas novelas me quedan estas secuelas. En todo caso, la esplendorosa mañana de sábado es de las que empequeñecen estas modestas obstinaciones del carácter de uno. Por mucho que atruenen los Guns N'Roses, más evidente y palmario es el canto de los pájaros en el paisaje circundante, animados por este sol de casi primavera.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En la mañana del domingo me acuerdo todavía de los exquisitos bocados de jabalina -quiero decir, de hembra de jabalí- que probamos en la cena de la noche anterior, como anticipo de la pieza congelada con la que estos amigos quieren agasajar a sus invitados en unas fiestas venideras. Y no sé qué pensar de la historia con la que aderezaron el manjar. Que la jabalina -decían-, previamente acorralada por perros, había sido rematada con lanza por un furtivo. Unos días antes habíamos visto M.A. y yo &lt;i&gt;Home from the Hill&lt;/i&gt;, la película de Minnelli sobre un hijo apocado que, para hacerse valer ante un padre despótico, caza un peligrosísimo jabalí que asola los contornos. Ahora esa magnificada hazaña queda empequeñecida por la realidad. No era para tanto, al parecer. O sí, quién sabe.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3794691880160672778?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3794691880160672778/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3794691880160672778' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3794691880160672778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3794691880160672778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/media-semana.html' title='MEDIA SEMANA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-itWCDUodA3I/TxxllDx2FQI/AAAAAAAACa8/kO3RQUIWTJ4/s72-c/painting1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7946517046077324209</id><published>2012-01-19T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-19T09:00:00.794+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='K.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>LEVERTOV Y OTRAS SORPRESAS</title><content type='html'>&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Para preservar el tiempo libre, cargarse de obligaciones. Escribir tres novelas seguidas, por ejemplo, y no levantar la cabeza del ordenador hasta haberlo conseguido. Porque, de lo contrario, son otros los que te llenan el tiempo. Miro mi agenda de las próximas dos semanas y se me cae el alma a los pies. Y pensar que sólo un mísero prurito higiénico me separa de la declaración solemne de estar embarcado en un nuevo proyecto, que me pondría a salvo de todo lo demás...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-hzpbBK73_CU/TxcDZGwp_eI/AAAAAAAACa0/c5kw2y8oezg/s1600/103_small.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-hzpbBK73_CU/TxcDZGwp_eI/AAAAAAAACa0/c5kw2y8oezg/s1600/103_small.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero también es grato abandonarse a los vaivenes del capricho y a esos azares que te van llevando de una devoción a otra. Ayer por ejemplo: recién terminado &lt;i&gt;Tribute to the Angels&lt;/i&gt; y antes de embarcarme en &lt;i&gt;The Flowering of the Rod&lt;/i&gt;, la segunda y tercera partes respectivamente de la &lt;i&gt;Trilogía&lt;/i&gt; de H.D., me distraigo leyendo algunos poemas de la anglonorteamericana Denise Levertov (1923-1997). Me lleva a ellos el hecho de encontrar su nombre al pie de alguno de los estudios sobre H.D. citados en la bibliografía del libro que ando leyendo; y, también, el que mi amigo José Luis Piquero me confiara el otro día que la está traduciendo. Así que me dejo llevar por la repentina actualidad, en mi economía íntima, de esta poeta, y releo los poemas suyos que tengo a mano, los que figuran en las antologías de Donald Hall, Alberto Girri y José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal, más algunos que encuentro en Internet. Hay una diferencia notable, por cierto, entre los poemas recientes de esta autora y los que antologan los citados muestrarios, sobre los que han pasado ya sus buenos treinta o cuarenta años, o más. En las antologías, Levertov es básicamente una discípula aventajada de William Carlos Williams (véase, por ejemplo, el espléndido &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/browse/96/1#/20587838/1"&gt;Six Variations&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;), a quien supera en calidez, humor y frescura, aunque sin apartarse decisivamente del credo minimalista del maestro. Sorprende por ello que la selección de Donald Hall se cierre con un poema de largo aliento sobre los recuerdos ingleses de la autora (&lt;i&gt;A Map of the Western Part of the County of Essex in England&lt;/i&gt;), donde ese minimalismo desaparece para dar paso a una evocación cordial del paisaje y las experiencias asociadas a él, en un tono que recuerda, contra toda expectativa, a los poemas sobre la campiña inglesa (&lt;i&gt;Sussex&lt;/i&gt;, por ejemplo) que escribió Kipling... Quién lo diría. Menos sorprendente es que la poeta, en su etapa madura, incurra con cierta frecuencia en esa especie de ocasionalismo biempensante que parece consustancial al papel del poeta "progresista" en la sociedad norteamericana. Pero, por lo que he leído, incluso en estos casos mantiene la altura de tono y la pertinencia del poema, siempre fiel a los modos y querencias de la autora, como lo demuestra, por ejemplo, el demorada tratamiento "paisajista" que da a &lt;i&gt;&lt;a href="http://wonderingminstrels.blogspot.com/2003/02/in-california-during-gulf-war-denise.html"&gt;In California during the Gulf War&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, un buen ejemplo de esa poesía "ocasional".&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Tómense estas rápidas impresiones, de todos modos, con las debidas cautelas: la bibliografía de Levertov es muy copiosa, especialmente en sus años finales, y no se la puede juzgar por la lectura de una veintena de poemas encontrados al azar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me congratulo, de todos modos, de este redescubrimiento, que debo a los bandazos del azar y a las recomendaciones del amigo JLP. Aunque seguro que él ha visto en esta poeta cosas muy distintas. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Ser como K. Tener el instinto &amp;nbsp;infalible para encontrar el último resquicio en el que el sol se demora antes de desaparecer por completo. Y, en ese mínimo reducto de calor dorado, echar la siesta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7946517046077324209?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7946517046077324209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7946517046077324209' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7946517046077324209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7946517046077324209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/levertov-y-otras-sorpresas.html' title='LEVERTOV Y OTRAS SORPRESAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hzpbBK73_CU/TxcDZGwp_eI/AAAAAAAACa0/c5kw2y8oezg/s72-c/103_small.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4759500098064893696</id><published>2012-01-18T09:00:00.001+01:00</published><updated>2012-01-18T09:00:14.478+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='K.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>CHESTERTONIANO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-nKDtj7QAkJw/TxWjxm24FdI/AAAAAAAACas/xSMnkVuIKuU/s1600/220px-Gilbert_Keith_Chesterton01.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-nKDtj7QAkJw/TxWjxm24FdI/AAAAAAAACas/xSMnkVuIKuU/s1600/220px-Gilbert_Keith_Chesterton01.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La espera del autobús ha durado lo que se tarda en leer quince páginas de Chesterton.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"El poeta puede ser un hipócrita en su metafísica, pero jamás en su prosodia". Brillante, desde luego. Y, además, por lo que se me alcanza, verdadero. Pero ¿qué quiere decir &lt;i&gt;exactamente&lt;/i&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y esta amiga que se me acerca en la parada y, al ver lo que estoy leyendo, declara también su entusiasmo por el escritor inglés. Pero, ¿quién que tenga alguna noción de Chesterton no se declarará &lt;i&gt;chestertoniano&lt;/i&gt;, incluso contra toda evidencia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La que sí ha leído a Chesterton, y con aprovechamiento, es mi gata.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Contra lo que parece, un &lt;i&gt;sofista católico&lt;/i&gt; no es un oxímoron, sino una &amp;nbsp;definición bastante ajustada a su objeto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El filósofo que más debieran odiar los católicos no es Marx, ni Nietszche, ni Voltaire, sino... Platón. De haber vivido en la era cristiana, hubiera sido un antagonista invencible en cualquier polémica teológica. (Y no sé por qué se me ocurre esto a propósito de Chesterton: quizá por el odio que Platón profesaba a los sofistas.)&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;¿Chesterton en estos tiempos? Le habrían ofrecido ser &lt;i&gt;conductor&lt;/i&gt; o comentarista de algún programa de telerrealidad (como hicieron sucesivamente, creo, con Gustavo Bueno y Amando de Miguel, o viceversa). Y no estoy muy seguro de que no hubiera aceptado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Un privilegio, y una suerte: leer a Chesterton antes de cumplir los veinte. Después irrita un poco, no sé por qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Se había embriagado de Chesterton: hablaba en paradojas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En el fondo, Chesterton no es más que... periodismo. Del bueno, eso sí.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4759500098064893696?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4759500098064893696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4759500098064893696' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4759500098064893696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4759500098064893696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/chestertoniano.html' title='CHESTERTONIANO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-nKDtj7QAkJw/TxWjxm24FdI/AAAAAAAACas/xSMnkVuIKuU/s72-c/220px-Gilbert_Keith_Chesterton01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-8738522936618730758</id><published>2012-01-17T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-17T09:00:15.100+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>PATUSÁN</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-s1n6WsUhkKw/TxRXtw8EBSI/AAAAAAAACac/lEwqiHQaoRs/s1600/800px-raft_of_the_medusa_-_theodore_gericault.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-s1n6WsUhkKw/TxRXtw8EBSI/AAAAAAAACac/lEwqiHQaoRs/s1600/800px-raft_of_the_medusa_-_theodore_gericault.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;Este lamentable capitán de trasatlántico que abandona su barco a punto de naufragar, y que lo hace incluso antes que los propios pasajeros... Su rasgo de cobardía es el de Jim, el personaje de Conrad, cuando abandona el &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;Patna&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt;. Sólo que a Jim la literatura -y, de la mano de ésta, la espléndida panoplia de posibilidades de realización individual que ofrecía el siglo XIX- le tenía reservada una oscura, pero definitiva, oportunidad de redención: su labor, hoy diríamos que humanitaria, al frente del misérrimo villorrio de Patusán, y su muerte poco menos que heroica cuando esta aldea sucumbe a unos piratas y él asume toda la responsabilidad de la tragedia... El capitán del Costa Concordia no tendrá tanta suerte .Lo que le espera es el indeleble desprestigio mediático ante la opinión global. En este mundo de hoy no quedan &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;patusanes&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #351c75;"&gt; donde perderse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Chesterton en el autobús: &lt;i&gt;Tipos diversos&lt;/i&gt;. Como siempre, lo leo con gran placer, con demasiado placer incluso. Porque a la alegría de poder asentir casi de todo corazón a afirmaciones como, por ejemplo, ésta sobre nuestra incapacidad para comprender el pasado más inmediato:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La época que acaba de abandonarnos es siempre como un sueño al despertar por la mañana, algo increíble y como ocurrido siglos atrás.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;se une un cierto sentimiento de que tales ideas le salen a Chesterton con demasiada facilidad, casi en torrente, y son tan agudas y brillantes que una inteligencia media puede apreciarlas, por supuesto, pero no asimilarlas del todo en su abrumadora abundancia, y mucho menos incorporarlas a la propia manera de entender el mundo. En ese sentido, entiendo a Borges cuando declara sus dudas respecto a la capacidad de Chesterton de lograr conversos para la ortodoxia que defiende con tanta brillantez. A lo sumo, logra entusiasmar a los ya convencidos. En eso, como en tantas otras cosas, Chesterton tiene la ambivalencia del sofista. Pero qué sofista. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A más de un contestatario de nuevo cuño que yo me sé habría que decirles, en nombre de esas mismas causas con las que dicen solidarizarse, lo que Jesucristo al joven rico: "Reparte todo lo tuyo entre los pobres y sígueme". Y eso bastaría para que agacharan la cabeza e hicieran mutis por el foro, en dirección a sus apartamentos bien amueblados, a sus caprichitos de entendidos y&amp;nbsp;&lt;i&gt;gourmets&lt;/i&gt;, a sus bien agarradas prebendas, a sus despachitos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-8738522936618730758?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/8738522936618730758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=8738522936618730758' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8738522936618730758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8738522936618730758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/patusan.html' title='PATUSÁN'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-s1n6WsUhkKw/TxRXtw8EBSI/AAAAAAAACac/lEwqiHQaoRs/s72-c/800px-raft_of_the_medusa_-_theodore_gericault.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-9200224194746835674</id><published>2012-01-16T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-16T09:00:02.096+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>NOCTÁMBULO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-BIyCrgotsPg/TxMBJnpKIyI/AAAAAAAACaM/ig0I99SGwIE/s1600/h-d.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-BIyCrgotsPg/TxMBJnpKIyI/AAAAAAAACaM/ig0I99SGwIE/s1600/h-d.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me veo extraño con este sombrerito de pescador que me pongo cuando llueve. Como disfrazado de hombre a quien no sientan bien los sombreros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Leo con inmenso agrado &lt;i&gt;The Walls Do Not Fall&lt;/i&gt;, la primera de las tres entregas de &lt;i&gt;Trilogy&lt;/i&gt;, el triple poema que la poeta H.D. (así firmaba quien en la vida civil se llamó Hilda Doolittle) publicó durante la Segunda Guerra Mundial. Es gran poesía en un sentido inverso a como lo son, por ejemplo, los &lt;i&gt;Cuatro cuartetos&lt;/i&gt; de Eliot o los &lt;i&gt;Cantos&lt;/i&gt; de Pound. Porque, mientras estas dos últimas obras representan, en cierto modo, el fracaso del programa vanguardista con el que ambos poetas iniciaron su trayectoria literaria, y son, en más de un sentido, un regreso a los modos discursivos de la poesía meditativa del siglo XVII, el extenso poema de H.D. es todo lo contrario: una demostración de que las propuestas retóricas e ideológicas de aquel programa podían utilizarse para obras de gran aliento. Y eso es &lt;i&gt;Trilogy&lt;/i&gt;: un muestrario de los recursos y maneras que pusieron &amp;nbsp;en boga los &lt;i&gt;imaginistas&lt;/i&gt; -H.D. lo fue, y muy destacada, bajo el influjo de Pound-, puestos al servicio de un ambicioso poema filosófico-religioso: versos lacónicos e imágenes visualmente muy depuradas -un gusano que avanza por el envés de una hoja, una palmera que aporta sombra al filo de un trigal, un molusco que alimenta la dureza de su concha desde la vulnerabilidad de su núcleo blando- para dar cuenta de un pensamiento muy complejo. Se lee con placer y asentimiento. Y sólo llama la atención que este gran poema no sea tan leído y citado como los de Eliot y Pound. Cuando, quizá, de cara a ese nuevo siglo que a H.D. y a sus coetáneos tocó inaugurar, los versos de la primera tenían una frecura y una novedad -en la forma, que es también el fondo- de las que carecen los de los otros dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Fui noctámbulo. Ya no. Cada vez que la madrugada me sorprende fuera de casa me siento muy desgraciado. Sabiendo, como sé, que ya no recuperaré las horas de sueño perdidas, y que la mañana siguiente, hasta la hora de la breve siesta reparadora de desaguisados, será de desorientación y remordimientos. Y sin que haya nada de lo que arrepentirse, por otra parte.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-9200224194746835674?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/9200224194746835674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=9200224194746835674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9200224194746835674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9200224194746835674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/noctambulo.html' title='NOCTÁMBULO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-BIyCrgotsPg/TxMBJnpKIyI/AAAAAAAACaM/ig0I99SGwIE/s72-c/h-d.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-831988146434070995</id><published>2012-01-13T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-13T09:00:15.504+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ARCADI Y CHAVES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Ti1NPoWGKRU/Tw8564YlcrI/AAAAAAAACaE/XzkaMgs6Wh4/s1600/9788415177319.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://3.bp.blogspot.com/-Ti1NPoWGKRU/Tw8564YlcrI/AAAAAAAACaE/XzkaMgs6Wh4/s640/9788415177319.jpg" width="456" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Nuestro &lt;a href="http://benitezariza.blogspot.com/search?q=arcadi"&gt;admirado&lt;/a&gt; Arcadi escribió &lt;a href="http://www.arcadiespada.es/2011/12/31/el-maestro-chaves-no-estuvo-alli/"&gt;hace unos días&lt;/a&gt; sobre&amp;nbsp;el maestro Chaves Nogales, a propósito de la reciente publicación en libro del casi perdido reportaje seriado de éste titulado &lt;i&gt;La defensa de Madrid&lt;/i&gt;, originalmente publicado en la prensa mexicana entre agosto y noviembre de 1938 y referido a lo acontecido en la capital a partir de noviembre de 1936, fecha de la llegada de las tropas rebeldes a sus alrededores y del comienzo de la "batalla de Madrid" propiamente dicha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y esta vez, miren por dónde, discrepamos de Arcadi.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;En esas fechas, le reprocha el periodista de hoy al de ayer, "el maestro Chaves no estaba allí"&lt;/b&gt;. Porque, como el propio periodista sevillano se encargó de proclamar &lt;i&gt;urbi et orbe&lt;/i&gt; en el ya célebre prólogo que antepuso a &lt;i&gt;A sangre y fuego&lt;/i&gt;, "cuando el Gobierno de la República abandonó su puesto y se marchó a Valencia abandoné yo el mío. Ni una hora antes ni una hora después". Desde luego, es bastante improbable que, como sugiere María Isabel Cintas, la pulquérrima editora de este reportaje rescatado del limbo de los textos inencontrables, Chaves volviera ocasionalmente a Madrid en las fechas a las que se refiere su reportaje. Pero &lt;b&gt;eso no resta ni un ápice de valor a su texto, ni mucho menos a la clarividencia -con un toque de honrosa pasión cívica- con que su autor juzga hechos, circunstancias y personas&lt;/b&gt;. Los meses que Chaves pasó en Madrid entre el 18 de julio de 1936 y el 6 de noviembre del mismo año le bastaron para hacerse una idea bastante clara de la pérdida del control de la calle por parte del Gobierno, de la desorganización inicial de la defensa de la capital y de lo que supuso, por tanto, la labor tenaz del general Miaja &amp;nbsp;para frenar el avance de las tropas rebeldes. Con ese conocimiento de primera mano, Chaves recrea la situación empleando los mismos recursos que en &lt;i&gt;El maestro Juan Martínez que estaba allí&lt;/i&gt;, su libro sobre la revolución rusa: noveliza sobre testimonios de primera mano, en aras de una eficaz transmisión de la verdad periodística.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero lo importante en esta cuestión no es discutir la idoneidad o no de los recursos que Chaves decidió poner en juego, sino algo mucho más importante, a mi juicio: la posibilidad misma de escribir crónicas como éstas en el escenario de los hechos. &lt;b&gt;Cualquiera de las crónicas recogidas en &lt;i&gt;La defensa de Madrid&lt;/i&gt; contiene afirmaciones que, de haberse hallado Chaves en la capital sitiada, le hubieran valido un "paseo" al amanecer.&lt;/b&gt; No estaba la cosa para bromas. Y al liberal Chaves, que tenía muy clara la catadura de los dos bandos en liza, y lo que suponía la pérdida efectiva de la autoridad de la República sobre las milicias teóricamente encargadas de su defensa, no le quedaba otro remedio que poner tierra por medio si quería seguir gozando de la posibilidad de decir lo que pensaba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por ello, &lt;b&gt;este reportaje no sólo no se resiente por haber sido escrito a distancia de los hechos, sino que debe su razón de ser precisamente a esa distancia&lt;/b&gt;. Y parece mentira que sea precisamente Arcadi Espada, debelador de tantas supersticiones del periodismo moderno -entre ellas, el mito "presencial", por el que ciertos medios creen ganar credibilidad por el mero hecho de instalar a un periodista confortablemente en el hotel de cinco estrellas más cercano a los acontecimientos-, quien haya puesto en cuestión la valía de este libro excepcional.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-831988146434070995?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/831988146434070995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=831988146434070995' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/831988146434070995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/831988146434070995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/arcadi-y-chaves.html' title='ARCADI Y CHAVES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Ti1NPoWGKRU/Tw8564YlcrI/AAAAAAAACaE/XzkaMgs6Wh4/s72-c/9788415177319.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4990639309933151630</id><published>2012-01-12T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-12T11:29:17.327+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autobús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DISTRACCIONES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ydCOIu7-U6o/Tw3KGu76-2I/AAAAAAAACZ8/Pn_g9xDYe5U/s1600/Van+Gogh+La+Haya+peq.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="310" src="http://3.bp.blogspot.com/-ydCOIu7-U6o/Tw3KGu76-2I/AAAAAAAACZ8/Pn_g9xDYe5U/s400/Van+Gogh+La+Haya+peq.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Poemas como "Winter Trees" (´"Arboles de invierno") y "Sheep in Fog" ("Ovejas en la niebla") representan la culminación del arte de Sylvia Plath; y, si se quiere, la culminación del programa que se propuso la poesía norteamericana del siglo XX, según quedó éste enunciado por la entusiasta caterva &lt;i&gt;imaginista&lt;/i&gt;: acuñar poemas que aunasen la inmediatez visual y el complejo emocional asociado a esa imagen. En ese sentido, de haber perseverado esta poeta en esa dirección, habría llegado a representar, respecto a la vanguardia norteamericana, lo que Federico García Lorca fue para el surrealismo europeo: un poeta verdaderamente dotado, original, capaz de extraer todo su potencial al nuevo campo abierto. Sabido es que la poesía de Plath frecuentemente se decantó por otros derroteros, a los que debe su actual popularidad (que la poeta no llegó a disfrutar en vida) y su capacidad polémica. Pero eso no resta mérito, en absoluto, a la evidencia de que llegó a tocar, en contados poemas, la meta expresiva con la que habían soñado los poetas norteamericanos de las dos generaciones precedentes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo curioso de estos dos poemas -a los que podríamos sumar algún otro, como los dos dedicados a las amapolas ("Poppies in July", "Poppies in October") es que su dependencia respecto a determinados recursos expresivos de la lengua inglesa es tal que resultan prácticamente intraducibles. Porque a ver cómo transmite uno este verso -el primero de "Winter Trees"- con idéntica concentración expresiva:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;The wet dawn inks are doing their blue dissolve&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo máximo a lo que puedo llegar es a este versículo dual, compuesto de dos endecasílabos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Las tintas frescas del amanecer están obrando su fundido azul.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero aquí se pierde el otro sentido de "dissolve", desleír, que tan bien casa con la cualidad líquida de las tintas que operan el fenómeno descrito.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Más complicado es rendir el significado del primer verso de "Sheep in Fog":&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;The hills step off into whiteness.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;que quizá podríamos arriesgarnos a traducir así, haciendo uso de nuevo de un versículo dual -eneasílabo y heptasílabo-:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Un paso más y las colinas se pierden en lo blanco.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Más o menos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;(En esto he venido distrayendo el trayecto de autobús de hoy.)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4990639309933151630?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4990639309933151630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4990639309933151630' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4990639309933151630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4990639309933151630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/distracciones.html' title='DISTRACCIONES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ydCOIu7-U6o/Tw3KGu76-2I/AAAAAAAACZ8/Pn_g9xDYe5U/s72-c/Van+Gogh+La+Haya+peq.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3935587409186560180</id><published>2012-01-10T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-10T09:00:14.297+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>PRESENCIAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wj6WyoQ4Zro/TwsfsgHGdqI/AAAAAAAACZ0/K3WpZRqq8zc/s1600/359.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-wj6WyoQ4Zro/TwsfsgHGdqI/AAAAAAAACZ0/K3WpZRqq8zc/s1600/359.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Anoto aquí la emoción que me causa &amp;nbsp;"Presencias", uno de los relatos que componen el libro&amp;nbsp;&lt;i&gt;Zona de incertidumbre&lt;/i&gt;, de Antonio Serrano Cueto. Me atrapa desde el principio su atmósfera, que es la de una casa de vecindad (Antonio la llama "casa comunal") muy parecida a las dos de la gaditana calle Arbolí en las que pasé mis primeros cinco años de vida, o a la de la calle de la Merced donde vivían mis abuelos. Y no me conmueve sólo porque sus menciones a la cocina común, al retrete compartido y a los ratos de forzosa convivencia entre los vecinos coincidan con toda exactitud con mis recuerdos de esos años, sino porque el autor tiene el raro acierto de derivar de esa atmósfera -evocada en términos diríamos "realistas"- el elemento fantástico con el que articula y resuelve su cuento. Nada más natural -ni más asombroso, para quien sepa sorprenderse de lo milagroso cotidiano- que el fenómeno de sugestión colectiva en el que se basa el relato. En él no es necesario siquiera el principio de suspensión de la incredulidad del que parten muchos otros cuentos de la colección. Su ingrediente "fantástico", diríamos, se deriva de su fidelidad a la realidad. Lo que no es frecuente ni fácil, desde luego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Todos me besan o me dan la mano para felicitarme por el año nuevo en este primer día de trabajo después de las vacaciones. Y todos añaden algún parabién. Menos este compañero que, al estrecharme la mano, me dice: "Lo siento".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y, ya que hablábamos de fenómenos de sugestión colectiva, &amp;nbsp;es curiosa la facilidad con que se ha extendido una especie de conformidad con las penalidades que nos esperan. En clase, para forzar unas pocas frases en inglés, pregunto a los alumnos por los propósitos que ellos y sus allegados han formulado para el año nuevo. Y me llama la atención el que muchos ponen en labios de sus padres: gastar menos. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3935587409186560180?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3935587409186560180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3935587409186560180' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3935587409186560180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3935587409186560180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/presencias.html' title='PRESENCIAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wj6WyoQ4Zro/TwsfsgHGdqI/AAAAAAAACZ0/K3WpZRqq8zc/s72-c/359.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6634716248349716459</id><published>2012-01-09T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-09T09:00:04.529+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>LA PIEDRA PARDA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-r7mEhs_Rcyw/Twnp_iFB17I/AAAAAAAACZs/9hYr1OhnAx8/s1600/hokusai1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="269" src="http://1.bp.blogspot.com/-r7mEhs_Rcyw/Twnp_iFB17I/AAAAAAAACZs/9hYr1OhnAx8/s400/hokusai1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Primavera anticipada. Algarabía de pájaros, a la que aporta su nota ronca y monosílaba una hembra de jilguero que apenas se inmuta cuando pasamos bajo su árbol (sé que es hembra porque no sabe cantar: en esta especie, como en otras, el canto es privilegio del macho). Estamos recorriendo el sendero que llaman "de la Piedra Parda", una breve ruta que transcurre siempre a la vista del pueblo, muy próxima a la carretera; y que, sin embargo, apenas se ha adentrado uno en ella unas decenas de metros, te hace sentir en plena naturaleza, lejos de cualquier interferencia humana. Y es que hay parajes que son como los juegos de muñecas rusas: desde fuera -desde la carretera- parecen una cosa; y luego, cuando uno se adentra en ellos, descubre que esa apariencia primera esconde otras, y éstas otras, y así casi indefinidamente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El sendero nos ha llevado hasta el pie del peñón calizo que le da nombre. Y allí, bajo la sombra generosa de una gran encina, nos topamos con la carroña de un cordero no nacido, envuelto aún en la membrana fetal. Antes habíamos visto buitres, pero se ve que les desagrada la presencia de intrusos, y desaparecen de nuestra vista en cuanto llegamos a las inmediaciones de su posible presa. Impresiona el silencio, sólo turbado por algún eco amortiguado de la cercana carretera. Todo esto está ocurriendo, no paro de decirme, en lo que, visto desde el punto de vista de los que van en los coches que producen ese zumbar lejano, no es más que una lengua de tierra ceñida por una curva amplia, la que salva el desnivel entre la cota donde se halla la Piedra Parda y el punto más alto donde comienza el pueblo. En ese aparentemente exiguo espacio, que un coche rodea en menos de un minuto, hay lugar incluso para que corran dos arroyos, los únicos de la zona que llevan agua en este invierno seco, por proceder de sendas fuentes cercanas que no se agotan en todo el año.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Junto a una de ellas -la que llaman de las Piletas- descansamos. Tumbado en uno de los bancos de madera del merendero que han instalado allí, entre el cielo y mis ojos se interpone la fronda de un acebuche. Sus hojas breves y puntiagudas y su negro fruto componen, contra el fondo acuoso del cielo, una imagen de grabado oriental. Olvido de pronto ese conjunto de incomodidades -cansancio, molestias digestivas, cierta ansiedad- que constituye la conciencia inmediata que tengo de mí. Y en ese olvido de mí mismo, ocupado como estoy en retener esta imagen &amp;nbsp;para que me acompañe en los momentos malos, soy feliz. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6634716248349716459?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6634716248349716459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6634716248349716459' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6634716248349716459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6634716248349716459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/la-piedra-parda.html' title='LA PIEDRA PARDA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-r7mEhs_Rcyw/Twnp_iFB17I/AAAAAAAACZs/9hYr1OhnAx8/s72-c/hokusai1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6417946946867310426</id><published>2012-01-05T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-05T09:00:01.121+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>LOOK</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WSzhNnYrckk/TwSOB2P7uxI/AAAAAAAACZk/wH7HF2Zi4b8/s1600/orig-9983451.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-WSzhNnYrckk/TwSOB2P7uxI/AAAAAAAACZk/wH7HF2Zi4b8/s1600/orig-9983451.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Voy dando fin al programa gastronómico con el que he ido distrayendo las vacaciones: hoy, tartar de atún y guiso de patatas con mejillones. Las mañanas se me han ido en eso: en buscar las recetas, ir al mercado, aviar los platos. Acostumbrado a medir los días en función de otra clase de rendimientos, el balance me desconcierta; y, a la vez, me produce cierta satisfacción, porque, a pesar de la dosis de bienhumorada impostura con la que he asumido mi papel de cocinero (podría haberme atenido a platos más simples y cotidianos), ello no ha contaminado el propósito esencial de mi labor: tener lista la comida para los míos. Y en ello he empleado las horas que, en circunstancias normales, habría dedicado a mis afanes habituales. Creo que he salido ganando con el cambio. Lo otro, sin las debidas pausas, empacha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mientras escribo, el punto con el que acabo de rematar una frase echa a andar por la pantalla... Tardo unos segundos en darme cuenta de que es una de esas mosquitas invernizas que a veces se dejan atraer por la luz. Aun así, el efecto perturbador de lo que parecía ser una alucinación me dura unos minutos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En la resaca de mis lecturas de poesía norteamericana del siglo XX, releo (o quizá leo por vez primera con verdadero interés) a Silvia Plath. Y releo también un apasionado librito que reseñé hace años para El Cultural: &lt;i&gt;La mujer en silencio. Sylvia plath y Ted Hugues&lt;/i&gt;, de Janet Malcolm. Lo primero tiene sus compensaciones: Plath, en efecto, aprendió bien la duradera lección que la vanguardia anglonorteamericana legó a la posteridad: la de que es posible articular un discurso basado en asociaciones más o menos libres, muchas veces sustentadas en imágenes, y que este discurso puede sustituir con ventaja al discurrir más o menos lógico de la retórica tradicional. Los mejores versos de Plath se basan en este principio, que se impone con facilidad incluso a los excesos verbales más o menos expletivos a los que tantas veces se entrega esta poeta tan mal avenida con el mundo. Nada más que por eso merece la pena leerla: su obra es un ejemplo de los benéficos efectos que una coyuntura poética bien encarrilada puede ejercer incluso sobre poetas poco conscientes de los recursos que manejan. En ese sentido, Plath es una excelente discípula (quién lo diría) de esos grandes clasicistas -en el sentido de iniciadores o fundadores- que fueron Eliot y Pound.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Distinta es la impresión que me deja el segundo libro aludido. En su día me pareció una joyita. Y todavía hoy soy de esa opinión: uno de esos libros &lt;i&gt;personales&lt;/i&gt; nacidos a contrapelo de una pesquisa erudita. Sin embargo, y a la luz de los motivos que hoy me llevan a él, me decepciona: qué poco aporta la biografía de un poeta -incluso una no-biografía como ésta, polémicamente reñida con los principios básicos del género- al conocimiento de su obra. Si acaso, detrae méritos, y nos hace concebir la inquietante idea de que la creación literaria casi nunca vale el alto precio que algunos están dispuestos a pagar por ella. A la luz de la biografía de su autora, la poesía de Plath es un subproducto patológico, y el precio de su consecución incluye la infelicidad de varias personas -ella misma, su marido, el también poeta Ted Hugues; algunos de sus allegados, e incluso no pocos lectores que han creído necesaria una cierta asimilación de las posturas vitales de la poeta para poder entender y apreciar su obra-. Desde ese punto de vista, el suicidio de Plath parece una añagaza; como lo fueron, desde otro punto de vista, los accidentes vitales e históricos que llevaron a la temprana muerte de Keats o Lorca, pongo por caso. Sus biografías son siempre un estorbo para entenderlos. Aunque nos digan muchas otras cosas, en fin, del tiempo que les tocó vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Otras son las preocupaciones de la chica que nos precede ante la caja de esta tienda de ropa. "¿Puedes darme una bolsa de... (y aquí menciona una conocida marca de ropa vaquera)? Es que todo lo que le he comprado a mi novio es de esa marca y me gustaría dárselo en una bolsa con el logotipo". Hago un cálculo rápido de lo que puede valer el terno completo del novio de esa chica: triplica o cuadriplica el valor de cuanto llevo puesto. Ella misma viste con lo que ahora entiendo que es un estudiadísimo &lt;i&gt;look&lt;/i&gt; arrabalero. En absoluto económico, desde luego.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6417946946867310426?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6417946946867310426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6417946946867310426' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6417946946867310426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6417946946867310426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/look.html' title='LOOK'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WSzhNnYrckk/TwSOB2P7uxI/AAAAAAAACZk/wH7HF2Zi4b8/s72-c/orig-9983451.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1201880114196416243</id><published>2012-01-03T09:00:00.000+01:00</published><updated>2012-01-03T09:00:06.927+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>FAISANDÉ</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sKtjYEgnGaE/TwIZD-XRuII/AAAAAAAACZY/n9tWIgvo0HU/s1600/2010_03W_Autorretrato+Tamara+Lempicka+61x50+cm.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-sKtjYEgnGaE/TwIZD-XRuII/AAAAAAAACZY/n9tWIgvo0HU/s400/2010_03W_Autorretrato+Tamara+Lempicka+61x50+cm.jpg" width="316" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Vengo escuchando en el coche un programa de Radio 3 en el que invitan a alguien a elegir una selección musical. El invitado, en este caso, es el escritor Ismael Grasa. Y aunque no comparto todas sus elecciones, me conmueve que una parte de ellas sean músicos y bandas de su ciudad natal, y que el resultado tenga un aire de biografía en canciones, en la que hay algún hueco también para los ausentes. "Cuando llegábamos a esta canción, Félix Romeo me pedía siempre que subiera el volumen", dice en la presentación de un arrastrado &lt;i&gt;rock'n'roll &lt;/i&gt;arrabalero de un grupo local. La banda sonora de uno está hecha de esas cosas. Para lo otro, para adornarse con elecciones prestigiosas, siempre hay tiempo. Y hay que tener ganas también.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Veníamos de almorzar con unos amigos. Un almuerzo accidentado, todo hay que decirlo, porque el elemento principal del mismo -un lomo de venado de magnífico aspecto- resultó incomible. Demasiado &lt;i&gt;faisandé&lt;/i&gt; quizá. O no lo suficiente, quién sabe. Durante un buen rato flota sobre la cocina un aroma rancio a bestia en celo. Lo que dicta, quizá, el comentario de nuestra anfitriona: "Lo esencial es que el animal que elijas sea... &lt;i&gt;compatible&lt;/i&gt;". &amp;nbsp;Se refería a la dificultad de tener gatos y pájaros en la misma casa. Pero, en el contexto algo exaltado que había causado el olor de la carne, todos entendimos que se refería a otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Niebla baja, pero no del todo a ras de suelo. En la autopista voy conduciendo como bajo un techo a punto de desplomarse sobre nuestras cabezas. Curiosa imagen para este primer día hábil del año. El mundo derrumbándose despacio y nosotros escapando... por los pelos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1201880114196416243?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1201880114196416243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1201880114196416243' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1201880114196416243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1201880114196416243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2012/01/faisande.html' title='FAISANDÉ'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sKtjYEgnGaE/TwIZD-XRuII/AAAAAAAACZY/n9tWIgvo0HU/s72-c/2010_03W_Autorretrato+Tamara+Lempicka+61x50+cm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-170720651420320374</id><published>2011-12-31T10:45:00.002+01:00</published><updated>2011-12-31T11:30:16.448+01:00</updated><title type='text'>DISPEPSIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-jRZHzdEKLuk/Tv7kHUPM1kI/AAAAAAAACZM/4H300PWDQx4/s1600/M-Bern.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-jRZHzdEKLuk/Tv7kHUPM1kI/AAAAAAAACZM/4H300PWDQx4/s1600/M-Bern.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Hablando de esto y de lo de más allá, en la sobremesa, este amigo nos hace esta revelación sorprendente: dice ser descendiente directo, por vía femenina, de la hermana del mariscal Bernadotte, general de Napoleón y fundador, por uno de esos accidentes de la política europea de entonces, de la dinastía hoy reinante en Suecia... Inmediatamente bromeamos sobre la urgencia de hacer valer sus derechos a ese trono. Tal como están las cosas en las monarquías europeas, decimos, quién mejor que tú para desempeñar honrosamente ese puesto. Otro que no fuera él ya habría removido cielo y tierra para hacer valer su derecho a tratar como pariente al &amp;nbsp;actual monarca sueco. Y alguno incluso se valdría de ese parentesco para efectuar algún que otro pingüe negocio... Él no, desde luego. Cuando la curiosidad, hace años, le llevó a recalar en la decrépita casa-museo que la ciudad de Pau dedica al viejo mariscal, el encargado le rogó encarecidamente que le hiciera llegar el árbol genealógico de esa anónima rama de la familia.&lt;i&gt; Sa majesté le roi de la Suède&lt;/i&gt;, le dijo, estaría encantado de conocer ese dato inédito. Pero nuestro amigo no se tomó la molestia de poner su parentela por escrito. Para qué. Si acaso, bromea con el parecido que su nariz aguileña y sus ojillos desconfiados y curiosos le prestan con los retratos que se conservan de su lejano pariente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El mundo es a veces muy raro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo que me hace acordarme, por esos vericuetos de la memoria, de aquella estudiante madrileña que me juraba, en alguna descabalada noche de los ochenta, que su familia conservaba el derecho a heredar no sé qué títulos de nobleza, siempre que pagara los elevados impuestos que gravan esa clase de transmisiones. Y resultaba extraña esa declaración de aristocracia venida a menos, en medio del general desamparo en el que nos veíamos todos en esos años. Aquella &lt;i&gt;duquesa&lt;/i&gt;, recuerdo, podía darse por contenta si ese día llevaba en el estómago una buena ración de macarrones. Y en las salidas nocturnas invariablemente se hacía invitar. Por esa vía, la &lt;i&gt;modernidad&lt;/i&gt; madrileña de entonces se mostraba conmovedoramente... galdosiana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Dispepsia en vísperas de la nochevieja. Para terminar de digerir el dichoso año que se va hará falta , me temo, una buena dosis de bicarbonato.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-170720651420320374?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/170720651420320374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=170720651420320374' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/170720651420320374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/170720651420320374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/dispepsia.html' title='DISPEPSIA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-jRZHzdEKLuk/Tv7kHUPM1kI/AAAAAAAACZM/4H300PWDQx4/s72-c/M-Bern.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6385985501625888623</id><published>2011-12-30T10:50:00.000+01:00</published><updated>2011-12-30T10:54:24.340+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ACORDES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ebsjupLbuYU/Tv2KEaZINfI/AAAAAAAACZA/zAY2KwYv0m4/s1600/IMG_0009.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-ebsjupLbuYU/Tv2KEaZINfI/AAAAAAAACZA/zAY2KwYv0m4/s1600/IMG_0009.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El sol que incendia las ventanas altas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El salto simultáneo de tres peces en la orilla. (Y el entrecruzamiento posterior de sus respectivos juegos de ondas concéntricas.)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La belleza incontestable de algunas madres jóvenes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El hecho de sentirte en otra ciudad, y en otra latitud, simplemente por tener las orejas y la punta de la nariz heladas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La sorprendente irrupción de un extraterrestre: este empleado municipal que, con su traje fluorescente y su máscara de seguridad, se nos acerca amenazadoramente, enarbolando una podadora mecánica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La vendedora de sombreros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La gaviota joven que todavía no ha mudado su plumaje gris.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El zumo de naranja, como un ascua en tu mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La posibilidad del milagro en las tiendas de todo a cien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El olor a paraíso de las panaderías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La bajamar y el secreto de su botín de agua escondido en alguna parte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La conciencia, ese peso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6385985501625888623?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6385985501625888623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6385985501625888623' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6385985501625888623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6385985501625888623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/acordes.html' title='ACORDES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ebsjupLbuYU/Tv2KEaZINfI/AAAAAAAACZA/zAY2KwYv0m4/s72-c/IMG_0009.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1718353220306700977</id><published>2011-12-29T10:36:00.000+01:00</published><updated>2011-12-29T10:40:53.429+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>EN LA RADIO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-hPFv7pqcbXM/Tvw1UlCBa7I/AAAAAAAACY0/Da2bgIJQ9y4/s1600/dyn004_original_500_358_pjpeg_2529012_346a3703c3acb5b87da9594580e75fa4+%25281%2529.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="286" src="http://2.bp.blogspot.com/-hPFv7pqcbXM/Tvw1UlCBa7I/AAAAAAAACY0/Da2bgIJQ9y4/s400/dyn004_original_500_358_pjpeg_2529012_346a3703c3acb5b87da9594580e75fa4+%25281%2529.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En la radio, dentro del &lt;i&gt;magazine&lt;/i&gt; vespertino, el consabido espacio de libros. Lo vamos oyendo en el coche. Normalmente cambiamos de canal, para no aburrirnos. Pero esta vez, por curiosidad, lo dejamos. Hay que decir que la &lt;i&gt;conductora&lt;/i&gt; del &lt;i&gt;magazine&lt;/i&gt; es una profesional curtida, de ésas que cree que el secreto de la radio consiste en hablar con idéntico entusiasmo, y con las mismas expresiones estereotipadas de asombro, del último disco del cantante guapito de moda y del último premio Nobel de física. El especialista en libros, o así, que ahora la acompaña es de la misma escuela; si acaso, a la arrebatada dicción de su compañera cree necesario oponer una entonación amanerada y campanuda, en consonancia con la categoría de la noble materia de la que se ocupa. Y así, en menos de cinco minutos, enumera una docena de títulos de novelas absolutamente geniales, fascinantes, bien construidas, &amp;nbsp;"de las que te atrapan desde la primera página". Y de las que, todo hay que decirlo, no puede uno sustraerse a la hora de decidir qué libros regalar por estas fiestas. Su acompañante corrobora de vez en cuando: "Desde luego, es un novelón". Lo que no dicen, y quizá ni siquiera sospechan, pese a llevar años pregonando el género, es que nadie se acordará de ninguno de estos títulos dentro de unos meses; ni siquiera sus editores, que harán guillotinar el remanente de la edición en cuanto empiecen a llegarle las primeras devoluciones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;No sé por qué me deprimen estos programas. Quizá, sospechará más de un lector de estas notas, porque no hablan de mis libros. Pero no es eso: cuando lo han hecho -alguna vez- también me ha parecido que hablaban de algo que tenía muy poco que ver con la literatura, y sí, en el mejor de los casos, con la exhibición de monstruos de feria -qué otra cosa es un señor que se pasa meses emborronando cuartillas para ocupar por unas semanas un puesto en las atestadas mesas de novedades de las librerías-; y, en el peor, con la simple publicidad de artículos perecederos, cuya condición desmiente crudamente las ilusiones y expectativas que uno, ay, abriga respecto al género.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y quizá a esto se reduzca todo: a una mera cuestión de expectativas desmentidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1718353220306700977?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1718353220306700977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1718353220306700977' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1718353220306700977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1718353220306700977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/en-la-radio.html' title='EN LA RADIO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-hPFv7pqcbXM/Tvw1UlCBa7I/AAAAAAAACY0/Da2bgIJQ9y4/s72-c/dyn004_original_500_358_pjpeg_2529012_346a3703c3acb5b87da9594580e75fa4+%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-27741024194879955</id><published>2011-12-28T13:07:00.001+01:00</published><updated>2011-12-28T13:12:00.684+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DE CABECERA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-xcXMJkfq4mU/TvsHdUSpYPI/AAAAAAAACYo/9mGQIpLj5Oc/s1600/Hopper.+Coche+asientos.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="257" src="http://2.bp.blogspot.com/-xcXMJkfq4mU/TvsHdUSpYPI/AAAAAAAACYo/9mGQIpLj5Oc/s320/Hopper.+Coche+asientos.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El breve paseo matinal disipa las melancolías con las que me despierto, fruto de la noche mal dormida, del malestar general causado por la medio gripe que arrastro y de otros difusos pero tangibles desacuerdos entre uno y la realidad. Voy a mi librería de referencia, a recoger algunos encargos. Y mantengo con el librero una breve pero sustanciosa conversación sobre la naturaleza elusiva del tiempo en estos días sin obligaciones. No tengo conciencia de haber sido yo quien ha llevado la charla por esos derroteros, pero el caso es que en el autobús venía pensando ya en el carácter elástico que tenían los días en mi adolescencia, por ejemplo, cuando me daba tiempo de estudiar, salir, escuchar música, leer, puntear la guitarra, pintar e incluso escribir, sin que estas acciones se atropellaran unas a otras ni se tradujeran en una sensación de premura o agobios. Pienso en C., en sus días cortísimos, y llego a la conclusión de que la diferencia está en que el actual régimen de vida de los adolescentes les priva, en sus días libres, de las dos partes más productivas de la jornada, a saber: la mañana, que suelen pasar durmiendo; y las horas previas al sueño, que ellos apuran en diversión. No es que uno no trasnochara, cuando había ocasión para ello, ni que estuviera siempre predispuesto a hacer algo que no significara pura y simplemente perder el tiempo. Era más bien lo contrario: la diversión -en el abrumador sentido de compromiso social que tiene hoy- no venía impuesta como una obligación más, y eso dejaba tiempo para muchas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Juro que no fui yo quien sacó el tema. Pero uno de los alicientes de venir a esta librería es éste: el librero, frecuentemente, me lee el pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-27741024194879955?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/27741024194879955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=27741024194879955' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/27741024194879955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/27741024194879955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/el-tiempo.html' title='DE CABECERA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-xcXMJkfq4mU/TvsHdUSpYPI/AAAAAAAACYo/9mGQIpLj5Oc/s72-c/Hopper.+Coche+asientos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3714376716345660540</id><published>2011-12-27T10:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-27T12:49:13.152+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>MONEY IS A KIND OF POETRY</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9LNvZm1j0KU/TvmI4Ifnp7I/AAAAAAAACYc/TaaVNRM5SOQ/s1600/simbolo-chino-dragon.gif" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-9LNvZm1j0KU/TvmI4Ifnp7I/AAAAAAAACYc/TaaVNRM5SOQ/s1600/simbolo-chino-dragon.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Definitivamente, no me gusta Wallace Stevens, al que leo en la estela de Pound, los &lt;i&gt;imaginistas&lt;/i&gt; y, en general, la &amp;nbsp;revisión que ando haciendo últimamente de los poetas de vanguardia británicos y norteamericanos. La poesía de Stevens me resulta antipática y pretenciosa. No tiene, ni de lejos, la elocuencia y el poder de convicción de la de Pound -a pesar de todo lo que la de éste tiene de acumulación caprichosa, de cacharrería-; y carece, por supuesto, de la delicadeza y precisión de la de su amigo y coetáneo William Carlos Williams. Sus mejores poemas están, quizá, en &lt;i&gt;Harmonium&lt;/i&gt;, su primer libro; descontando de él los ripiosos ejercicios rimados -que este poeta continuará cultivando hasta el final de sus días- y pasando por alto, incluso en los poemas más prometedores -la &lt;i&gt;suite&lt;/i&gt; titulada &lt;i&gt;Sunday Morning&lt;/i&gt;, por ejemplo-, el inconveniente de que siempre anuncian más de lo que ofrecen.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Más interés tienen sus aforismos o &lt;i&gt;Adagia&lt;/i&gt;; pero incluso éstos se resienten de cierto... despeluchamiento, como juguetes muy manoseados. Por ejemplo, éste: &lt;i&gt;Money is a kind of poetry&lt;/i&gt;, que Andrés Sánchez Robayna traduce como: "El dinero es una forma de poesía", pero que también podría interpretarse como "El dinero es una especie de poesía"; lo que nos lleva a una cierta ambigüedad: ¿es o no es poesía? Y todo para decirnos que el dinero, como la poesía, presupone un estado de cultura en el que el simbolismo, la transferencia de significados y la abstracción son de dominio público. No sé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Menos mal que me he propuesto, en las mañanas de más o menos forzosa soledad de las que van a componerse estas vacaciones -con M.A. trabajando y C. absorta en su laberinto adolescente-, hacer algo más que leer o escribir. Voy a cocinar, y ahora mismo me dispongo a hacer la lista de la compra para la semana. Hoy toca arroz con setas. Y como no espero gran cosa de las insípidas setas envasadas que encontraré en el supermercado del barrio, ni tengo posibilidad de ampliar mi radio de búsqueda, se me ha ocurrido añadirles, para realzarles el sabor, algunas setas &lt;i&gt;shiitake&lt;/i&gt; que he encontrado en el cajón de ingredientes orientales de M.A. Con lo que, miren por donde, me va a quedar un arroz &lt;i&gt;composite&lt;/i&gt;, como esos poemas de Pound aderezados con ideogramas chinos.... También esto de la cocina es cuestión de trucos, como la literatura.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mañana, o pasado quizá, unas lentejas con &lt;i&gt;foie&lt;/i&gt;. Cuyo antecedente literario sería, no sé... ¿los poemas de Claudio Rodríguez?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3714376716345660540?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3714376716345660540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3714376716345660540' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3714376716345660540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3714376716345660540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/money-is-kind-of-poetry.html' title='MONEY IS A KIND OF POETRY'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-9LNvZm1j0KU/TvmI4Ifnp7I/AAAAAAAACYc/TaaVNRM5SOQ/s72-c/simbolo-chino-dragon.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5326803632979040867</id><published>2011-12-26T12:09:00.002+01:00</published><updated>2011-12-26T12:14:10.697+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>EL VIRUS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kp1TaZzKG7g/TvhWl2x9cBI/AAAAAAAACYQ/-rtg7d7n7-s/s1600/01we5.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://4.bp.blogspot.com/-kp1TaZzKG7g/TvhWl2x9cBI/AAAAAAAACYQ/-rtg7d7n7-s/s640/01we5.jpg" width="548" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo mejor de los dispendios culinarios de estas fechas: el aprovechamiento de las sobras. El desayuno de hoy consiste en un mango troceado, unas lonchas de salmón marinado sobre tostadas y unos rosquitos caseros de mi madre. No hay mejor manera de inaugurar esta apacible mañana de día festivo. Se da la circunstancia, además, de que anda uno incubando una gripe benigna, de ésas que se traducen en una especie de adormecimiento no del todo desagradable. Todo lo que me ocurre en las últimas semanas tiene esta cualidad de resaca, no sé si del trabajo excesivo, de las emociones soterradas o de las ansias más o menos desmedidas. Ahora el cansancio y la benévola destemplanza invitan a la serena conformidad, a la reformulación de las ambiciones, a la paz de ánimo. Si todo esto es producto del virus de la gripe, bendito sea: habría que cultivarlo y venderlo en las farmacias. En cómodos inhaladores, quizá.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5326803632979040867?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5326803632979040867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5326803632979040867' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5326803632979040867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5326803632979040867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/el-virus.html' title='EL VIRUS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kp1TaZzKG7g/TvhWl2x9cBI/AAAAAAAACYQ/-rtg7d7n7-s/s72-c/01we5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4458604166640807176</id><published>2011-12-24T11:15:00.002+01:00</published><updated>2011-12-24T11:16:39.802+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felicitación navideña'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poemas'/><title type='text'>MI POEMILLA NAVIDEÑO</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-e1pXj_xw3iE/TvWkJuthUhI/AAAAAAAACYE/MFCJv5HC05o/s1600/Imagen+en+Tarjeta+2010.doc.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-e1pXj_xw3iE/TvWkJuthUhI/AAAAAAAACYE/MFCJv5HC05o/s400/Imagen+en+Tarjeta+2010.doc.jpg" width="286" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 11pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Todo ocurre dentro y fuera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Arde fuera de ti el fuego&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;que por dentro te calienta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Era navidad también:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;nevaba fuera y nevaba&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;sobre el belén de papel,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;que era el mundo anticipado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Nevaba por primera vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Yo ya lo había soñado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-size: large; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Mi poema navideño de 201o, que dejo aquí mientras hace su recorrido &lt;a href="http://nalocos.blogspot.com/2011/12/jose-manuel-benitez-ariza.html"&gt;el de 2011&lt;/a&gt;. Mis mejores deseos a todos los lectores de este &lt;i&gt;blog&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;PARA LOS AFICIONADOS A LOS TIQUISMIQUIS MÉTRICOS.&lt;/i&gt; Algunos lectores me han llamado la atención sobre la irregularidad del verso penúltimo: la solución ("nevaba por vez primera") es obvia, pero se pierde el efecto de ralentización del ritmo, tan conveniente para la evocación de la caída de la nieve; y se pierde también la asonancia -redundante, pero efectiva- de este verso con el primero y tercero de la estrofa anterior. Así que dejo el verso anómalo tal como me vino a las mientes cuando escribí el poema.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-style: italic; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4458604166640807176?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4458604166640807176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4458604166640807176' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4458604166640807176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4458604166640807176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/todo-ocurre-dentro-y-fuera.html' title='MI POEMILLA NAVIDEÑO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-e1pXj_xw3iE/TvWkJuthUhI/AAAAAAAACYE/MFCJv5HC05o/s72-c/Imagen+en+Tarjeta+2010.doc.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7978598739199847100</id><published>2011-12-23T11:30:00.000+01:00</published><updated>2011-12-23T11:53:48.886+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>RECADOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ca_Ts90H4GU/TvOOZKMVOJI/AAAAAAAACX4/e5jpYLbzKLw/s1600/170px-Warhol-Campbell_Soup-1-screenprint-1968.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-ca_Ts90H4GU/TvOOZKMVOJI/AAAAAAAACX4/e5jpYLbzKLw/s1600/170px-Warhol-Campbell_Soup-1-screenprint-1968.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La duda que me asalta siempre que este cuaderno se extiende durante demasiados días seguidos sobre cuestiones exclusivamente literarias: si no me estaré dejando fuera lo verdaderamente importante. La sensación contraria, en cambio, casi nunca se da. Es como si la vida tomada tal cual es no necesitara las compensaciones y complementos que sí requiere la literatura. Pero ¿acaso la mera existencia -y persistencia- de la literatura no demuestra todo lo contrario?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;Dos, tres veces cruzo la mirada con esa desconocida en el supermercado, ante el mostrador de la charcutería. Y ella se da cuenta, lo que me pone en una situación ligeramente incómoda. Y el caso es que el motivo de esas miradas cruzadas no es otro que mi posición, que me obliga a mirar en esa dirección, porque en la contraria no hay otra cosa que un enorme espejo que me devuelve mi propia figura, entre cartelas publicitarias y montones de fruta... Así que, por no tener la mirada fija exclusivamente en las operaciones del charcutero, que se toma su tiempo para cortar un poco de jamón, giro un poco la cabeza y... tropiezo con los ojos de la desconocida, que me está mirando, y que vuelve inmediatamente la cara. Así varia veces, hasta que, en una de esas miradas, veo que la extraña ha desaparecido como por ensalmo. Por pura curiosidad doy un paso hacia atrás, por si alcanzo a verla alejarse por el pasillo. Y lo que ocurre es que la tenía a mi espalda y tropiezo con ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Esa hilera de abriguitos infantiles colgados de una barra en la tintorería. Niños a los que han puesto en fila para administrarles un castigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7978598739199847100?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7978598739199847100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7978598739199847100' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7978598739199847100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7978598739199847100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/recados.html' title='RECADOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ca_Ts90H4GU/TvOOZKMVOJI/AAAAAAAACX4/e5jpYLbzKLw/s72-c/170px-Warhol-Campbell_Soup-1-screenprint-1968.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5074183375469606112</id><published>2011-12-21T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-21T09:00:10.545+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>FRÍOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-VibsM3dIUfU/TvDA4xVn1qI/AAAAAAAACXg/9pUKoQEG-wg/s1600/id_2333_cartel.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-VibsM3dIUfU/TvDA4xVn1qI/AAAAAAAACXg/9pUKoQEG-wg/s1600/id_2333_cartel.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El despiadado frío gaditano, exento de artificios invernales -no hiela, ni nieva- y ni siquiera demasiado intenso, comparado con el de otras latitudes; pero, por eso mismo, tanto más dañino, por actuar sobre gente casi siempre incautamente desabrigada, sobre casas de paredes finas como láminas de cartón, sobre ánimos demasiado poco prevenidos respecto a las crudas realidades del invierno. Me paso la mañana sin quitarme el chaquetón, con el cuello envuelto en una bufanda y alternando entre salas excesivamente caldeadas y pasillos gélidos. Y tengo un recuerdo para la añoranza que decía sentir Josep Pla por los países bien organizados, en los que todas las casas están bien aisladas y cuentan con sistemas de calefacción eficientes. Sentado en mi salón, a apenas un metro del calefactor de aceite, siento en la nuca el tacto gélido de una inexplicable corriente de aire... Y es como si estuviera en una de esas inhóspitas masías del Ampurdán en las que tan infeliz decía sentirse el escritor catalán apenas llegaban los fríos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Muy frío, también, el prólogo que pone el historiador Santos Juliá a las &lt;i&gt;Crónicas de la Guerra Civil&lt;/i&gt; de Manuel Chaves Nogales que acaba de publicar Renacimiento. El sevillano, a juicio del historiador, "redujo la complejidad de la lucha a dos términos que dejaban fuera más de la mitad de las cosas que estaban ocurriendo en España en aquel otoño de 1936". Pero da la impresión de que el prologuista abusa un tanto de su situación privilegiada: que el testigo directo de los hechos no viera la situación con el distanciamiento de quien la enjuicia setenta años después no quiere decir que el testimonio del primero pueda tildarse sin más de insuficiente. Porque el hecho es que Chaves ve cosas que muchos estudiosos de nuestra historia reciente no alcanzan a ver ni siquiera hoy. Para empezar, la catadura personal y moral de los actores principales del conflicto. Las inhibiciones de Azaña, por ejemplo, le parecen a Chaves el producto de "un prurito típicamente intelectual de sujetar la realidad al sistema ideológico previamente elaborado". El sevillano es también el primero, quizá, en percatarse del significado de los movimientos políticos que se produjeron en ambos bandos a mediados de 1937: la decisión de Franco de desprenderse de los elementos más genuinamente fascistas de Falange -los hedillistas- para apoyarse en las viejas clases conservadoras; o la pretendida adhesión formal del gobierno de Negrín a la legalidad republicana, comprometida en los primeros meses de la guerra por la acción revolucionaria de las organizaciones que controlaban &lt;i&gt;de facto&lt;/i&gt; la situación... Que ese abandono de las posiciones más extremas dentro de cada bando no terminara, como esperaba el sevillano, en un entendimiento entre los contendientes no resta lucidez a su análisis. De no haber mediado una guerra mundial, que apartó de España la atención de las grandes potencias, y posteriormente una &lt;i&gt;guerra fría&lt;/i&gt; entre Occidente y la URSS, que convirtió a Franco en un aliado estratégico de Estados Unidos, quién sabe si los hechos no hubieran terminado imponiendo una salida pactada del régimen de fuerza instaurado por el bando vencedor. Las esperanzas de Chaves se vieron defraudadas. Pero su impecable visión de intelectual liberal, &lt;i&gt;rara avis&lt;/i&gt; en la Europa de entonces, conserva aun hoy toda su fuerza, e incluso un cierto magnetismo. Leyéndolo, quisiéramos suscribir punto por punto su sentido de la justicia, su lúcido rechazo de los totalitarismos y su inquebrantable adscripción a la democracia republicana, sin que esto significara hacer la vista gorda sobre los crímenes cometidos por quienes teóricamente decían defenderla... Setenta años después, el ardor que el periodista sevillano puso en la defensa de sus ideales resulta incluso contagioso. Por eso merece la pena leer su libro. A despecho, incluso, de lo que dice su prologuista.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5074183375469606112?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5074183375469606112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5074183375469606112' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5074183375469606112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5074183375469606112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/frios.html' title='FRÍOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-VibsM3dIUfU/TvDA4xVn1qI/AAAAAAAACXg/9pUKoQEG-wg/s72-c/id_2333_cartel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-213488587430564953</id><published>2011-12-20T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-20T11:47:41.982+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>BREVEDADES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NxaYVWrjoVU/Tu3Fh9-fEcI/AAAAAAAACXA/UsACDsfA4iI/s1600/lewisblast.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-NxaYVWrjoVU/Tu3Fh9-fEcI/AAAAAAAACXA/UsACDsfA4iI/s400/lewisblast.jpg" width="315" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Casi de una sentada me leo &lt;i&gt;Lengua de madera&lt;/i&gt;, la "antología de poesía breve en inglés" que ha compilado Hilario Barrero y editado Isla de Siltolá. Constato, una vez más, el hecho paradójico de que, aunque no hay poeta que no haya tenido alguna vez la ambición de escribir poemas largos, en los que plasmar la totalidad del mundo propio, el lector se inclina indefectiblemente hacia la belleza y, por qué no, la comodidad, de lo breve. De hecho, encuentro en este libro algunos de los pocos poemas que me sé de memoria: de Blake, de Emily Dickinson, de Pound; a los que habría que añadir, ya fuera del ámbito de la lengua inglesa, alguno de Catulo, Fray Luis de León, Verlaine, Antonio Machado, Gil de Biedma... No recuerdo haber hecho ningún esfuerzo por memorizar estas brevedades: se me impusieron por sí mismas, en su condición de acuñaciones memorables, y ahí siguen. Nunca han dejado de acompañarme.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;Me llega este libro, además, cuando aún ando inmerso en mi revisión de la poesía inglesa y norteamericana de vanguardia, la que inauguraron los &lt;i&gt;imaginistas&lt;/i&gt;, bajo el magisterio de Pound. El centenar y &amp;nbsp;medio de poemas breves que contiene esta antología hubiera proporcionado abundante &lt;i&gt;food for thought&lt;/i&gt; a aquellos poetas renovadores del primer cuarto de siglo: casi indefectiblemente se inscriben en una de estas dos categorías antagónicas: epigramas y madrigales, por un lado (es decir, poemas consistentes en la expresión ajustada de un pensamiento), y poemas&amp;nbsp;que se basan en la asociación más o menos subjetiva de dos imágenes aparentemente disímiles.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;Es decir: estas brevedades plantean en toda su crudeza la esencial dicotomía a la que debe enfrentarse todo poeta contemporáneo a la hora de decidir su manera de abordar el poema: hacerlo de un modo &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;discursivo&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;, elocuente, usando los recursos rítmicos como simples elementos de ajuste para un desarrollo lógico y retórico más propios de la prosa y del lenguaje común; o, por el contrario, buscar la asociación imaginativa, la libre relación de ideas, el proceso asociativo por el que, en el intelecto, una imagen evoca otra, en un proceso frecuentemente independiente del pensamiento meramente discursivo. Todos los poetas antologados en este libro son una cosa u otra: o epigramáticos, en un sentido amplio, o &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;imaginistas&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;. No hay más.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Ni que decir tiene que, si últimamente me ocupo en estas reflexiones, es porque ando revisando algunas de las convicciones en que se ha basado mi propia práctica poética hasta el momento. Por cansancio, quizá, de los caminos recorridos. Y porque a todos nos llega el momento de plantearnos si la amplitud del gusto propio, siempre mayor que la de la propia creación de la que uno es capaz, no debe de ser una permanente invitación a extender muestras indagaciones, a explorar caminos nuevos. En eso estamos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-213488587430564953?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/213488587430564953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=213488587430564953' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/213488587430564953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/213488587430564953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/brevedades.html' title='BREVEDADES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-NxaYVWrjoVU/Tu3Fh9-fEcI/AAAAAAAACXA/UsACDsfA4iI/s72-c/lewisblast.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1273863594600524008</id><published>2011-12-19T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-19T09:00:14.291+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autobús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>EN EL AUTOBÚS SEMIVACÍO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Na2hwBrh2Js/TuyDVv8Q3_I/AAAAAAAACW4/ns_qQ8_UKwI/s1600/CadizAntiguas-307.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-Na2hwBrh2Js/TuyDVv8Q3_I/AAAAAAAACW4/ns_qQ8_UKwI/s400/CadizAntiguas-307.jpg" width="293" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En el autobús semivacío, al filo del mediodía del viernes, dos monjas sentadas frente a lo que parecen ser dos viajantes de comercio. Las monjas visten tocas aparatosas y hábitos que las cubren hasta los pies y les hacen parecer figurantes de una película ambientada en los Siglos de Oro. Son forasteras, como los viajantes, y hablan de las bellezas de la ciudad. A los viajantes, que parecen gente apresurada, les recomiendan que no se vayan sin haber visto la puesta de sol, que a ellas les ha impresionado. Los viajantes, a su vez, se deshacen en elogios hacia la ciudad, a la que uno de ellos, recurriendo a un conocido tópico, compara con La Habana, donde dice haber vivido muchos años... En esto, tercia en la conversación una anciana que los ha estado oyendo desde el otro lado del pasillo, donde ocupa el asiento situado frente al mío. Habla esta mujer como lo hacía mi abuela materna: con el habla algo afectada, "fina", aunque inconfundiblemente gaditana, que empleaban las mujeres de los oficinistas y trabajadores de cuello blanco para diferenciarse de las gentes del pueblo. Asiente a la comparación habanera, y rompe una lanza a favor de la amabilidad de los nativos, de quienes dice (y yo creo que exagera) que siempre están dispuestos a apartarse de su camino para acompañar a un forastero desorientado... Asisto entre encantado y empalagado a esta escena de otro tiempo. La tranquilidad de esta hora previa a la salida de los trabajos y al cierre de los comercios contribuye a la ilusión. Que se desvanece cuando, como por arte de magia, las monjas se levantan, los viajantes y la anciana las secundan y, de pronto, sin que yo pueda discernir qué dirección han tomado, sólo acierto a ver, a mis pies, la acera desierta, mientras el autobús reemprende la marcha.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1273863594600524008?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1273863594600524008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1273863594600524008' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1273863594600524008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1273863594600524008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/en-el-autobus-semivacio.html' title='EN EL AUTOBÚS SEMIVACÍO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Na2hwBrh2Js/TuyDVv8Q3_I/AAAAAAAACW4/ns_qQ8_UKwI/s72-c/CadizAntiguas-307.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7873869447518943602</id><published>2011-12-14T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-14T09:00:16.667+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>IMPLACABLES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-iLmnrJ4ohDc/TueE6bkwb-I/AAAAAAAACWw/TavU5FlrQxU/s1600/paul_klee_gallery_39.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-iLmnrJ4ohDc/TueE6bkwb-I/AAAAAAAACWw/TavU5FlrQxU/s1600/paul_klee_gallery_39.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mejor estar siempre ocupado: así es más fácil preservar ciertos espacios de intimidad. Porque, en cuanto uno manifiesta la más mínima disponibilidad, los depredadores del tiempo ajeno se muestran implacables.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Leyendo a Chaves Nogales -estos absorbentes tomos de obra inédita que acaba de publicar Renacimiento-. El difícil ejercicio de conjugar apasionamiento y distancia crítica. Como dice Muñoz Molina en el prólogo de &lt;i&gt;Defensa de Madrid&lt;/i&gt;, este libro "quema entre las manos". Aunque cabría añadir: en según qué manos. Porque, con los testimonios actualmente disponibles -éste de Chaves, los dos tomos de los diarios de Carlos Morla Lynch, etc.- ya tendría que haberse formado en quienes deberían haberlos leído una idea de la Guerra Civil que excluyera parcialidades y se distanciara por igual de los dos totalitarismos enfrentados en esa contienda. Pero, devociones literarias aparte -y Chaves parece estar cosechando muchas-, la idea de una &lt;i&gt;tercera España&lt;/i&gt; liberal y democrática, con suficiente fuerza moral para enjuiciar a las otras dos, no parece haber arraigado aún en nuestro ánimo cainita. Habrá que esperar, quizá, otros setenta años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Si el deseo de allegar lectores a un libro propio puede ser causa de cierta ansiedad, una simple operación aritmética puede dar idea de la medida de ese sentimiento cuando su objeto es una obra triple. Haber escrito una trilogía: multiplicar por tres la dificultad de encontrar lectores que hayan querido seguirlo a uno en la totalidad de ese empeño.&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7873869447518943602?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7873869447518943602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7873869447518943602' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7873869447518943602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7873869447518943602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/implacables.html' title='IMPLACABLES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-iLmnrJ4ohDc/TueE6bkwb-I/AAAAAAAACWw/TavU5FlrQxU/s72-c/paul_klee_gallery_39.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5656021427413551925</id><published>2011-12-13T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-13T09:00:09.052+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>OFERTAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-QEZUUNDpK9M/TuYy5c4oZJI/AAAAAAAACWQ/ZGkrm2_Maxw/s1600/Cartel6.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-QEZUUNDpK9M/TuYy5c4oZJI/AAAAAAAACWQ/ZGkrm2_Maxw/s1600/Cartel6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Termino la lectura de "Consejo obrero", el relato o "novela corta", como la llama el autor, que cierra &lt;i&gt;A sangre y fuego&lt;/i&gt;, la estremecedora colección de narraciones sobre la guerra civil española que escribió el sevillano Manuel Chaves Nogales. Un "consejo obrero" similar al descrito en este cuento fue el que destituyó al propio Chaves de la dirección del periódico &lt;i&gt;Ahora&lt;/i&gt;, a pocos meses del comienzo de la contienda. Este hecho, unido a la inseguridad física que el periodista sentía en el Madrid bombardeado por los franquistas y sometido al terror que ejercían las milicias descontroladas, y a la situación de incertidumbre creada por la huida de la capital del gobierno legítimo, fue el que decidió a Chaves a dejar Madrid e iniciar el camino de un largo y definitivo exilio.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sobre lo que dejaba atrás no se hacía ilusiones; y eso es lo que traslucen las primeras páginas del nuevo libro suyo que he empezado a leer, su colección de crónicas retrospectivas titulada &lt;i&gt;Defensa de Madrid&lt;/i&gt;, que se abre con un desesperanzado retrato del general Miaja, el militar leal a la República que asumió el mando en el frente madrileño. La patética semblanza de este general sin ejército, encerrado en su búnker y temeroso de que lo fusilaran, bien los milicianos sobre los que teóricamente mandaba, bien los antiguos colegas cuya sublevación no había secundado, recuerda extrañamente la que el periodista sevillano hizo unos años antes, en su libro &lt;i&gt;Lo que queda de la Rusia de los zares&lt;/i&gt;, de Kerensky, otro hombre bienintencionado al que la Historia puso a cabalgar a lomos de un tigre. Y en ambas, quien se retrata es el propio Chaves, en su estupor de hombre de convicciones liberales atrapado por una siniestra conjunción de circunstancias.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo que lo engrandece es el hecho, incuestionable a la luz de sus escritos, de que nunca se llamó a engaño sobre la naturaleza de las fuerzas en liza: sabía que comunismo y fascismo eran sólo manifestaciones distintas de una misma bestia totalitaria, y, a diferencia de muchos intelectuales de su tiempo, no sucumbió a los presuntos encantos de ninguna de las dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Como me dice este compañero, hay algo obsceno en el hecho de que, en medio de la brutal crisis económica que atenaza a tantos, haya grupos de empleados que sigan permitiéndose las ostentosas y desaprovechadas cenas de empresa que suelen celebrarse en estas fechas. Pero se me ocurre que este dispendio proporciona unos oportunísimos ingresos a no pocas empresas que, gracias a ellos, pueden mantener su actividad y sus plantillas. Y así gira la rueda, sin que nadie sepa calibrar bien las consecuencias de bajarse bruscamente de ella o de contribuir a su alocado movimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Yo, por mi cuenta y riesgo, esta vez voy a permitirme quedarme discretamente a un lado.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Un animoso panadero me deja en el buzón la "oferta de lanzamiento" de su establecimiento: dos barras de pan y dos bollos por un euro. La gente sigue abriendo negocios modestos. Lo que no funciona, lo que se ha parado irremisiblemente, es la rueda grande, la que se movía a impulsos de todos sin que, al parecer, nadie se preocupara seriamente por su finalidad, su destino o su rendimiento.&lt;/span&gt; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5656021427413551925?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5656021427413551925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5656021427413551925' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5656021427413551925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5656021427413551925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/ofertas.html' title='OFERTAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-QEZUUNDpK9M/TuYy5c4oZJI/AAAAAAAACWQ/ZGkrm2_Maxw/s72-c/Cartel6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7815893755843837003</id><published>2011-12-12T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-12T09:00:12.729+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>LA NOTICIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-K4tEfrFbuLU/TuUTcRLeKDI/AAAAAAAACWI/PfAlgYMOBcA/s1600/HopperEdward-ElevenAM-Mujerdesnudae.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-K4tEfrFbuLU/TuUTcRLeKDI/AAAAAAAACWI/PfAlgYMOBcA/s1600/HopperEdward-ElevenAM-Mujerdesnudae.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mientras instalamos el mercadillo de cuadros y libros, en el silencio de la mañana soleada de sábado, se nos acerca el viejo M., que se pasa el día paseando por el pueblo su porte algo trastabillante de hombre que fue alto y recio, y al que ahora de todo eso le queda una mirada de condescendiente altivez, no exenta de una cortesía rural y antigua... Se dirige a su convecino, mi amigo pintor, y le da la terrible noticia: unos perros han matado a un niño. Nos quedamos mudos, espantados y, a la vez, algo recelosos de que el viejo pueda estar confundido o exagerando. Pero yo mismo vi esa mañana el coche de la Guardia Civil seguido de una ambulancia. Y aunque pensé que, en ese pueblo con tantos viejos, el motivo de esa irrupción una de esas urgencias rutinarias que no necesariamente están abocadas a acabar en tragedia, ahora ese detalle parece corroborar la terrible historia que acaban de contarnos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y, sin embargo... No sé, esperaba uno que un suceso así desatara una conmoción inmediata. Que, en este pueblo tan pequeño, la vida quedara momentáneamente paralizada. Pero no: el camarero del bar de la plaza continúa poniendo tranquilamente las sillas y mesas de la terraza, mientras la encargada avía los montones de leña que habrán de calentar esa noche una &lt;i&gt;zambombá&lt;/i&gt; callejera, en la que se servirá anís y polvorones... Nosotros mismos seguimos con nuestra rutina, colgando cuadros bajo los soportales del ayuntamiento y distribuyendo caballetes por la plaza. También van llegando los amigos que hemos convocado al evento. Y cuando, mientras tomamos el primer vino, les comento la noticia que acaban de darnos, nos dicen que, por la carretera, llegando al pueblo, les había adelantado una furgoneta de una empresa de pompas fúnebres. En vano pedimos novedades a otros recién llegados. Nadie sabe nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mientras, el pueblo va despertando alrededor de la plaza, que alcanza el punto álgido de su actividad a eso de las dos de la tarde. Incluso el mercadillo se anima. Y, aunque ese día no se venden cuadros, los libros parecen tener alguna aceptación. Siente uno una cierta emoción al poner estos libros propios en manos de extraños. Y aunque he asumido esta obligación en nombre de una librería, a la que rendiré cuentas, cada libro vendido me parece un extraño y sorprendente logro... En fin: quiero decir que cada uno se fue entregando a sus fantasías y vanidades. Y el hecho trágico que había planeado sobre nuestras cabezas desde primera hora de la mañana quedó más o menos relegado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En la cena -una especie de festín prenavideño, urdido por unos inquietos restauradores locales- quedó aclarado el misterio. La víctima no era un niño, sino un hombre de treinta años. Y la causa de su muerte no fue el ataque de una jauría descontrolada, como nos había dicho el viejo, sino un suicidio. De las causas de éste no se dijo nada, y nadie quiso especular sobre ellas. Tampoco, sobre el modo en el que el suicida llevó a cabo su propósito. El hombre vivía en el pueblo vecino, y subía a éste a dar de comer a los perros -había perros por medio, en efecto- que mantenía en una especie de corral. En esa soledad consumó su acto desesperado. Y ahí queda la noticia, añadiendo su triste contrapunto al día.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7815893755843837003?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7815893755843837003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7815893755843837003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7815893755843837003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7815893755843837003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/la-noticia.html' title='LA NOTICIA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-K4tEfrFbuLU/TuUTcRLeKDI/AAAAAAAACWI/PfAlgYMOBcA/s72-c/HopperEdward-ElevenAM-Mujerdesnudae.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-2973876682765796602</id><published>2011-12-07T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-07T09:00:03.817+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>LÍMITES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-otsElr3PpDc/Tt5sUE-eUCI/AAAAAAAACWA/BfcC7vDkxuY/s1600/Ezra_Poun_writer_+USA%252C+1918_E.O._Hoppe_grupo_li_po.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://1.bp.blogspot.com/-otsElr3PpDc/Tt5sUE-eUCI/AAAAAAAACWA/BfcC7vDkxuY/s640/Ezra_Poun_writer_+USA%252C+1918_E.O._Hoppe_grupo_li_po.jpg" width="399" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A la mitad de esta semana con dos fiestas intercaladas y sin puente. Hay dos maneras de verlo: una semana con tres viernes; o una con tres lunes. Cuando escribo esta nota (martes noche) el ánimo que me domina se inclina más bien a lo segundo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo desacostumbrado, en todo caso, es esta especie de ataque de hiperactividad sobrevenida. J.A.M. me ha enganchado para la prórroga del mercadillo de arte en Benaocaz, que se prolongará a la segunda parte del "puente" (para quienes lo hagan, que no es mi caso); al que se suman dos escritores amigos, Charo Troncoso y Antonio Serrano Cueto. Otro amigo me llama para proponerme unos músicos para otra celebración más o menos inminente... Me paro a pensar en esta extraña constitución mía: el entusiasmo se me transforma fácilmente en ansiedad, y en una insincera, pero fundada, añoranza de la ataraxia, que sería mi estado de ánimo ideal, si no fuera porque tampoco sirvo mucho para la vida meramente meditativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Para hiperactivo, Ezra Pound, de quien releo ahora &lt;i&gt;Personae&lt;/i&gt;, la antología de su poesía anterior a los &lt;i&gt;Cantos&lt;/i&gt;. Leo estos "poemas breves" -o no tanto: algunos ocupan varias páginas- con más curiosidad que entusiasmo. Y una cierta decepción, ante la triste evidencia de que un talento tan bien dotado, capaz de asimilar varias tradiciones literarias, de inventar o insuflar vida a unos cuantos movimientos de vanguardia, de polemizar incansablemente, tuviera... tan poco que decir. Tiene esta compilación más de almoneda o cacharrería que de &lt;i&gt;corpus&lt;/i&gt; poético propiamente dicho. Mucho exabrupto, mucho epigrama, mucho calco y parodia, pero... de lo que es aportación novedosa y personal, nada o muy poco. Si acaso, algunas de las versiones de poesía china que componen su libro &lt;i&gt;Cathay&lt;/i&gt;, o algunos de los poemas más genuinamente &lt;i&gt;imaginistas&lt;/i&gt; de &lt;i&gt;Lustra&lt;/i&gt;. Pero merece la pena recorrer de su mano este itinerario, siquiera sea por constatar sobre qué difíciles cimas pretendía alzarse la poesía del siglo XX. Hemos pagado cara esa ambición, qué duda cabe. Pero no creo que pueda despreciarse sin más a quienes la tuvieron. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y una estupenda película de Spielberg que en su día me pasó desapercibida, quizá debido a su ridículo título: &lt;i&gt;Atrápame si puedes (Catch me if you can)&lt;/i&gt;. La admiración que nos producen siempre las existencias desmesuradas, como lo fue la de este Frank Abagnale Jr., precoz estafador y falsificador que, antes de cumplir veinte años, fue capaz de poner en jaque al FBI, para acabar sus días trabajando al servicio de este cuerpo policial y de los propios bancos a los que había estafado. La fantasía megalómana de burlar a los poderes de los que dependemos, de saltarse las normas, de sentir que se ha sobrepasado un límite a partir del cual la impunidad parece asegurada. Disfruto con esta película, que llena una difícil sobremesa. La realidad, luego. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-2973876682765796602?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/2973876682765796602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=2973876682765796602' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2973876682765796602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2973876682765796602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/limites.html' title='LÍMITES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-otsElr3PpDc/Tt5sUE-eUCI/AAAAAAAACWA/BfcC7vDkxuY/s72-c/Ezra_Poun_writer_+USA%252C+1918_E.O._Hoppe_grupo_li_po.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3853929341208087300</id><published>2011-12-05T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-05T09:00:04.455+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>EN LA PLAZA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vf3Vs0phpQM/TtuwicOiYGI/AAAAAAAACV4/EEsmOKC0fV8/s1600/375px-SecondhandBooksellerQuaiVoltaire1821.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-vf3Vs0phpQM/TtuwicOiYGI/AAAAAAAACV4/EEsmOKC0fV8/s1600/375px-SecondhandBooksellerQuaiVoltaire1821.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En la chimenea del amigo M. ha aparecido un pájaro muerto. Me pregunta, lleno de aprensión, si alguna vez me ha pasado algo parecido. No, de momento. A lo más, he llegado a arrancar alguno ya moribundo de las garras de K. Pero no es lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;De mercader callejero, a mis años. Estos amigos pintores me pidieron que me sumara al mercadillo de pintura que pensaban instalar en los soportales del ayuntamiento. Para no molestar a ningún librero, aporto yo mismo algunos ejemplares de mis libros recientes, con la intención de recomprar luego los vendidos en una librería, y respetar así el circuito natural y legal por el que éstos deben circular. Pero, una vez más, creo que he pecado de voluntarismo. Veo el montoncito de libros apilados en una especie de banco viejo de iglesia que ha aportado el ayuntamiento y envidio la vistosidad, la prestancia, de los cuadros colgados en la pared blanca u orgullosamente emplazados en sus caballetes. Qué poca cosa es un libro, siempre, al lado de un cuadro. La primera jornada no puede ser más desastrosa: los visitantes confunden los libros con folletos o muestras gratuitas, y preguntan su pueden llevárselos. Alarmado, me apresuro a ponerles a todos una pegatinita con el precio... con lo que creo que los he degradado aún más. Pero son sólo aprensiones mías. Al día siguiente, que es domingo, acudo al mercado con mejor ánimo, influido quizá por la mañana esplendorosa. Me atrevo incluso a entablar conversación con los extraños que se detienen ante la magra mercancía. Y, milagro, vendo algunos: los tres ejemplares que llevaba de &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;, uno de mi antología &lt;i&gt;Casa en construcción&lt;/i&gt;... Dejo el mercadillo al medio día, encomendando el cuidado del lote a mi amigo J.A.M., que seguirá al frente del tinglado hasta el martes. Y me voy contento, no tanto por haber puesto en circulación cuatro libros míos, como por haber disfrutado de la impresión única de llegar a la plaza a primera hora de la mañana, sacar los caballetes de las dependencias municipales, colgar los cuadros, y luego dejar pasar las horas mientras a tu alrededor el pueblo y sus visitantes van despertando lentamente...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y oír las historias de la gente: algunas, enternecedoras, como la de este joven pintor que se ha convertido al Islam por amor; otras, terribles, como el crudísimo episodio que cuenta el antiguo municipal de cómo redujo a un alborotador y éste, indignado por el trato recibido, fue a poner una denuncia al cuartel de la Guardia Civil más cercano, donde también le dieron lo suyo...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3853929341208087300?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3853929341208087300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3853929341208087300' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3853929341208087300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3853929341208087300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/en-la-plaza.html' title='EN LA PLAZA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vf3Vs0phpQM/TtuwicOiYGI/AAAAAAAACV4/EEsmOKC0fV8/s72-c/375px-SecondhandBooksellerQuaiVoltaire1821.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7798535701944115225</id><published>2011-12-02T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-12-02T09:00:04.869+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='K.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>SIN OTRO DESEO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-buT0PgnOD6M/TtexrzBunBI/AAAAAAAACVw/OQYPypY5yDU/s1600/5859-daumier-infirmities.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-buT0PgnOD6M/TtexrzBunBI/AAAAAAAACVw/OQYPypY5yDU/s1600/5859-daumier-infirmities.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sin otro deseo que el de dormitar. Agotamiento físico y anímico, que no necesariamente equivale a descontento o infelicidad. La noche anterior fue de insomnio, alimentado por las emociones de la tarde previa. Si no fuera por lo altisonante de la declaración, diría uno que ese nerviosismo estaba en relación directa a la responsabilidad contraída. Remataba uno un trabajo importante, sí. Pero, así y todo, cabe hacerse esta pregunta: ¿responsabilidad ante quién?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"La crisis nos barrerá a todos", afirma RM, con una cerveza en la mano. "Quiero decir, a todos los escritores que jugamos en las ligas menores". Pero esa constatación pesimista debería ser, pienso, un motivo de orgullo añadido. El escritor menor, desconocido, sin público, como un lujo que sólo las épocas afortunadas pueden permitirse.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;También K. parece más calmada. La presencia estos días de un invitado en casa la tenía alterada. A las amabilidades de éste respondía con bufidos. Pero, a diferencia de otros gatos, no optó por dejarse ver lo menos posible mientras durase la visita. Por el contrario, una especie de curiosidad inevitable la empujaba a rondarlo, a acecharlo constantemente, como si el motivo de su desazón no fuera que repudiase los intentos del extraño por ganarse su confianza, sino la necesaria afirmación de que, en ese cortejo, la iniciativa correspondía exclusivamente a ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7798535701944115225?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7798535701944115225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7798535701944115225' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7798535701944115225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7798535701944115225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/12/sin-otro-deseo.html' title='SIN OTRO DESEO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-buT0PgnOD6M/TtexrzBunBI/AAAAAAAACVw/OQYPypY5yDU/s72-c/5859-daumier-infirmities.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-113975790565755637</id><published>2011-11-30T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-30T09:00:02.036+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>PREVIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-MsVuPP5oErk/TtU1mxh0PVI/AAAAAAAACVo/lqgOlLLZe9I/s1600/goya_sleep_of_reason.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://1.bp.blogspot.com/-MsVuPP5oErk/TtU1mxh0PVI/AAAAAAAACVo/lqgOlLLZe9I/s640/goya_sleep_of_reason.jpg" width="424" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pensando qué decir en la presentación de &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;. Como siempre en estas ocasiones, paso la tarde redactando notas que luego seguramente no miraré. Y es extraña esta sensación de responsabilidad: no tanto por tener que explicar ante un público el hecho, para mí sorprendente, de haber puesto punto final a una triple novela de ochocientas páginas (las que suman las tres entregas de la trilogía), sino por la necesidad de justificar ante mí mismo el tiempo y el esfuerzo invertidos en esta labor. Lo que más pesa a mi favor es el hecho de haberme divertido mientras la efectuaba. Especialmente, mientras redactaba esta tercera entrega, no sólo la más extensa, sino también, en cierto modo, la más personal. Los resquemores que ahora me asaltan, creo, tienen más que ver con la sensación de vacío que sigue a esta dedicación tan intensa. ¿Bastará la redacción -siempre discontinua y azarosa- de algunos poemas -los que tenía en dique seco, postergados por las exigencias de la novela- para colmarlo? ¿Bastará la dedicación a este cuaderno? Pienso, más bien, en tardes paseadas en compañía, en lecturas demoradas, en ocio merecido y gratificante. Pero...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y una fantasía recurrente: los personajes de esta novela y las anteriores se me amotinan y me esperan en una esquina, para darme mi merecido...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-113975790565755637?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/113975790565755637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=113975790565755637' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/113975790565755637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/113975790565755637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/previa.html' title='PREVIA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-MsVuPP5oErk/TtU1mxh0PVI/AAAAAAAACVo/lqgOlLLZe9I/s72-c/goya_sleep_of_reason.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-9030211243472713513</id><published>2011-11-29T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-29T09:00:02.601+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>UN JUEGO PELIGROSO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-4alkFwBHjTQ/TtPATufjJSI/AAAAAAAACVg/c8VhOqCWGxs/s1600/Francisco+Bejarano+-+Un+juego+Peligroso+%2528antolog%25C3%25ADa+po%25C3%25A9tica+77-02%2529.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://4.bp.blogspot.com/-4alkFwBHjTQ/TtPATufjJSI/AAAAAAAACVg/c8VhOqCWGxs/s640/Francisco+Bejarano+-+Un+juego+Peligroso+%2528antolog%25C3%25ADa+po%25C3%25A9tica+77-02%2529.jpg" width="421" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Hojeo &lt;i&gt;Un juego peligroso&lt;/i&gt;, la antología de Francisco Bejarano que acaba de publicar la benemérita Isla de Siltolá. No incluye el habitual apartado dedicado a "poemas inéditos en libro", lo que da a entender&amp;nbsp;que Bejarano, fiel a su costumbre, no ha escrito ningún poema desde la publicación de su último libro, &lt;i&gt;El regreso&lt;/i&gt;, de 2002. En el mundo de los poetas en activo, siempre celosos de reafirmar su presencia en ese evanescente mercado de vanidades, es rara esta franca declaración de aparente sequía poética prolongada durante diez años. Pero, como dice bien el prólogo que José Julio Cabanillas ha hecho a esta antología, Bejarano es de los que escriben poesía a su pesar, sabiendo que cada poema nuevo no hace sino ahondar la fosa entre la vida vivida y esa otra existencia ilusoria que depara el ejercicio de la poesía. Leo estos poemas desolados y certifico la desconcertante coherencia que mantienen en los veinticinco años que separan los primeros de los últimos. Coherencia que se extiende también, suponemos, a los diez años de silencio suplementario que, de alguna manera, quedan también recogidos en esta selección.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sin embargo, quienes hemos conocido y tratado a Francisco Bejarano a lo largo de todos estos años podemos añadir a estas evidencias una realidad no menos indiscutible: el hecho de haber encontrado en este poeta lúcido y desilusionado a un activista entusiasta, capaz de poner en pie y sacar adelante un buen número de iniciativas en las que otros escritores más jóvenes, entre los que me incluyo, hemos velado nuestras primeras armas literarias. Sin el entusiasmo y la ilusión de este hombre desilusionado, en efecto, cabe preguntarse qué habría sido de iniciativas como las que dieron lugar a las revistas &lt;i&gt;Fin de Siglo&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Contemporáneos&lt;/i&gt;, o la que se materializó en el ciclo de lecturas de poetas jóvenes e inéditos que dio lugar a la antología &lt;i&gt;La poesía más joven&lt;/i&gt;, que editó Qüásyeditorial en 1991. Con estos proyectos, Jerez, la ciudad natal del poeta, fue en los años ochenta y buena parte de los noventa, el núcleo de un eje poético cuyos extremos eran Sevilla y Cádiz, respectivamente, pero que contaba con extensiones o ramificaciones que llegaban a Granada, Córdoba o Málaga, y cuya vitalidad se manifestó, en esos años, en un sinfín de revistas, suplementos literarios y colecciones de libros de poesía.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sin todo este despliegue de actividad por parte de este gran apático, muchas vocaciones poéticas en ciernes se habrían fatalmente agostado por falta de caldo de cultivo adecuado. No es mal legado. Si a eso, además, añadimos las cinco colecciones de poesía (cuatro libros más una &lt;i&gt;plaquette&lt;/i&gt;) antologadas en esta novísima publicación que tengo ahora entre las manos, cabe concluir que pocas trayectorias literarias habrán sido más fecundas. Otros habrán emborronado más papel y hecho más ruido. Pero, en definitiva, no es eso lo que cuenta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-9030211243472713513?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/9030211243472713513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=9030211243472713513' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9030211243472713513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9030211243472713513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/un-juego-peligroso.html' title='UN JUEGO PELIGROSO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-4alkFwBHjTQ/TtPATufjJSI/AAAAAAAACVg/c8VhOqCWGxs/s72-c/Francisco+Bejarano+-+Un+juego+Peligroso+%2528antolog%25C3%25ADa+po%25C3%25A9tica+77-02%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1409300291973795845</id><published>2011-11-28T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-28T17:39:48.364+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>SOL DE INVIERNO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-0g8r_M_5Qwk/TtJ6I69S-4I/AAAAAAAACVY/bR3wu6ixvX8/s1600/turner_yacht_approaching.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-0g8r_M_5Qwk/TtJ6I69S-4I/AAAAAAAACVY/bR3wu6ixvX8/s1600/turner_yacht_approaching.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;Restaurantes llenos, multitudes endomingadas... &lt;i&gt;Crisis, What Crisis?&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;como rezaba el título de ese conocido álbum de Supertramp. Si embargo, la cosa tiene fácil explicación. Se trata, simplemente, de una regresión. A esos domingos formales y estereotipados de, pongamos, hace cuarenta años. Domingos de misa y vermú. Los de mi infancia, en los que tanto cundía el pequeño presupuesto dedicado al merecido descanso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El famoso y ya archicitado prólogo de Chaves Nogales a la colección de novelas cortas que tituló &lt;i&gt;A sangre y fuego&lt;/i&gt;: "Yo era eso que los sociólogos llaman 'un pequeño burgués liberal', ciudadano de una república democrática y parlamentaria...". En el preámbulo se intuye ya lo que sigue: una declaración de decepción. En su caso, la causa de ésta fue el fracaso de la segunda República, y la consiguiente guerra civil. Pero cabría -al fin y al cabo, ésa es la función de la literatura- extrapolar esa lectura a otras realidades más amplias. Por ejemplo, a la cabal decepción que todo hombre maduro puede sentir ante el desmoronamiento de sus ilusiones. Todo hombre maduro al que hayan intentado inculcar, en los años cruciales de su formación, un ideal ciudadano. El nuestro, ya se sabe, fue el enunciado en los años de la Transición: la confianza en un futuro de estabilidad y progreso, equiparable al que disfrutaban otras naciones europeas. Ahora ese ideal está en cuestión. Y sólo nos cabe intuir qué literatura de hombres decepcionados saldrá de eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El sol de invierno es gratis. Sería muy mal síntoma que este año se prodigara poco.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1409300291973795845?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1409300291973795845/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1409300291973795845' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1409300291973795845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1409300291973795845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/sol-de-invierno.html' title='SOL DE INVIERNO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0g8r_M_5Qwk/TtJ6I69S-4I/AAAAAAAACVY/bR3wu6ixvX8/s72-c/turner_yacht_approaching.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3908966269932085602</id><published>2011-11-25T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-25T14:38:19.038+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno de Madrid'/><title type='text'>BANDA SONORA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NGQR0KW7w88/ToSxaNindoI/AAAAAAAACPk/OIlHI2oFC-A/s1600/antonio-lopez-la-gran-via.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://2.bp.blogspot.com/-NGQR0KW7w88/ToSxaNindoI/AAAAAAAACPk/OIlHI2oFC-A/s640/antonio-lopez-la-gran-via.jpg" width="603" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me he distraído en anotar las referencias musicales que he puesto en &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;. Sin pretenderlo, he escrito una novela con banda sonora. Algunas de esas menciones, por supuesto, son sólo de nombre. Pero otras juegan un cierto papel en la narración, y por eso he creído justo hacer esta nota de reconocimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;He aquí, para quien quiera escucharlos, los quince cortes de esta particular banda sonora:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/KeifnFAjuEo"&gt;Playa Girón&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Silvio Rodríguez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/XpFIHvsueGk"&gt;Lucifer&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Luis Eduardo Aute, en la versión que Teddy Bautista interpretó en el álbum &lt;i&gt;Entre amigos &lt;/i&gt;y luego versionaron Barón Rojo, Rosendo y otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/CK5al3l1Wbg"&gt;Aprieta el gatillo&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Cicatriz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/uQ-PSiolpA4"&gt;Soy un electroduende&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Santiago Auserón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/-Tx9wd1KBSg"&gt;Once Upon a Time in the West&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Dire Straits.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/wAOog062zPc"&gt;La chica yeyé&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Concha Velasco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/KIUtiU8QgNs"&gt;Dust in the Wind&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Kansas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/_M7y1FEaS7w"&gt;Voodoo Chile&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/rTUCkyMR_Kk"&gt;All Along the Watchtower&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Jimi Hendrix.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/rJE_Sc1Wags"&gt;Sweet Dreams&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Eurythmics&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/hiQoq-wqZxg"&gt;Guns of Brixton&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de The Clash&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/Bof8U7-F7M4"&gt;El hombre lobo en París&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de La Unión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/Xuz94ZIPfJk"&gt;Smalltown Boy&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Bronski Beat&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/MYmEdFJH5Ko"&gt;Brother Loui&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Modern Talking&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: #fafefb; color: #073763; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 18px;"&gt;&lt;i style="font-style: normal;"&gt;►&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://youtu.be/MGP7qMpv4D4"&gt;Me gusta ser una zorra&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, de Las Vulpes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;No están aquí, por supuesto, por ser mejores o peores. Lo ideal sería que, como las buenas bandas sonoras de las películas, pasaran desapercibidas. Son eso: música de fondo. Lo importante es la vida que sucede mientras tanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Que las disfrutéis.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3908966269932085602?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3908966269932085602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3908966269932085602' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3908966269932085602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3908966269932085602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/banda-sonora.html' title='BANDA SONORA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-NGQR0KW7w88/ToSxaNindoI/AAAAAAAACPk/OIlHI2oFC-A/s72-c/antonio-lopez-la-gran-via.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3155388483882878943</id><published>2011-11-24T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-24T09:00:01.269+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>RECORTES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6R8lk36tNIQ/Ts0lPa9TClI/AAAAAAAACVQ/AwpEBE7IgZY/s1600/roberts-vorticistseiffel1915.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="415" src="http://2.bp.blogspot.com/-6R8lk36tNIQ/Ts0lPa9TClI/AAAAAAAACVQ/AwpEBE7IgZY/s640/roberts-vorticistseiffel1915.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo de dejar el café fue una de esas medidas drásticas que uno toma cuando motivos distintos a los meramente dietéticos o salutíferos aconsejan un cambio de hábitos. Hubo un tiempo en que tomaba tres o cuatro cortados al día, cuanto más cargados mejor. Luego reduje la dosis al primero de la mañana, que intenté suprimir, sin éxito, durante las vacaciones. No lo logré en esa primera ocasión: me pasaba la mañana en un estado de invencible somnolencia. Pero, por eso mismo, se acentuó en mí el deseo de vencer esa dependencia, que juzgaba absurda. Al segundo intentó lo conseguí: cambié el café por un desayuno fuerte, con embutidos y un yogur. El aporte proteico cumplía con creces la función estimulante que antes correspondía a la cafeína. Y así hasta hoy, cuando hago esta anotación porque, después de diez años sin llevarme un café a los labios, he empezado a disfrutar del sabor de los sustitutivos. Y es que lo más difícil en todo este tiempo ha sido saber qué tomar a esas horas en que uno queda con un amigo en una cafetería y todavía no tiene cuerpo para una copa, ni le apetece una bebida fría, ni se conforma con un vaso de agua caliente teñida por una menta poleo... Ahora tomo descafeinado de máquina. No está tan malo como el de sobre. Tiene la consistencia de un buen café expreso. Es reconfortante. Y me hace recordar ese tiempo en el que éste y otros placeres no exigían cálculo ni tasa. En fin.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;¿De qué otras cosas nos quitaremos cuando nos aprieten de nuevo el cinturón? No sé. Entre lo imprescindible y lo superfluo no hay tanta diferencia. ¿Compraré menos libros? Eso sería casi una bendición: depender exclusivamente de la biblioteca reunida en los años de voracidad lectora y curiosidad infinita. Pero observo con preocupación que esos años no han llegado a su fin, como pudo parecerme en épocas de hábitos y gustos más estables. Ahora, por ejemplo, leo con creciente entusiasmo la menospreciada vanguardia poética anglosajona, que conocía sólo superficialmente. ¿Tendré tiempo y dinero para procurarme y leer los poemarios, los ensayos teóricos y, sobre todo, los libros de memorias de esa animosa generación que incluyó a Hilda Doolittle, Richard Aldington, F. S. Flint, etc.? Una nueva cantera abierta, a la que habrá que dedicar no pocos esfuerzos si uno quiere sacar algo de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;De momento, les he pedido a los Reyes la &lt;i&gt;Trilogía&lt;/i&gt; de H.D., en inglés. Espero que en Oriente tengan &lt;i&gt;stock&lt;/i&gt; de estas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3155388483882878943?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3155388483882878943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3155388483882878943' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3155388483882878943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3155388483882878943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/recortes.html' title='RECORTES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6R8lk36tNIQ/Ts0lPa9TClI/AAAAAAAACVQ/AwpEBE7IgZY/s72-c/roberts-vorticistseiffel1915.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5369414536851375980</id><published>2011-11-22T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T09:00:04.975+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ESPÁRRAGOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-J9sxdkC3CHs/TsqKmUZNLBI/AAAAAAAACVI/KraJ0J5uBF8/s1600/84.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="304" src="http://4.bp.blogspot.com/-J9sxdkC3CHs/TsqKmUZNLBI/AAAAAAAACVI/KraJ0J5uBF8/s320/84.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Traer aquí poco o nada: como volver de vacío de una larga excursión cuya sola justificación habría sido una buena perdiz al cinto; o, como poco, un manojo de espárragos en la mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Haber escrito no llena tanto como tener que escribir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sentirse indefenso ante el frío. La vejez -su inminencia- debe de ser esto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5369414536851375980?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5369414536851375980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5369414536851375980' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5369414536851375980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5369414536851375980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/esparragos.html' title='ESPÁRRAGOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-J9sxdkC3CHs/TsqKmUZNLBI/AAAAAAAACVI/KraJ0J5uBF8/s72-c/84.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3316242357200476134</id><published>2011-11-21T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-21T09:00:00.453+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cómic'/><title type='text'>LISTA NEGRA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_MKr5-KCevc/Tsk5XxdiS_I/AAAAAAAACU0/xHiP_yuHLzc/s1600/Sin_City-That_Yellow_Bastard_5_p18.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://3.bp.blogspot.com/-_MKr5-KCevc/Tsk5XxdiS_I/AAAAAAAACU0/xHiP_yuHLzc/s640/Sin_City-That_Yellow_Bastard_5_p18.png" width="409" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La lluvia -la inevitabilidad de hablar del tiempo en este cuaderno- nos empuja al cine. &lt;i&gt;El dios salvaje (Carnage)&lt;/i&gt;, de Roman Polanski. Buen complemento de&amp;nbsp;&lt;i&gt;Quién teme a Virginia Woolf&lt;/i&gt;, que vimos el otro día. En ambas, dos parejas de muy distintos antecedentes son arrojadas sin piedad al cuadrilátero. Sólo que la primera nos resulta hoy un tanto éxótica, porque las inhibiciones sexuales y el soterrado clasismo que dominaban a los protagonistas de la vieja película de Mike Nichols no figuran ya entre los asuntos capaces de escandalizarnos o preocuparnos; al menos, en la forma descarnada y un tanto elemental en la que allí se presentaban. La película de Polanski, en cambio, nos concierne directamente, porque plantea la superficialidad de la máscara biempensante que hemos querido darnos. Dos parejas se citan amigablemente una tarde para solventar de manera civilizada un incidente habido entre sus hijos de nueve años; y, cuando parecían haber alcanzado el más satisfactorio de los acuerdos, se enzarzan en una discusión violentísima, en la que van quedando en evidencia los puntos flacos y las flagrantes contradicciones de cada uno de los implicados, que podríamos ser cualquiera de los adultos que la lluvia había congregado en aquella sala de cine, con nuestros falsos principios, nuestras preocupaciones espurias, nuestros endebles sustitutivos de una buena conciencia, nuestras inoperantes creencias roussonianas respecto a nuestros hijos... El efecto de todo este cóctel mal digerido lo explica bien uno de los personajes masculinos, cuando exclama, zahiriendo a la esposa "progre" y concienciada del otro matrimonio : "¿Sabes? Me recuerdas a Jane Fonda. La vi el otro día en televisión y me entraron ganas de salir corriendo a comprar un póster del puto Ku-Klux-Klan..."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por la noche, entre cabezadas, entreveo algunas escenas de &lt;i&gt;Sin City&lt;/i&gt;, la versión cinematográfica del angustioso cómic de Frank Miller. Esta claro que algunos excesos se pagan. Entre ellos, este inopinado atracón de películas desmoralizadoras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pese a todo, también he cumplido con mis deberes ciudadanos. Fui a votar. También la lluvia había contribuido a espesar la multitud congregada en el momentáneo refugio ofrecido por el colegio electoral. Qué simbólicas, a veces, las aportaciones del tiempo al imaginario colectivo. No atiné a encontrar mi mesa y fui auxiliado en ello por un amable interventor socialista. En la mesa, en cambio, me pusieron mala cara cuando, una vez introducido mi sobre blanco en la urna del Congreso, les dije que no pensaba votar al Senado. "Apunta que este señor no vota al Senado", espeta el presidente a uno de los vocales. Y aunque supongo que el empeño en consignar ese dato obedece a la necesidad de que luego cuadre el recuento de votos emitidos, no deja de parecerme un tanto ominosa la admonición. Sobre todo porque intuyo que, una vez cotejado el número de votos con los resultados obtenidos por cada formación, debe de ser relativamente fácil deducir a qué opción han votado los abstencionistas del Senado. Con lo que el secreto de voto, que es una de las premisas del sistema, queda en entredicho. Y yo en la lista negra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3316242357200476134?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3316242357200476134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3316242357200476134' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3316242357200476134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3316242357200476134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/lista-negra.html' title='LISTA NEGRA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_MKr5-KCevc/Tsk5XxdiS_I/AAAAAAAACU0/xHiP_yuHLzc/s72-c/Sin_City-That_Yellow_Bastard_5_p18.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3579513934661985636</id><published>2011-11-18T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-18T14:36:48.530+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>BONJOUR, MONSIEUR BENÍTEZ</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-QdfqZ--yqZY/TsVAn8EBi3I/AAAAAAAACUU/T__aMrgWN8s/s1600/Courbet_Bonjour_Monsieur_Courbet.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="355" src="http://3.bp.blogspot.com/-QdfqZ--yqZY/TsVAn8EBi3I/AAAAAAAACUU/T__aMrgWN8s/s400/Courbet_Bonjour_Monsieur_Courbet.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mientras espero para cruzar el semáforo, veo acercarse a esta amable compañera con la que no hablo mucho, pero con la que tengo un trato relajado y cordial. A ella tampoco parece incomodarle la circunstancia de que este encuentro nos obligue a recorrer juntos las pocas decenas de metros que nos separan de nuestro lugar de trabajo. Me saluda con una sonrisa a la que yo correspondo. Y como la veo embutida en un gran chaquetón y con el cuello del mismo levantado hasta cubrirle las orejas, le digo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Se nota que ya hace más frío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A lo que ella, sin abandonar la sonrisa, responde con inusitada viveza, como si el comentario realmente mereciera ese&amp;nbsp;gasto de conversación:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-No, esto todavía no es nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Sí, lo peor está por venir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Lo malo es esta calle, tan desprotegida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Sí. Aquí, si llueve y hace viento, de nada sirve un paraguas. La verdad es que a este edificio tendrían que haberle puesto la entrada por detrás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-No te creas. Yo a veces vengo por la calle de atrás en los días malos y también me quedo empapada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Ya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Nos despedimos en el vestíbulo. Se dirige cada uno a sus quehaceres. Y queda en el aire, como inauguración de la jornada, este intrascendente intercambio verbal. Que, sin embargo, dice mucho de nuestra condición, de nuestras silenciosas y puede que inconscientes elucubraciones sobre nuestro lugar en el mundo y sobre las calculadas estrategias con las que resolvemos nuestras acciones más insignificantes. Y, también, sobre nuestra necesidad de acogernos, aunque sea durante unos minutos que fácilmente podrían haberse resuelto con un educado silencio, a este atisbo de sociabilidad precaria, pero imprescindible.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A la salida, seis horas y media después, coincido con otra compañera. Bromea:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Te estaba esperando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Ya, me lo temía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Desde las once -a esa hora, yo le había solicitado una aportación a cierta tarea que ando preparando-.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;-Ninguna mujer me había esperado tanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y así, hasta la esquina, donde nos despedimos hasta el día siguiente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3579513934661985636?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3579513934661985636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3579513934661985636' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3579513934661985636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3579513934661985636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/bonjour-monsieur-benitez.html' title='BONJOUR, MONSIEUR BENÍTEZ'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-QdfqZ--yqZY/TsVAn8EBi3I/AAAAAAAACUU/T__aMrgWN8s/s72-c/Courbet_Bonjour_Monsieur_Courbet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1557263179405864762</id><published>2011-11-16T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-16T09:00:13.083+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>WHO'S AFRAID OF...?</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-DQbDvUf5qW0/TsKW-xwyzyI/AAAAAAAACUM/9HT_BWGYQrU/s1600/virgina+woold.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="296" src="http://1.bp.blogspot.com/-DQbDvUf5qW0/TsKW-xwyzyI/AAAAAAAACUM/9HT_BWGYQrU/s400/virgina+woold.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Leo rep&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;etidos mensajes sobre la conveniencia y &amp;nbsp;necesidad de votar, para evitar que las abstenciones acaben favoreciendo a los partidos mayoritarios, que gracias a ellas ven engordada su cuota porcentual sobre el voto realmente emitido. Y una voz gamberra me susurra al oído:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;¿y el voto nulo? -entendiendo por tal el que se emite previamente invalidado con algún improperio u obscenidad referida a la totalidad del sistema o la clase gobernante-, ¿cómo cuenta el voto nulo? Que, ante la bochornosa campaña electoral, vacía de argumentos, es el que realmente apetece emitir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me señala un buen amigo la reiteración en este cuaderno de comentarios referidos al tiempo atmosférico. Tiene razón. También era un tema frecuente en mi ya fenecida columna periodística -que ahora algunos me dicen echar de menos-. Resulta contraproducente admitirlo: el tiempo es el asunto del que hablan quienes no tienen nada que decir. Puede que sea mi caso. En mi descargo, puedo decir que esas observaciones nacen de un hábito propio muy arraigado: el de calibrar mis expectativas respecto al día según el semblante con el que amanece el cielo. En alguna pasada época sombría, antes de iniciar la penosa jornada que me aguardaba, refrescaba la vista y el ánimo con una larga contemplación del paisaje: el perfil marítimo de la ciudad &amp;nbsp;curvándose hasta casi abrazar &amp;nbsp;el horizonte, la propia línea en la que se unían mar y cielo, el color de ambos. Después de esto, me decía, que venga lo que me echen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Como ejercicio de masoquismo vemos mi mujer y yo &lt;i&gt;Quién teme a Virginia Woolf&lt;/i&gt;, la versión fílmica de la obra de teatro de Edward Albee. Me fascinan, como siempre, las interpretaciones desaforadas de Elizabeth Taylor y Richard Burton. Hasta dónde puede llegar el afán de aniquilación mutua en un matrimonio. Al lado de estos dos, los personajes que interpretan Michael Douglas y Kathleen Turner en &lt;i&gt;La guerra de los Rose&lt;/i&gt; resultan incluso cándidos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1557263179405864762?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1557263179405864762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1557263179405864762' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1557263179405864762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1557263179405864762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/leo-rep-etidos-mensajes-sobre-la.html' title='WHO&apos;S AFRAID OF...?'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-DQbDvUf5qW0/TsKW-xwyzyI/AAAAAAAACUM/9HT_BWGYQrU/s72-c/virgina+woold.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-8135426269375404569</id><published>2011-11-14T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-14T09:00:02.070+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cómic'/><title type='text'>EN EL PAÍS DE LOS SOVIETS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-961hcdQ7x0o/Tr_-A_b_KQI/AAAAAAAACUE/I2VQ9ydqVnw/s1600/tintinsovietszn0.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-961hcdQ7x0o/Tr_-A_b_KQI/AAAAAAAACUE/I2VQ9ydqVnw/s1600/tintinsovietszn0.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Prefiero la lluvia y el frío antes que el viento. El frío y la lluvia resultan incluso íntimos, si uno cuenta con los medios adecuados para sobrellevarlos. Pero el viento... ¿Cómo soportar esa desorganización general del medio en el que nos movemos, esa manifestación de fuerza irracional, la descortesía con que golpea puertas y persianas y ulula toda la noche en nuestra ventanas? Y esa impertinencia con la que, si puede, nos voltea un periódico o nos arrebata un papel de la mano.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo dicho. en días de viento, mejor no salgo de casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por eso mismo, para sobrellevar la mañana del domingo nos metemos en una &lt;i&gt;matinée&lt;/i&gt; de cine. &lt;i&gt;Las aventuras de Tintín&lt;/i&gt;, de Spielberg. El día anterior vimos, en casa, &lt;i&gt;La noche de los gigantes&lt;/i&gt;, el espléndido y opresivo &lt;i&gt;western&lt;/i&gt; de Robert Mulligan, así que el domingo tocaba algo más ligero. Y no me decepciona, descontando mi desinterés por esas agotadoras escenas de acción calcadas de los videojuegos. Pero me agrada la recreación que Spielberg hace de la estética del tebeo de Hergé, y la mirada nostálgica que proyecta sobre ese momento histórico en el que las artes mecánicas alcanzan su punto álgido -la era de los más bellos automóviles que jamás se han construido, de los Z&lt;i&gt;eppelin&lt;/i&gt;, la del definitivo despegue de la aviación- y el mundo se convierte, para el hombre curioso, en una especie de álbum colorista, en el que lo mismo se redescubren países exóticos que se asiste a tremendas conmociones políticas y sociales. Tuve esa impresión cuando leía, recuerdo, las memorias de André Malraux. Y vuelvo a sentirla ahora, mientras veo la película, a propósito de mis recientes lecturas de Chaves Nogales. Algún libro de éste -por ejemplo, &lt;i&gt;La vuelta a Europa en avión. Un pequeño burgués en la Rusia roj&lt;/i&gt;a, de 1929- podría haber servido (salvando todas las distancias, porque el anticomunismo del sevillano era mucho más imparcial y matizado) de guión a Hergé. Que, no hay que olvidarlo, tituló así la primera salida de su héroe: &lt;i&gt;Tintín en el país de los soviets&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y esta magnífica -y algo tramposa- justificación de la experimentación en poesía, que encuentro en una cita del &lt;i&gt;Times Literary Supplement&lt;/i&gt; del 11 de enero de 1917, referida a la poesía &lt;i&gt;imaginista&lt;/i&gt;: "La poesía imaginista nos llena de esperanza; a pesar de no ser demasiado buena en sí misma, parece prometer una forma en la que&lt;i&gt; podrían escribirse&lt;/i&gt; muy buenos poemas" (el subrayado es mío).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-8135426269375404569?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/8135426269375404569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=8135426269375404569' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8135426269375404569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8135426269375404569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/en-el-pais-de-los-soviets.html' title='EN EL PAÍS DE LOS SOVIETS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-961hcdQ7x0o/Tr_-A_b_KQI/AAAAAAAACUE/I2VQ9ydqVnw/s72-c/tintinsovietszn0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-8656584062493456033</id><published>2011-11-11T08:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-11T08:00:06.846+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>RONDA DE MADRID</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ZZ3hGZz_6ks/Trv8D1ShxjI/AAAAAAAACTY/kBUtscvhFEQ/s1600/PAR0119.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZZ3hGZz_6ks/Trv8D1ShxjI/AAAAAAAACTY/kBUtscvhFEQ/s400/PAR0119.jpg" width="263" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me comunica JM, mi buen amigo librero, que ya ha recibido los primeros ejemplares de &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;. Le han llegado a él antes que a mí, por lo que su mensaje es la primera noticia que tengo de que la novela ha comenzado su andadura. Con sus 366 páginas, que se añaden a las más de cuatrocientas que suman las otras dos entregas de mi &lt;i&gt;trilogía de la Transición&lt;/i&gt;, culmina la que hasta ahora es mi obra más voluminosa y compleja, acaso sólo igualada en extensión por la suma de las sucesivas entregas de mi &lt;i&gt;Diario abierto&lt;/i&gt; en marcha.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DTAjr9iLKc8/Trv8fW3M8GI/AAAAAAAACTo/CfG8spmdc7c/s1600/cubierta-PAR0002-web.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-DTAjr9iLKc8/Trv8fW3M8GI/AAAAAAAACTo/CfG8spmdc7c/s200/cubierta-PAR0002-web.jpg" width="131" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En todo caso, llega a su fin un trabajo que me ha tenido ocupado desde 2003-4, cuando redacté &lt;i&gt;Vacaciones de invierno;&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y cuyas dos últimas entregas, redactadas ya con la certeza editorial que me proporcionaba el apoyo de Antonio Rivero y de Paréntesis, me han tenido pegado al ordenador sin interrupción durante los últimos treinta meses, más o menos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-fP2S-2m0w_0/Trv8Ylps00I/AAAAAAAACTg/BD1vUGT9v5Q/s1600/Portada+de+la+novela.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/-fP2S-2m0w_0/Trv8Ylps00I/AAAAAAAACTg/BD1vUGT9v5Q/s200/Portada+de+la+novela.jpg" width="131" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;No lo digo en tono de queja. He sido feliz mientras efectuaba estas reconstrucciones de un pasado que no es sólo memoria personal -aunque también-, sino, sobre todo, memoria colectiva. Me he reconciliado con situaciones y planteamientos que, por haber sido la causa de no pocas desilusiones y disconformidades, pesaban sobre mi memoria y mi conciencia como otros tantos errores de difícil rectificación. Y esa felicidad ha sido más intensa incluso mientras redactaba esta última entrega, &lt;i&gt;Ronda de Madrid,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;porque lo que se cuenta en ésta atañe ya directamente a una conciencia adulta, y no a su disculpable contrafigura, el niño o el adolescente que ese adulto fue. Volver a recorrer de la mano de Juanma, el antihéroe de mi novela, las calles del Madrid (y, por referencias de su novia, Isa, el Londres) de los ochenta ha sido recuperar la conciencia plena de un tiempo vivido pero no del todo bien asimilado ni comprendido. De las conversaciones mantenidas a lo largo de estos últimos meses con personas que conocieron esos tiempos y esos ambientes deduzco que historias como las que se entrelazan en esta &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;&amp;nbsp;no atañen sólo a su autor. Y eso es lo que justifica su conversión en materia narrativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Ahora sí que han dejado de pertenecerme del todo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-8656584062493456033?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/8656584062493456033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=8656584062493456033' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8656584062493456033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/8656584062493456033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/ronda-de-madrid.html' title='RONDA DE MADRID'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ZZ3hGZz_6ks/Trv8D1ShxjI/AAAAAAAACTY/kBUtscvhFEQ/s72-c/PAR0119.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-437886833711227905</id><published>2011-11-10T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-10T09:00:05.276+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>TOMÁS SEGOVIA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tez4h332jus/TrqxcnNGhzI/AAAAAAAACTA/-Ag-DCYt9NE/s1600/tomasSegovia.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-tez4h332jus/TrqxcnNGhzI/AAAAAAAACTA/-Ag-DCYt9NE/s1600/tomasSegovia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Hojeo mis libros de Tomás Segovia, el poeta español de trayectoria vital y literaria mejicanas, &amp;nbsp;al día siguiente de saber &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Tomas/Segovia/poeta/orillas/elpepucul/20111109elpepicul_2/Tes"&gt;la noticia de su muerte&lt;/a&gt;. Lo conocí, y tuve al mismo tiempo un primer atisbo de su poesía, en una lectura que dio en Cádiz a finales de los ochenta o muy al principio de los noventa, en un ciclo en el que también participó Roberto Juarroz; y lo leí poco después en la antología que había publicado en la ya mítica colección Ocnos: aquellos tomitos sobrios, minimalistas, que rara vez erraban en su propósito de recoger lo más esencial y decantado de la producción poética contemporánea.&amp;nbsp;Por entonces no había publicado aún sus últimos libros, acaso los mejores, pero ya me llamó la atención la delicadeza tonal de su poesía, su sobriedad, su sereno clasicismo. Eran sus poemas de entonces -y eso lo percibí más en mi lectura que cuando los oí de viva voz- un tanto fríos, transidos acaso de esa cierta tendencia al intelectualismo y la abstracción que tanto ha recortado el vuelo de la mejor poesía de los últimos cincuenta años. Esa cierta frialdad, que no llegaba a empañar las cualidades de aquellos poemas, desapareció por completo en los libros que publicó en España en las últimas décadas, sustituida por una muy mejicana cordialidad y por un novedoso recurso a la descripción, al paisaje, a la serena contemplación de lo realmente existente, lejos ya de esquematismos y abstracciones. De esa frialdad anterior estaban exentos, por cierto, sus muy francos sonetos eróticos, de los cuales creo recordar que leyó alguno en aquel recital gaditano, acaso el que termina con esta gráfica contundencia:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;...si entro&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;con la lengua en la entraña que me tiendes,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;puedo besar tu corazón por dentro.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Tuve ocasión de estrechar su mano y decirle cuánto me gustaba su poesía hace apenas un año, en Madrid, cuando él participaba en el homenaje que la Universidad Complutense hizo a su amigo Ramón Gaya. Se siente un extraño vértigo cuando el recuerdo reciente de una persona viva y activa se yuxtapone tan violentamente a la noticia de su muerte. Por eso dejo esta nota aquí: menos una necrológica que un recordatorio íntimo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-437886833711227905?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/437886833711227905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=437886833711227905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/437886833711227905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/437886833711227905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/tomas-segovia.html' title='TOMÁS SEGOVIA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-tez4h332jus/TrqxcnNGhzI/AAAAAAAACTA/-Ag-DCYt9NE/s72-c/tomasSegovia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-590074056862753645</id><published>2011-11-09T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-09T09:00:14.011+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autobús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DESTELLOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-CLvEIrNeB8g/TrmHGGw8WFI/AAAAAAAACS4/aSlGLmsm5ic/s1600/tamara-de-lempicka-portrait-du-compte-vettor-marcello-1933.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-CLvEIrNeB8g/TrmHGGw8WFI/AAAAAAAACS4/aSlGLmsm5ic/s1600/tamara-de-lempicka-portrait-du-compte-vettor-marcello-1933.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La convocatoria (un almuerzo) parecía obedecer a un motivo de trabajo, pero en realidad sólo era (nada menos) un encuentro de gente que se descubrió afín en circunstancias no del todo favorables, y que ahora, superadas u olvidadas las razones de aquella momentánea alianza defensiva, nos sabemos unidos por razones más altas, que van desde el respeto mutuo al recíproco reconocimiento, además del afecto surgido del trato prolongado. Salgo de la reunión con el corazón esponjado. Y, por eso mismo, mucho más vulnerable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por eso, quizá, me resulta tan deprimente el espectáculo que presencio desde la parada del autobús. En torno a cierto edificio público en el que se celebra un mitin del partido gobernante, un nutrido cordón policial, al parecer motivado por la presencia, a la entrada, de unas pocas decenas de manifestantes que protestan por no haber cobrado sus salarios. Llama la atención la desproporción entre la fuerza disuasoria y la presunta amenaza, lo que me lleva a preguntarme qué pasaría si, en un momento dado, las proporciones se invirtieran&amp;nbsp;y el número de manifestantes excediera al que la fuerza pública fuera capaz de contener.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero más llamativa me resulta la imagen que puede verse en la acera de enfrente: la docena aproximada de autobuses aparcados, en los que seguramente han venido los centenares de personas que en ese mismo momento jalean al orador de turno. Lo lógico, pienso, sería que un mitin celebrado en una capital se nutriera de simpatizantes residentes en esa ciudad, y no de animosas masas de jubilados y desocupados traídos de muchos kilómetros a la redonda a cambio de un bocadillo... Desde luego, la cínica conclusión parece servida: si la amenaza del desempleo o la miseria consigue reunir a apenas unas decenas de personas, el clientelismo y el mandato caciquil consiguen juntar centenares. La balanza sigue inclinándose a favor del sistema, y así parece que seguirá siendo en un futuro más o menos inmediato. Luego, Dios dirá.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Yo, como decía antes, venía con el corazón esponjado. Y, por eso mismo, estos feroces destellos de la realidad me resultan dolorosos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y este entrañable compañero que me asegura que usa la corbata como prenda de abrigo, para cerrar el cuello de la camisa y proteger la garganta del frío... No he oído jamás excusa más cándida para la coquetería. Y, por eso mismo, me resulta incluso razonable.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-590074056862753645?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/590074056862753645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=590074056862753645' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/590074056862753645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/590074056862753645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/destellos.html' title='DESTELLOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-CLvEIrNeB8g/TrmHGGw8WFI/AAAAAAAACS4/aSlGLmsm5ic/s72-c/tamara-de-lempicka-portrait-du-compte-vettor-marcello-1933.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7433561182108664701</id><published>2011-11-07T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-07T09:00:15.308+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>HUMO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-wD_wi9gSHzg/TrbXYOzEgWI/AAAAAAAACSY/sdd4Vo0_rVM/s1600/lacharrettesouvenirdemaoa4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="478" src="http://1.bp.blogspot.com/-wD_wi9gSHzg/TrbXYOzEgWI/AAAAAAAACSY/sdd4Vo0_rVM/s640/lacharrettesouvenirdemaoa4.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La paleta de colores de este atardecer: la de Corot.&amp;nbsp;Cielo despejado, casi blanco; luz amarilla; verdes frescos, de hoja nueva o limón sin madurar. Tonos firmes, asentados, como de tierras bien drenadas que la lluvia hubiese meramente refrescado y limpiado, sin estridencias ni devastaciones. Todo un &amp;nbsp;manifiesto, se diría, que uno está dispuesto a suscribir, pese a tanto ruido de fondo empeñado en contradecir lo que el paisaje y la estación afirman con claridad meridiana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"Y tú, ¿qué vas a votar?", me espeta a bocajarro este buen amigo en la sobremesa de la cena compartida. Le digo lo que él ya seguramente sabe: no a éstos, desde luego, ni a estos otros... En cuanto al resto del elenco... ya se verá. Pero el ánimo no anda predispuesto precisamente a las delicadezas del voto. ¿Cómo expresar la desafección absoluta? Y sin contradecir la propia naturaleza de uno, con la que tampoco casan bien las veleidades nihilistas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-APaIBIsiFxk/TrbY8GhtdiI/AAAAAAAACSg/9INHt1A5T90/s1600/alice_05a-1116x1492.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-APaIBIsiFxk/TrbY8GhtdiI/AAAAAAAACSg/9INHt1A5T90/s320/alice_05a-1116x1492.jpg" width="239" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo que es una suerte es que este fin de semana nos acompañe mi amiga, la traductora de Carroll. El mundo peculiar de este autor se mezcla con nuestras conversaciones. "De poder elegir, ¿qué personaje de &lt;i&gt;Alicia en el País de las Maravillas&lt;/i&gt; serías?". Descontando a la propia Alicia, claro. Juegos de niños, mucho más interesantes para animar la sobremesa que el tipo de conversación política que anotaba antes. Y que también te ponen en un compromiso. ¿Quién sería yo? La prudentísima oruga, con su punto agorero y su afición al tabaco, que es una manera de convertir en humo el propio pensamiento cargado de razón. &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7433561182108664701?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7433561182108664701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7433561182108664701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7433561182108664701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7433561182108664701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/humo.html' title='HUMO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-wD_wi9gSHzg/TrbXYOzEgWI/AAAAAAAACSY/sdd4Vo0_rVM/s72-c/lacharrettesouvenirdemaoa4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1517036392077085039</id><published>2011-11-04T14:05:00.001+01:00</published><updated>2011-11-04T14:14:30.917+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='K.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>HOMBRE CON GORRITO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3DknLqXrNlU/TrPlDT4LafI/AAAAAAAACSQ/D00I4AG67X8/s1600/william-turner-the-mew-stone-at-the-entrance-of-plymouth-sound.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="417" src="http://1.bp.blogspot.com/-3DknLqXrNlU/TrPlDT4LafI/AAAAAAAACSQ/D00I4AG67X8/s640/william-turner-the-mew-stone-at-the-entrance-of-plymouth-sound.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Un claro de sol en medio del temporal. La gata ha sido la primera en intuirlo. Se encarama contra la puerta del balcón y golpea los cristales con sus garras. Una hora antes, aproximadamente, soportaba yo el nerviosismo de una veintena de adolescentes ante los embates del viento. Y qué diferencia entre ese no-saber impotente y absurdo y la firme determinación de la gata, a quien los elementos ni impresionan ni asustan: sólo aportan información, que ella aprovecha en función de unas necesidades que tampoco son demasiado difíciles de satisfacer: una cierta apetencia de calor, la veleidad de beber agua en los charquitos que han quedado en el suelo del balcón, la añoranza de ver volar unos pájaros fuera de su alcance.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Anoche, para demostrar una vez más mis habilidades prácticas, decidí reponer la bombilla de la escalera que llevaba meses fundida. Me subí a un banco, intenté desenroscar la tapa del aplique -en vano, porque estaba deshecha por el calor y me quedé con los pedazos en las manos- y, al girar la bombilla inservible, tan deteriorada como el resto del dispositivo, me quedé con la esfera en las manos. La rosca quedó dentro del casquillo y creó un pequeño cortocircuito, acompañado de su correspondiente chispazo y la consiguiente nubecilla de humo con olor a cable quemado... Mi primer impulso fue huir del lugar del desaguisado. Pero, consciente de la faena que supone dejar el bloque entero a oscuras en plena noche, me animo a bajar a pedir a un vecino una linterna y rogarle que vigile el interruptor general, para que nadie active la corriente mientras yo intento sacar con unas tenazas la rosca desprendida. Todo esto ocurría a mi regreso de un compromiso vespertino, cuando mi único deseo, después de un largo día de trabajo, era ponerme las zapatillas y tumbarme en el sofá... Ahora veo mi obra (la triste bombilla desnuda en medio del aplique roto) y pienso que la abstención de toda acción es, a veces, el mejor modo de actuar posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por dos euros me compro uno de esos gorritos de pescador que venden en las tiendas de baratijas importadas. Salgo de la tienda más contento que unas pascuas, feliz por estar protegido de la lluvia y momentáneamente absuelto de mi sentido del ridículo por las circunstancias meteorológicas. He perdido ya varios gorritos como éste. Mejores, incluso. En todos ellos fundé la misma vana esperanza de haber resuelto para siempre un leve desajuste indumentario y las consiguientes incomodidades. Ya veremos cuando llegue el próximo temporal.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1517036392077085039?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1517036392077085039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1517036392077085039' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1517036392077085039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1517036392077085039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/hombre-con-gorrito.html' title='HOMBRE CON GORRITO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-3DknLqXrNlU/TrPlDT4LafI/AAAAAAAACSQ/D00I4AG67X8/s72-c/william-turner-the-mew-stone-at-the-entrance-of-plymouth-sound.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4155328318047236879</id><published>2011-11-03T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-03T09:00:04.377+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DE VITA BEATA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Sj8s4ME22Co/TrF61-RXBtI/AAAAAAAACR4/-NUMiQhSOhA/s1600/renoir2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-Sj8s4ME22Co/TrF61-RXBtI/AAAAAAAACR4/-NUMiQhSOhA/s1600/renoir2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Dejar de leer periódicos, de escuchar la radio, de ver los telediarios. Hoy por hoy, quién lo diría, me parece una postura absolutamente razonable. El juego al que anda sometido el ciudadano impresionable ha quedado ya más que al descubierto: hoy una de cal, mañana otra de arena. Hoy se anuncian grandes catástrofes y mañana las soluciones milagrosas a las que han llegado los políticos tras un almuerzo... Mientras tanto, la ciudadanía va renunciando a exigencias que antes parecían irrenunciables, va quedando cada vez más inerme. De ahí lo que decía antes: renunciar a ser sujeto pasivo de esa especie de lavado de cerebro global. &lt;i&gt;No leer, / &amp;nbsp;no sufrir, no escribir, no pagar cuentas... &lt;/i&gt;Lo dicho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La fuerza de un temporal. Eso sí que es un argumento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y el amor desinteresado al trabajo bien hecho. Como estas notas que me manda mi amiga la traductora Elena Gallo Krahe, de una conferencia sobre Lewis Carroll que anda preparando para mis alumnos. Hay más esfuerzo detrás de estas atinadas observaciones que el que habitualmente cualquier ganapán de la literatura dedica a cualquier ejercicio de mero lucimiento. Y van destinadas a unas pocas decenas de adolescentes, a quienes aprovecharán o no, porque, en este oficio y aledaños, se siembra un poco al tuntún. Como hace el viento (con grandes resultados, todo hay que decirlo).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4155328318047236879?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4155328318047236879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4155328318047236879' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4155328318047236879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4155328318047236879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/de-vita-beata.html' title='DE VITA BEATA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Sj8s4ME22Co/TrF61-RXBtI/AAAAAAAACR4/-NUMiQhSOhA/s72-c/renoir2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7703414264279964800</id><published>2011-11-02T09:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-02T09:00:04.427+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biblioteca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>BRUJAS LA MUERTA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xOjb1dWNsSc/TrAnFk7zA_I/AAAAAAAACRg/WpqdjqeyrVA/s1600/A.Delvaux.echo+I.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-xOjb1dWNsSc/TrAnFk7zA_I/AAAAAAAACRg/WpqdjqeyrVA/s1600/A.Delvaux.echo+I.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo que verdaderamente asustaba, en esta mascarada importada en la que poco a poco se va convirtiendo nuestro Día de Difuntos, no era la presencia esporádica de bandadas de chicos ataviados de vampiros o fantasmas, ni la ocasional agresividad impune de algunos de estos grupos, sino, más bien, lo desolado de las calles a primera hora de la noche, el viento destemplado -ni frío ni caliente- que se metía bajo la chaqueta y producía en la piel estremecimientos de fiebre, y la sensación de extrañeza debida al reciente cambio de hora. &lt;i&gt;Brujas la muerta&lt;/i&gt;, como rezaba el célebre título de Maeterlink. Sustitúyase &lt;i&gt;Brujas&lt;/i&gt; por cualquier otro nombre de ciudad y ya está.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Recolecta de piñas secas en un pinar cercano. Las usamos para facilitar el encendido de la chimenea: las piñas se inflaman enseguida y proporcionan una llama intensa y duradera, que termina prendiendo en los troncos más recalcitrantes... No queremos indagar mucho en nuestra búsqueda, porque tras cada mata de lentisco, en cada receso entre árboles, nos aguarda una sorpresa desagradable. Excrementos, basuras, papeles arrugados, preservativos usados... Me acuerdo de cuando ese pinar era uno de mis territorios de juego preferidos. Hoy daría mucho reparo dejar a un niño correr con las rodillas desnudas entre tanta inmundicia. De hecho, no hay apenas nadie. Sólo un hombre joven que juega a echar una pelota a dos niños muy pequeños. No veo a su mujer. Y me da por pensar que este hombre es el típico divorciado al que han dejado ver a sus hijos el fin de semana, y que su mujer seguramente montaría en cólera si supiera que los ha traído a este sitio degradado, donde podrían caerse y pillar una infección.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Una nadería para alegrarme el día. &lt;i&gt;Signatura 400&lt;/i&gt;, de Sophie Divry. Una de esas deliciosas bagatelas que sólo &amp;nbsp;los franceses -y, sobre todo, las francesas- son capaces de escribir, al estilo de &lt;i&gt;Mis ceniceros&lt;/i&gt;, de Florence Delay o, salvando todas las distancias, &lt;i&gt;La gata&lt;/i&gt; de Colette. El de Sophie Divry es una breve y amena divagación en torno al mundo de las bibliotecas y las gentes que las frecuentan, puesta en boca de una desengañada empleada que ha visto de todo desde su mostrador. A esta mujer le desazona el hecho de que la "signatura 400" sea hoy en día una categoría vacía dentro de la Clasificación Decimal Universal que rige en las bibliotecas. Y me acuerdo de que, en los manuales del oficio que yo he manejado, aconsejan dedicarla a asuntos locales. Lo que, más que llenarla de contenido, la convierte en una especie de depósito de aspiraciones desmedidas y frustradas, como suelen serlo las relacionadas con la erudición de vuelo corto y la vanidad local... &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7703414264279964800?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7703414264279964800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7703414264279964800' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7703414264279964800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7703414264279964800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/11/brujas-la-muerta.html' title='BRUJAS LA MUERTA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xOjb1dWNsSc/TrAnFk7zA_I/AAAAAAAACRg/WpqdjqeyrVA/s72-c/A.Delvaux.echo+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-3303050937867958690</id><published>2011-10-31T09:26:00.000+01:00</published><updated>2011-10-31T09:29:24.292+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>REALISMO MÁGICO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-tPqIMiJTA7Y/Tq5b5BDNz1I/AAAAAAAACQ4/Km0AtiugAX0/s1600/Salvador_Dali-Paysage_aux_Papillons.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-tPqIMiJTA7Y/Tq5b5BDNz1I/AAAAAAAACQ4/Km0AtiugAX0/s1600/Salvador_Dali-Paysage_aux_Papillons.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;Silencio de mañana festiva, solamente interrumpido por una feroz pelea de gatos al pie de mi ventana. Se ve que casi todo el mundo anda disfrutando el "puente". Yo también, a mi manera: me he levantado temprano para revisar las segundas pruebas de &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;, que encontré anoche en el correo, a mi vuelta de la sierra. Obligaciones del ocio, diría uno, apelando a esa atenuante para aminorar la evidencia de que las ocasionadas por la literatura son tan absorbentes como las de cualquier oficio. Trabajo a destajo, sí, incluso en el puente festivo. Ya se sabe: &lt;/span&gt;&lt;i style="color: #351c75;"&gt;Sarna con gusto&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75;"&gt;... Pues eso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Inesperada plaga de hormigas aladas. Me las quito del jersey, las barro del patio, las piso por la calle... Y pienso, no sé por qué, en el &lt;i&gt;realismo mágico&lt;/i&gt;, y en Macondo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Plaga, también, de excursionistas. Pardillos. Ruidosos, impertinentes. Enjambres de niños en torno a despreocupadas madres treintañeras. "¿Tuvimos nosotros alguna vez ese aspecto?", le pregunto a M.A. "Y tanto", me responde. Y me recuerda los sábados de escapada con nuestra hija y unos amigos que tenían otra de la misma edad, los malos ratos de las dos, las peleas de éstas con los niños autóctonos del lugar que visitábamos (casi siempre, los hijos del ventero que nos atendía)...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y este amigo al que encuentro en B., en medio de unas abigarradas jornadas gastronómicas locales. Me alegro de verle, pero me molesta un poco que haya venido hasta aquí -hasta nuestros dominios, por así decirlo- y no nos hubiera avisado. Pero de pronto se saca un bolígrafo del bolsillo y me lo da. "Es el que me prestaste hace unos meses en la presentación de mi libro. Sabía que te iba a ver y lo traía para devolvértelo". Y con esta inesperada prueba de amistad me quedo más contento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-3303050937867958690?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/3303050937867958690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=3303050937867958690' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3303050937867958690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/3303050937867958690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/realismo-magico.html' title='REALISMO MÁGICO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-tPqIMiJTA7Y/Tq5b5BDNz1I/AAAAAAAACQ4/Km0AtiugAX0/s72-c/Salvador_Dali-Paysage_aux_Papillons.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-9075991981716977358</id><published>2011-10-28T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-28T09:00:10.669+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>TEMPORAL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OOSOD8jvX4U/TqmGCXuT06I/AAAAAAAACQw/iGuVloL-GHU/s1600/deluge.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="395" src="http://3.bp.blogspot.com/-OOSOD8jvX4U/TqmGCXuT06I/AAAAAAAACQw/iGuVloL-GHU/s400/deluge.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El temporal ha empujado montones de algas a la orilla. Desde esta ventana percibo su olor: una mezcla de césped recién cortado y yodo, con un toque a pescado fresco. Es un dolor estimulante: una especie de poderoso cóctel de esencias naturales, que enardece el ánimo y parece apelar a nuestra postergada conciencia de no ser, en el fondo, más que una mezcla similar de sustancias entreveradas entre sí por un sinfín de reacciones químicas. Se siente uno parte de ese pudridero primordial. Y lo agradece.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me leo a mí mismo antes de acudir a este "taller de lectura" dedicado a un viejo libro mío. Y no me reconozco. Y cuando constato que el tema principal de esa colección de relatos era el deseo de ser otro, me veo en la obligación de asentir humildemente. Es lo que tienen los deseos: casi siempre se cumplen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sigo sin tiempo para nada. En eso también se cumple, de manera perversa, ese antiguo deseo de no ser quien se es: sin mi tiempo, no soy yo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-9075991981716977358?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/9075991981716977358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=9075991981716977358' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9075991981716977358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9075991981716977358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/temporal.html' title='TEMPORAL'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-OOSOD8jvX4U/TqmGCXuT06I/AAAAAAAACQw/iGuVloL-GHU/s72-c/deluge.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4341159324722316109</id><published>2011-10-26T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-26T09:00:07.433+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ANSIEDADES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3EoCUJwq6xg/Tqbg2BZjkLI/AAAAAAAACQo/xArHQQwTfN4/s1600/El+jinete+rojo%255B3%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-3EoCUJwq6xg/Tqbg2BZjkLI/AAAAAAAACQo/xArHQQwTfN4/s1600/El+jinete+rojo%255B3%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Se van espaciando las entradas de este diario. No por cansancio, ni por falta de cosas que escribir (¿habrá asunto más inagotable que el egotismo?), sino por... interferencias externas. El tiempo, ese bien insuficiente. Y qué mejor manera de ganarlo -de acopiarlo para uno, por así decirlo- que perdiéndolo de este modo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Oigo o leo, mientras tanto, las numerosas declaraciones solemnes que han seguido al anuncio de que Eta abandona su actividad terrorista. Y me acuerdo, no sé por qué, de &lt;i&gt;La guerra de nuestros antepasados&lt;/i&gt;, una novela de Delibes que yo conozco en su versión teatral, que vi hace años en el Círculo de Bellas Artes, protagonizada por un lloriqueante José Sacristán... Lo de lloriqueante lo digo en más de un sentido; porque, aparte de que el monólogo fue dicho en un monocorde tono de gemido, que desde entonces asocio a la voz de ese actor, como ciertos olores relacionados con determinadas circunstancias parecen hacerse notar incluso cuando objetivamente no hay motivo para ello..., aparte de eso, digo, en la función a la que acudí el maquillaje terminó cegando al actor, que tuvo que parar su representación para limpiarse los ojos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero a lo que iba: la tesis de esa obra era que los españoles tenemos inculcada la idea de que a cada generación corresponde una guerra fratricida. Si eso es así, la nuestra, la correspondiente a mi generación, ha sido esa insensata campaña de crímenes prolongada a lo largo de medio siglo. Comparativamente, hemos salido ganando: esas violencias sólo han afectado directamente a una mínima parte de la población. Nada comparable a, por ejemplo, la última guerra civil. Pero el efecto embrutecedor sobre las conciencias, al menos durante los años más intensos de esa campaña -desde la entrada en vigor de la Constitución hasta finales de los noventa, más o menos- ha sido el mismo. Basta leer la prensa de esos años -yo lo he hecho, mientras documentaba mis novelas-: al titular sangriento seguía, casi invariablemente, el frío añadido de que la víctima -a veces, un bedel, un portero, un conserje- había incurrido en su pasado en tales o cuales simpatías o compromisos que parecían hacerlo acreedor de ese destino. A otros les bastaba con ser policías o militares. Y tardamos años, lustros enteros, en darnos cuenta de que el alcance de esos crímenes selectivos (o no tanto) era mucho mayor; que el objetivo era toda la sociedad civil de la que formamos parte. Y parece casi natural que el final de la banda haya llegado (o no, porque tampoco está muy claro) &amp;nbsp;justo cuando parece que hemos superado definitivamente esa enfermedad moral inducida. De eso, y no de otras cosas, es de lo que debemos congratularnos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Llueve como con prisas. Es una lluvia moderna, afectada de ansiedad y estrés.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4341159324722316109?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4341159324722316109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4341159324722316109' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4341159324722316109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4341159324722316109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/ansiedades.html' title='ANSIEDADES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3EoCUJwq6xg/Tqbg2BZjkLI/AAAAAAAACQo/xArHQQwTfN4/s72-c/El+jinete+rojo%255B3%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5395451049361336745</id><published>2011-10-24T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-24T09:00:13.415+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>LA ILÍADA EN EL BOLSILLO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Ww6RFMB8CcQ/TqQv-XDyTxI/AAAAAAAACQg/uPX29wKn2gI/s1600/carretera_perdida10.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-Ww6RFMB8CcQ/TqQv-XDyTxI/AAAAAAAACQg/uPX29wKn2gI/s1600/carretera_perdida10.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Corregidas las primeras pruebas de &lt;i&gt;Ronda de Madrid&lt;/i&gt;. 366 páginas entre sábado y domingo. Me duele la espalda, las piernas, el hombro tocado de tendinitis, tengo la vista cansada... Y la sensación de que los libros no sólo se escriben: también se tallan.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Claro que también hubo tiempo, por la noche, para salir a tomar algo. Y a constatar los limitados efectos &amp;nbsp;benéficos de la crisis, que los tiene. En este restaurante relegaban antes a un incómodo vestíbulo, donde había que comer de pie, a quienes venían sólo a picar algo: el comedor estaba reservado para quienes hacían una comida completa. Ahora no: me extraña encontrar el vestíbulo medio desmantelado, y que me hagan sentar, con todos los honores, en una mesa con mantel y el cubierto completo. Comparto con M.A. tres generosas raciones, que apenas si podemos terminar. Y, al final, nos invitan a copa y todo. Saben que, si no es así, no tendrían siquiera la exigua clientela con la que todavía cuentan. Y que no hubieran perdido, quizá, si las pretensiones de antes no hubieran sido tan excesivas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La poesía de Barry Gifford, el guionista de David Lynch: el laconismo de Wallace Stevens o William Carlos Williams, pongo por caso, al servicio de las depuradas imágenes que el asombro depara a quien sabe tener bien abiertos los ojos ante la realidad contemporánea. Como en el poema que abre &lt;i&gt;Back in America&lt;/i&gt;, el libro suyo que acaba de publicar Renacimiento: un vaquero viejo de cuyo bolsillo asoma... una edición de la &lt;i&gt;Ilíada&lt;/i&gt;. ¿Inverosímil? Pero ¿acaso no anoté yo en este cuaderno, hace unos meses, que había encontrado una edición del poema de Homero, en la versión renacentista inglesa de George Chapman, en el Carrefour de Aluche?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En contra de mi costumbre, acompaño a M.A. y C. a comprar ropa. Yo también necesito comprarme algo, para conjurar mi tendencia natural a dejar que la ropa se me caiga a pedazos. Pero lo mío, en fin, queda despachado en cinco minutos, mientras que lo de ellas... Pero ya se sabe que ellas no vienen exactamente a comprar, sino a disfrutar de un ritual que a los hombres nos está negado, y del que forman parte las consideraciones cómplices de las dependientas, el placer de disfrazarse, las confidencias intercambiadas en el probador... Mientras tanto, yo me distraigo mirando a la concurrencia. Limpias, radiantes, embellecidas. Porque aquí se viene, creo, no tanto a reponer lo viejo, como hago yo, como para asegurar la novedad perpetua, la eterna juventud, la lozanía inextinguible... Cuyo primer ejemplo, ay, lo proporcionan las propias dependientas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5395451049361336745?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5395451049361336745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5395451049361336745' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5395451049361336745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5395451049361336745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/la-iliada-en-el-bolsillo.html' title='LA ILÍADA EN EL BOLSILLO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Ww6RFMB8CcQ/TqQv-XDyTxI/AAAAAAAACQg/uPX29wKn2gI/s72-c/carretera_perdida10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5782642299251421609</id><published>2011-10-21T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-21T09:00:01.704+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>EL PULSO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-i1L5HA2k8RI/TqBEFl66XhI/AAAAAAAACQY/mJZuqakC_YU/s1600/El_hombre_tranquilo-909023845-large.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-i1L5HA2k8RI/TqBEFl66XhI/AAAAAAAACQY/mJZuqakC_YU/s400/El_hombre_tranquilo-909023845-large.jpg" width="260" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Se acerca uno a este cuaderno, después de varios días sin hacerlo, con cierta prevención... Como temeroso, no sé... de haber perdido el pulso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Con estos artefactos, en fin, vamos construyendo, no sólo la memoria individual, sino la colectiva. Y por eso toca en mí cierta fibra cordial la mención que Antonio Rivero hace en su &lt;i&gt;blog&lt;/i&gt; del poeta irlandés Theo Dorgan, al que conocí en unas jornadas de traducción que organizó la Asociación Cultural Sansueña hace unos años. Tenía algo de imposible lo que se perseguía en esos encuentros: llevar a cabo la traducción "colectiva" de la obra de dos poetas invitados, el mencionado y el canadiense Robert Bringhurst. El libro del primero, &lt;i&gt;La hija de Safo&lt;/i&gt;, se publicó poco después en Hiperión; el del otro, por razones que desconozco, permanece inédito hasta la fecha, al menos que yo sepa. Pero lo que recuerdo de esas dobles jornadas -que tuvieron lugar en Granada, primero, en marzo del 2000, y unos meses después en Córdoba- fueron las largas sobremesas en las que se hablaba -en inglés, castellano y francés, porque había quien, para entenderse con los invitados, ambos angloparlantes, utilizaba este último idioma-, de literatura, poesía, gastronomía, mujeres, cine; y en las que el irlandés, recuerdo, me dijo que &lt;i&gt;El hombre tranquilo&lt;/i&gt; era una película poco apreciada en su país; por las mismas razones, entendí, por las que la &lt;i&gt;Carmen&lt;/i&gt; que interpretó Rita Hayworth nos resulta tan chirriante a los españoles.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La ilusión de la obra colectiva. Pero la única obra colectiva verdaderamente lograda es la que resulta de la mera agregación de un cierto número significativo de aportaciones estrictamente individuales.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5782642299251421609?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5782642299251421609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5782642299251421609' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5782642299251421609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5782642299251421609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/el-pulso.html' title='EL PULSO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-i1L5HA2k8RI/TqBEFl66XhI/AAAAAAAACQY/mJZuqakC_YU/s72-c/El_hombre_tranquilo-909023845-large.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-954062271569199846</id><published>2011-10-17T08:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-17T08:00:08.529+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>BASTA UNO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-k6nqzX6KUP0/TpsMPQkuWPI/AAAAAAAACQQ/VpNf7eCYEsI/s1600/mancilla_062.jpg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-k6nqzX6KUP0/TpsMPQkuWPI/AAAAAAAACQQ/VpNf7eCYEsI/s1600/mancilla_062.jpg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Las terrazas de la calle comercial de U. estaban atestadas. Era la terrible hora de la sobremesa, que en otras ciudades vacía las calles y descorazona a aquellos que, por inadvertencia o por un cálculo erróneo de sus apetencias y sus fuerzas, se hallan fuera de casa. Aquí no: aquí la gente se entrega alegremente al placer de tomar café en compañía y devorar, como hacemos nosotros, un gran paquete de dulces. Y hay tanta alegría en el ambiente que nos parece haber retrocedido a otros tiempos, si no menos apesadumbrados, sí más optimistas; porque, aunque las condiciones objetivas fueran entonces más duras que las de hoy, el designio de la época era mejorar, y se daba por seguro que el hijo alcanzaría a vivir con más desahogo que el padre, por ejemplo. Y algo de eso hay en esta multitud compuesta mayoritariamente de parejas jóvenes: una especie de añoranza de la sencillez de la vida en otros tiempos. Pocos minutos antes hemos visto pasar un cortejo de boda. Todo el pueblo parece celebrar algo. O quizá simplemente es que estamos en la última tarde de este largo veranillo extemporáneo, cercano ya al corazón del otoño, y hay que aprovecharla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Nosotros hemos venido aquí, entre otras cosas, a visitar los estudios de algunos pintores. A estos amigos que nos acompañan les hemos transmitido nuestro entusiasmado asombro ante la vitalidad de la escuela pictórica local, y nuestra extrañeza ante el hecho de que esta eclosión venga durando ya treinta años y se desenvuelva absolutamente al margen de los cauces habituales del mercado artístico y ante la ignorancia e indiferencia de los entes capitalinos -prensa, autoridades culturales, artistas más o menos acomodados- que debían entender de estas cuestiones.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Aquí esas cosas no importan. Ya ayer, en B., nuestra base de operaciones, visitamos el estudio de uno de los representantes más característicos de este fermento: mi amigo el pintor &lt;a href="http://www.ubrique.org/galerias.html?gid=14&amp;amp;subcat=14&amp;amp;limit=12"&gt;José Antonio Martel&lt;/a&gt;; que, haciendo gala&amp;nbsp;de su curioso instinto de contradicción, acaso puso más empeño en mostrar a mis acompañantes sus probaturas juveniles que en hacer valer el mérito -evidente, por otra parte- de sus grandes cuadros recientes. Aun así, los visitantes pudieran hacerse una idea cabal del perfeccionismo de este pintor, de la madurez de su obra última -retratos, sobre todo-, y de la progresiva depuración que va alcanzando su paleta, antes colorista &amp;nbsp;y luminosa, ahora sutilmente velada por la melancolía que sobreviene a todo contemplador en el momento en que constata la fugacidad del objeto de su empeño: la retención de la belleza e intensidad del momento presente...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;De las urgencias de este presente fugaz tuvimos alguna muestra al final de nuestra visita. El pintor andaba ajetreado: era uno de los convidados a esa boda con la que nos cruzamos en el pueblo vecino al día siguiente, y en su casa se alojaba algún que otro invitado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;Así que lo dejamos con sus ocupaciones, en esa especie de nerviosismo perpetuo que parece el rasgo más característico de este artista y es el fermento, creo, de sus logros más reposados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Al otro día nos levantamos temprano: el plan era bajar al pueblo vecino por la antigua calzada romana; y. una vez allí, visitar los estudios de otros dos pintores.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Así lo hicimos. El paseo fue lento y demorado: uno de los nuestros se había lastimado un pie y avanzaba con cierta dificultad por el pavimento pedregoso. Aun así, llegamos a la primera cita más o menos a la hora concertada. Nos esperaba el pintor &lt;a href="http://www.aguera.info/"&gt;Antonio Rodríguez Agüera&lt;/a&gt;. De él conocía yo, además de su obra accesible en Internet y de los cuadros entrevistos en una fugaz visita a sus estudio hace algunos años, la respetuosa leyenda que de él difunden sus colegas más jóvenes: que ha vivido siempre de la pintura; que, en su juventud, con el dinero conseguido por la venta de un cuadro, se fue a Nueva York, y que el primer cuadro que pintó allí, en la Quinta Avenida, lo vendió a un entusiasmado viandante antes incluso de haberlo terminado...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Estamos en su estudio, una diminuta casa de arquitectura tradicional, primorosamente encalada. En la viga central hay un nido de golondrinas, que el dueño de la casa respeta escrupulosamente, para que sus inquilinas vuelvan año tras año. Nos enseña los cuadros en los que anda ocupado: dos lienzos de gran formato en los que reproduce el interior del estudio a distintas horas del día. "Rutina", dice. Porque otras son las inquietudes de este pintor autodidacta, de excelentes dotes para la pintura tradicional, a la que sin embargo considera con cierto despego: de esas otras inquietudes dan fe sus cuadros más imaginativos, unas inquietantes vistas de calles desiertas cuyas casas encaladas adquieren inesperados rasgos humanos; o su último estilo, en el que, como el murciano Ramón Gaya o los pintores japoneses, se vale sólo del trazo negro para sugerir volúmenes y atmósferas. El pintor acepta la cerveza a la que lo invitamos en un bar cercano; al poco tiempo, una llamada telefónica lo requiere: lo solicitan sus hijos y nietos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La segunda visita del día es al estudio de &lt;a href="http://www.ubrique.org/galerias.html?gid=13&amp;amp;subcat=13&amp;amp;limit=12"&gt;José Luis Mancilla&lt;/a&gt;, en el Callejón del Norte, uno de los rincones más pintorescos de U., y el absoluto reverso de la bulliciosa vida industrial y comercial por la que éste pueblo es conocido. Aquí todo es silencio. El estudio es también una casa tradicional, organizada en varias dependencias y rematada por un curioso patio que se eleva por detrás de la misma, hasta sobrepasarla en altura, dando fe de la abrupta topografía sobre la que se asienta la parte antigua de la población. Como el estudio es pequeño, el pintor nos hace salir a la calle. Y allí, sobre una pared en sombra, va colocando sus cuadros de gran formato, a los que un viento lateral hinche de vez en cuando, como velas, amenazando con hacerlos caer. El rasgo más característico de este pintor es que el rico colorido de sus cuadros parezca tender a resolverse, en casi todos ellos, en una luz en la que predomina una cierta tonalidad violácea. El pintor nos explica que es el resultado de su gusto por los cadmios, que son parte esencial de su paleta. Esa obsesión por el azul, diríamos, infunde autoridad al cuadro suyo que más me impresiona: una marina casi abstracta, en la que se representa apenas el espumajeo de las olas al romper sobre las piedras de la orilla (la foto de ese cuadro que pongo aquí apenas le hace justicia). Unas cervezas muy frías, bebidas en el insólito patio-terraza que remata su casa, ponen punto final a nuestra visita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Miro a mis acompañantes: parecen convencidos. Mi idea de que la excelencia artística puede alcanzarse lejos de las candilejas y al margen de los grandes intereses creados sale reforzada. Estos pintores -y otros que nos hemos dejado en el tintero, como el jovencísimo&lt;a href="http://www.jorgegallego.es/"&gt;&amp;nbsp;Jorge Gallego&lt;/a&gt;; o como el ecijano, pero asimilado a este entorno, &lt;a href="http://fondonegro1.blogspot.com/"&gt;Manuel Morgado&lt;/a&gt;- son, en su ambiente y a su manera, artistas reconocidos, que obtienen del mero ejercicio de su arte las recompensas que otros vanamente demandan del ruido mundano. De su trato y, sobre todo, de su ejemplo artístico, sale uno mejorado y reforzado. Por eso los frecuento. Y por eso me alegra haber compartido este conocimiento y este trato con los amigos (Lourdes, Ángel, Carmen, &lt;a href="http://antonioserranocueto.blogspot.com/2011/10/amistad-y-pintura-en-benaocaz.html"&gt;Antonio&lt;/a&gt;) que nos han acompañado a M.A. y a mí este fin de semana.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A la hora en que manifestantes de todo el mundo se habían conjurado para ocupar lugares céntricos de sus ciudades, en protesta por el pavoroso panorama económico y social al que parecen querer condenarnos los gestores políticos de la actual crisis, un chico al que no habíamos visto antes en el pueblo se presenta en la solitaria plaza del ayuntamiento y, después de dar algunas vueltas, como buscando un punto idóneo para situarse, se sienta en el filo del alcorque de una de las palmeras que adornan el lugar. Permanece allí un tiempo. Lo observamos desde una terraza frontera: no parece estar esperando a nadie, no parece tampoco un simple paseante que se toma un respiro. Su aspecto, si acaso, es similar al de toda esa juventud protestataria que en ese mismo momento ocupa las plazas de ciudades de todo el mundo. Y se me ocurre que su presencia aquí obedece a ese propósito: que él es el encargado de ocupar la plaza correspondiente de este pueblo: porque si en ciudades de millones de habitantes han bastado unos pocos centenares o miles para poner voz y rostro al descontento, aquí, en justa proporción, basta uno solo. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-954062271569199846?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/954062271569199846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=954062271569199846' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/954062271569199846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/954062271569199846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/basta-uno.html' title='BASTA UNO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-k6nqzX6KUP0/TpsMPQkuWPI/AAAAAAAACQQ/VpNf7eCYEsI/s72-c/mancilla_062.jpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7151039315775495614</id><published>2011-10-14T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-14T09:00:05.216+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>AGRADECIDO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Nzo9boUaFW8/TpcOSpl_TWI/AAAAAAAACQI/dGh40v2_mUI/s1600/20070513192510-marilyn-leyendo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-Nzo9boUaFW8/TpcOSpl_TWI/AAAAAAAACQI/dGh40v2_mUI/s320/20070513192510-marilyn-leyendo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La diferencia entre escribir prosa y poesía bien pudiera ser ésta: al terminar un trabajo en prosa, uno se siente más o menos cansado y, a lo sumo, satisfecho; al terminar un poema -o al creerlo momentáneamente terminado, aun a sabiendas de que esa percepción puede cambiar- uno se siente, además, agradecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;¿Cómo retractarse sin poner en cuestión los fundamentos mismos de todo lo hecho hasta ahora? Mejor, aceptar el cambio de criterio como una simple variación del gusto. Y si ahora lo discursivo, en poesía, me cansa, no será porque me parezcan inválidos los presupuestos de buena parte de la poesía que he leído, e incluso alguna de la que he intentado hacer, en los últimos treinta años, sino porque, simplemente, busco el placer y la sorpresa en otros recursos. Más sencillos, quizá. Y más efectivos, digo yo, cuando la mera elocuencia deja de convencer.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Si acaso, el esfuerzo que supone la poesía resulta más elegante que la ardua brega de la prosa: se parece más a las divagaciones del ocioso. Pero que uno no sude haciendo unos versos, y sí al pergeñar un capítulo de novela, no significa que le empeño o la energía puestos en ello sean menores.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7151039315775495614?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7151039315775495614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7151039315775495614' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7151039315775495614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7151039315775495614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/agradecido.html' title='AGRADECIDO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Nzo9boUaFW8/TpcOSpl_TWI/AAAAAAAACQI/dGh40v2_mUI/s72-c/20070513192510-marilyn-leyendo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4133970006782594339</id><published>2011-10-13T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-13T09:00:11.769+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>RHETT</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-DDG7XTZPgMQ/TpW9Orh13mI/AAAAAAAACQA/-IYE97Gc9jM/s1600/rhett_butler.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="337" src="http://2.bp.blogspot.com/-DDG7XTZPgMQ/TpW9Orh13mI/AAAAAAAACQA/-IYE97Gc9jM/s400/rhett_butler.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Dedicamos la mañana del día festivo a pasear por la playa. Tiene algo de despedida este paseo: de la luz y las temperaturas del verano demorado. Pero es también, a su manera, una inauguración de temporada. A lo largo de la orilla vamos saludando a conocidos. Es como si la ciudad entera hubiera decidido dejarse ver en lo que hoy por hoy parece ser su avenida más populosa: la larga franja de playa que la recorre de extremo a extremo. Y me siento como Rhett Butler cuando empujaba el coche de bebé de su hija por los bulevares de Atlanta e iba cosechando los saludos algo reticentes de sus vecinos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Porque, desde luego, la historia íntima y secreta de la ciudad tiene su miga, no menos comprometedora que la mala fama que el marido de Scarlett O'Hara intentaba conjurar. Me cuenta esta joven amiga escritora las zozobras que andan sufriendo algunos colegas nuestros, hasta hoy bien colocados, ante la posibilidad cierta de perder sus sinecuras por obra de los cambios políticos que se avecinan, o de los que ya se han producido. La inquietud, en algún caso, alcanza dimensiones patológicas y reviste los caracteres de la depresión. Al escucharla, siento verdadera pena por estas personas. Ninguna de ellas, creo, está en condiciones de aceptar que los empleos debidos al favor político son mudables y forzosamente han de cambiar después de un vuelco electoral. Supongo, y eso es lo triste, que ellos no lo ven así: que interpretaron la concesión de la sinecura como un reconocimiento a unos méritos no avalados -ni falta que hacía- por los lectores, la crítica o el criterio de los editores independientes; que entendieron que estos cargos sobrevenidos no eran verdaderos empleos, sino rentas más o menos vitalicias, destinadas a la manutención de quienes, como escritores, no tenían por qué dividir su tiempo entre la literatura y un empleo "normal", de los que obligan a cumplir un horario y efectuar tareas concretas... No estoy muy seguro de que la dura realidad les haya despertado de estas ilusiones. Antes, culparán a todo el mundo de sus desdichas, y alimentarán con ese resentimiento un rencor al que posiblemente sacarán, más adelante, sus réditos literarios... Porque a la rebeldía impostada -la que termina sus días en un despachito oficial- le vienen bien estas crisis, qué duda cabe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Le enseño a M.A. un poema reciente. "Qué raro es. No parece tuyo". Lo que, después de casi dos años sin escribir un verso, me parece un comentario de lo más alentador.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4133970006782594339?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4133970006782594339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4133970006782594339' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4133970006782594339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4133970006782594339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/rhett.html' title='RHETT'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-DDG7XTZPgMQ/TpW9Orh13mI/AAAAAAAACQA/-IYE97Gc9jM/s72-c/rhett_butler.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6916394079107103612</id><published>2011-10-11T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-11T09:00:13.600+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>SWEET SILENT THOUGHT</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-gYEk0gTfljc/TpMbdOyxipI/AAAAAAAACP8/Pd6DfxYZ9rU/s1600/roussel.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="385" src="http://3.bp.blogspot.com/-gYEk0gTfljc/TpMbdOyxipI/AAAAAAAACP8/Pd6DfxYZ9rU/s400/roussel.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Creo que fue Quentin Bell, en la biografía que hizo de su tía Virginia Woolf, quien dedicó un extenso párrafo a recordarle al lector las exigencias que el trabajo doméstico suponía para la mujer en una época en la que no existían neveras ni lavadoras. Me acuerdo de ese pasaje al leer el libro de recuerdos que Jessie Conrad, la mujer del autor de &lt;i&gt;Lord Jim&lt;/i&gt;, escribió sobre su marido. Si, como suele decirse, ningún gran hombre lo es del todo para su criado, mucho menos lo será para su mujer. Y menos si ésta era, como ocurría en los tiempos victorianos, la principal y a menudo única responsable de la intendencia doméstica. Y a la que se le exigía, como era el caso de estas desdichadas mujeres de intelectuales, también una cierta comprensión de la grandeza del trabajo al que andaban consagrados los maridos. De la obra cabría decir lo mismo que de sus autores: ninguna tan grande, en fin, que su empeño no parezca un poco ridículo visto desde el ojo de la cerradura del cuarto de planchar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Por eso mismo, entiendo que casi a ninguna mujer lectora de poesía le guste el espléndido soneto ("Dulce silencioso pensamiento") en el que Unamuno se describe a sí mismo leyendo a los clásicos, mientras su mujer cose.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y otro &lt;i&gt;sweet silent thought&lt;/i&gt;: el que me aconseja no profundizar demasiado en las propias contradicciones, por si éstas acaban revolviéndose contra uno.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6916394079107103612?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6916394079107103612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6916394079107103612' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6916394079107103612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6916394079107103612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/sweet-silent-thought.html' title='SWEET SILENT THOUGHT'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-gYEk0gTfljc/TpMbdOyxipI/AAAAAAAACP8/Pd6DfxYZ9rU/s72-c/roussel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5577576398751647238</id><published>2011-10-10T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-10T09:00:03.462+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>PUDENDAE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-HWEnqik1YZw/TpHMmTBNxRI/AAAAAAAACP4/ziINoWgRbv0/s1600/tandem_noe1.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-HWEnqik1YZw/TpHMmTBNxRI/AAAAAAAACP4/ziINoWgRbv0/s1600/tandem_noe1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"Cuando el ambiente es mezquino el ánimo se abate". Decía bien Fernando de Puelles. Y decía muchas más cosas, en una prosa entre sentenciosa e intimista, en ese olvidado y hoy inencontrable dietario que llamó &lt;i&gt;Oscura voluntad&lt;/i&gt;. Lo&amp;nbsp;he releído estos días. Nuestro ejemplar está dedicado a M.A., que era una de las integrantes de aquella expedición de veinteañeros que fue a presentar sus respetos al escritor una mañana de septiembre de 1987. El autor debió de advertir su timidez de entonces: "A M.A., que habló poco, pero tuvo el don de la atención"... No puedo evitar cierta emoción al tener este libro entre mis manos. Y sobre todo, al comprender que lo que en él se dice estaba dirigido, no al jovenzuelo que yo era entonces, sino al hombre entrado en años que soy ahora. El veinteañero aquel lo juzgó, quizá, con cierta displicencia. "Está bien -debí pensar- pero no es...". Y en esos puntos suspensivos estaba todo lo que yo esperaba entonces de la literatura: que fuera distanciada, plástica, irónica, tocada de sensualidad, urbana y "moderna". Todo lo contrario de este libro, que es personal, que soslaya lo descriptivo, que no entra en justas de ingenio, que no busca gratificar de ninguna manera al lector; y que tiene, como corresponde al trasfondo y biografía de su autor, un trasfondo rural y un regusto antiguo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Algún editor debería tener redaños para reeditarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Entro en la plaza de abastos y me sorprende una enorme escultura -cuatro, cinco metros- de bronce que representa una mujer embarazada, desnuda, que derrama una mirada entre indiferente y piadosa sobre la masa de enanos que la soslaya. La estatua forma parte de la muestra que el escultor Antonio Mota ha querido exponer en este, en principio, insólito escenario. Y es, con diferencia, la más llamativa y poderosa de todas las piezas expuestas; porque, más allá de sus méritos plásticos, que no entro a discutir, evoca, en este ambiente cargado de olores a verdura y carne fresca, nuestra afinidad esencial con toda esa materia orgánica de la que nos nutrimos y estamos hechos, y que nos procura nuestras satisfacciones más urgentes e inmediatas. Si yo fuera gerente de este mercado, desde luego haría todo lo posible porque esa estatua de mujer de pechos henchidos y &lt;i&gt;pudendae&lt;/i&gt; prominentes siguiera allí. Porque una cosa está clara: despierta el apetito, en el sentido más amplio de esa palabra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En nuestro paseo matinal por la marisma arbolada, nos sobrepasa un animoso matrimonio en tándem. Y pienso que ese tipo de bicicletas, un tanto anticuadas y un sí es no es ridículas, es la mejor representación posible de la armonía matrimonial. Y de sus riesgos, porque siempre cabe la posibilidad de que el que ocupa el asiento trasero deje de mover los pies y se limite a dejarse llevar.&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5577576398751647238?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5577576398751647238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5577576398751647238' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5577576398751647238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5577576398751647238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/pudendae.html' title='PUDENDAE'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HWEnqik1YZw/TpHMmTBNxRI/AAAAAAAACP4/ziINoWgRbv0/s72-c/tandem_noe1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5052820200940074768</id><published>2011-10-06T08:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-17T18:51:13.097+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><title type='text'>EXPLOSIÓN</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-aW4ZSTMgcZU/ToympC20kzI/AAAAAAAACP0/MJ1ck32Mhpg/s1600/1172844394_extras_ladillos_2_0.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-aW4ZSTMgcZU/ToympC20kzI/AAAAAAAACP0/MJ1ck32Mhpg/s320/1172844394_extras_ladillos_2_0.jpg" width="284" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Algunas obligaciones sobrevenidas me han hecho pasar dos tardes fuera de casa. Y como tampoco esas obligaciones han sido, en fin, tan extenuantes como su mera formulación pudiera hacer pensar, me han permitido, de paso, disfrutar de dos tardes absolutamente esplendorosas, en las que la benevolencia del verano atenuado que andamos viviendo se ha fundido con las sutilezas iniciales del otoño. Tardes de colores intensos y saturados, sobredorados por la luz decreciente, y en las que la concurrencia humana, despojada de muchas de esas aparatosas superfluidades de las que nos ha ido privando la crisis, parecía feliz por el mero hecho de disfrutar de los beneficios del aire libre. Caigo en la cuenta de que, en los últimos dos años, apenas he disfrutado de tardes como éstas. El mundo cuenta con dos novelas más (que tampoco leerá mucha gente); pero, a cambio, yo he perdido quizá un centenar de ocasiones de sentirme en armonía con la vida y con mis semejantes. Y eso no tiene precio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Lo que antecede contrasta con la vociferante realidad de la que hablan los periódicos, las radios, las televisiones. Varias veces he leído u oído hoy que estamos al borde de una "explosión social". Con fundamento, desde luego. Pero, dada nuestra tradición cainita, me pregunto si insistir demasiado en esta terrible posibilidad no supone, más que conjurar un peligro cierto, deleitarse en su anticipación, mientras se afilan las uñas para la rapiña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Algunos, la verdad, lo hacen muy bien. Pienso en la causa que la Audiencia Nacional acaba de abrir contra cierto &lt;i&gt;rapero&lt;/i&gt; que, al parecer, ha escrito una canción que ensalza al fundador de una banda terrorista que tuvo algún predicamento y una sangrienta trayectoria en los años setenta y ochenta... No es que uno sienta ninguna simpatía por esa clase de mensajes. Pero se me ocurre que medidas como ésta proporcionan a la creciente, y creo que justificada, desafección general hacia el sistema político y económico imperante un argumento más y un posible héroe. Que, además, ha ganado una popularidad impensada. Pienso en el caso de Las Vulpes, en los ochenta, con el que me he tropezado precisamente mientras documentaba mi novela recién terminada. Esta banda &lt;i&gt;punk&lt;/i&gt; femenina interpretó en televisión una versión desastrada del &lt;i&gt;I wanna be your dog&lt;/i&gt; de The Stooges, que ellas titularon &lt;i&gt;Quisiera ser una zorra&lt;/i&gt;. La emisión de esa canción hubiera pasado probablemente desapercibida si el periódico ABC no la hubiera convertido en piedra de escándalo, empujando a la timorata judicatura de entonces a abrir un proceso a la mencionada banda. Que se cerró en el otoño de 1986 -en la época de mi novela en ciernes- con el sobreseimiento del caso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Este otro acabará igual, seguro.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5052820200940074768?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5052820200940074768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5052820200940074768' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5052820200940074768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5052820200940074768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/explosion.html' title='EXPLOSIÓN'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-aW4ZSTMgcZU/ToympC20kzI/AAAAAAAACP0/MJ1ck32Mhpg/s72-c/1172844394_extras_ladillos_2_0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6553109530198664640</id><published>2011-10-04T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-04T09:00:04.381+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autobús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Biblioteca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>CULPABLE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-86od86OX41g/TonRmBZ6K4I/AAAAAAAACPw/10VM1ZNCFNg/s1600/3class.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="284" src="http://4.bp.blogspot.com/-86od86OX41g/TonRmBZ6K4I/AAAAAAAACPw/10VM1ZNCFNg/s400/3class.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Más apreturas en el autobús. Como se nos va poniendo cara y aires de pobres, la compañía debe de haber creído conveniente tratarnos como a tales. Y así vamos, apretujados y zarandeados, y en alegre promiscuidad, compartiendo secretos -esa chica que lee por encima de mi hombro el libro que yo leo, esas locuras de fin de semana que me llegan fragmentariamente del asiento de delante- y algún que otro roce corporal. Sólo faltan las gallinas y las fiambreras con tortilla de patatas. Aunque todo se andará, porque el bienestar y las sutilezas a él &amp;nbsp;asociadas son, como muy bien dice Josep Pla en su &lt;i&gt;Viaje en autobús&lt;/i&gt;, perfectamente reversibles; y, al igual que él echaba de menos, en 1942, las altas cotas de prosperidad y civilización alcanzadas en 1905 ó 1910, puede que llegue un día en que uno añore, no sé, los niveles de refinamiento y riqueza conocidos en 1990 ó 2000, pongo por caso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;También hay un inconveniente aparejado a las labores de bibliotecario: de tanto darles vueltas a los libros, mirarles los detalles de hechura, mancillarlos con tampones entintados y pegatinas, uno acaba infligiéndoles la clase de trato que incluso el mejor intencionado de los sargentos dedica a la tropa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Entras a sacar dinero de un cajero a primera hora de la mañana y casi despiertas al hombre enfurruñado que, sentado en el escalón de la puerta, aguarda a que la limpiadora del banco le desinfecte el cubil donde ha pasado la noche. Y, por un motivo que no aciertas a explicar, te sientes culpable de un abuso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6553109530198664640?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6553109530198664640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6553109530198664640' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6553109530198664640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6553109530198664640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/culpable.html' title='CULPABLE'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-86od86OX41g/TonRmBZ6K4I/AAAAAAAACPw/10VM1ZNCFNg/s72-c/3class.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-9138108615181592329</id><published>2011-10-03T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-03T09:00:07.582+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>TENTACIONES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-e19YhjuF9Zk/ToixIpOGRtI/AAAAAAAACPo/gS0waSuopCg/s1600/20080401klplylliu_4_Ies_SCO.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-e19YhjuF9Zk/ToixIpOGRtI/AAAAAAAACPo/gS0waSuopCg/s1600/20080401klplylliu_4_Ies_SCO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El viento de levante, que en la costa sigue siendo caluroso, se enfría considerablemente en su ascensión a la sierra y llega a estos pagos en una sucesión de ráfagas cortantes, que traspasan la ropa todavía veraniega y anticipan un malestar que pronto se hará permanente; y que durará, me temo, hasta mediados o finales de mayo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Eso sí: después de estos leves anticipos, no podremos reprocharle que no nos haya avisado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Me cuenta este amigo pintor una anécdota que, miren por donde, me recuerda uno de los cuentos que acabo de leer en &lt;i&gt;Historias de un dios menguante&lt;/i&gt;, el excelente libro de relatos de José Mateos. En "Hora de cobrar", en efecto, se cuenta cómo un pequeño comerciante al que un mafioso local le adeuda un dinero se atreve a reclamarle a éste su deuda; y cómo el mafioso no sólo la salda, sino que pone en las manos del acreedor el doble de la cantidad adeudada, a cambio de una sobreentendida promesa de complicidad futura en no se sabe qué ignominiosos designios... Esto es lo que dice el relato de José Mateos; que es, como se ve, una cumplida fábula sobre la tentación, sobre la compraventa del alma a cambio de no se sabe qué dudosos beneficios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La de mi amigo pintor es también una historia de tentación, esta vez eludida. Sucedió hace años, cuando las vicisitudes profesionales lo habían llevado a cierto bullicioso puerto pesquero, donde se distraía pintando en los muelles. Estaba en ello un día cuando sintió que un coche lujoso se detenía a pocos metros de él. Se le acercó un hombre gordo, bajo, bien vestido, que se paró a observarlo. Al poco le dijo que le gustaría ver otros cuadros suyos, pues deseaba invertir una cierta cantidad de dinero en pintura. Un millón de pesetas, dijo. En los días sucesivos mi amigo le llevó fotos de otros cuadros suyos, entre los que el gordo fue haciendo su selección: éste sí, éste no... Mientras tanto, mi amigo había comentado el encuentro con otros compañeros suyos, de los que averiguó que el personaje que lo había abordado era un conocido narcotraficante local, posiblemente interesado en &lt;i&gt;blanquear&lt;/i&gt; sus ganancias. Esto lo puso en guardia. ¿Y si el millón prometido implicaba otros compromisos? ¿Y si la policía, que seguía los pasos del narcotraficante, se preguntaba por la procedencia de esos cuadros y por el destino del dinero &lt;i&gt;negro&lt;/i&gt; abonado por ellos?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero lo que terminó de desconcertar a mi amigo fueron las crecientes exigencias del potencial mecenas. Un día, al observar éste que el cielo del cuadro que andaba pintando mi amigo se iba oscureciendo progresivamente y llenando de nubarrones, le dijo, en un tono que no admitía réplica, que el cielo de su pueblo era muy hermoso, y que a qué venía pintarlo en ese estado aborrascado. Mi amigo le dio la razón, como si estuviera dispuesto a enmendar su cuadro. Pero lo que hizo, una vez recogidos sus enseres, fue no volver a poner el pie en ese muelle, ni a dejarse ver pintando al aire libre en ese pueblo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;He visto el cuadro. En primer plano, un barco en dique seco, al parecer uno en el que posteriormente la policía incautó un cargamento de droga. Delante de éste, aportando una nota de vida humillada, la sombra huidiza de un perrillo negro, asustado. Al fondo, un cielo encapotado, a punto de descargar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A mí también han intentado comprarme el alma muchas veces. Pero, en mi caso, haber resistido la tentación no tiene mérito alguno. En mi despiste, en mi torpeza habitual para darme cuenta de lo que me conviene, ni siquiera advertí el rango del tentador, ni los posibles beneficios derivados de aceptar su oferta; ni, por supuesto, lo que se me exigía a cambio. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-9138108615181592329?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/9138108615181592329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=9138108615181592329' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9138108615181592329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/9138108615181592329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/10/tentaciones.html' title='TENTACIONES'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-e19YhjuF9Zk/ToixIpOGRtI/AAAAAAAACPo/gS0waSuopCg/s72-c/20080401klplylliu_4_Ies_SCO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-299415082573217241</id><published>2011-09-30T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-09-30T09:00:03.829+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>APRETURAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9J-unM82Sqo/ToSnYesOqJI/AAAAAAAACPg/Z4ax2XGtCfk/s1600/alberto-vargas-13.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-9J-unM82Sqo/ToSnYesOqJI/AAAAAAAACPg/Z4ax2XGtCfk/s1600/alberto-vargas-13.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Días de apreturas en el autobús. El hecho de que éstas desaparezcan gradualmente conforme avanza el invierno, igual que los atascos de tráfico son mayores los lunes que cualquier otro día de la semana, y luego van &amp;nbsp;aminorándose, hace pensar en una declarada tendencia al desistimiento por parte de quienes concurrimos en estas atareadas aglomeraciones. O en que el desgaste que obra la rutina causa cuantiosas bajas entre quienes en un primer momento se aprestaban animosamente a apencar con ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La moda femenina del pantalón cortísimo. Por todas partes, muslos abundantes, apretados, hermosos. Algo así como el paraíso -y el infierno- de los atribulados personajes masculinos que interpretaba Alfredo Landa. Sólo que, superado aquel vergonzoso estado de privación, y &amp;nbsp;asimiladas ya las tres o cuatro revoluciones sexuales que hemos vivido, más las consiguientes oleadas de progresiva desinhibición indumentaria, este regreso al &lt;i&gt;minishort&lt;/i&gt; de los setenta resulta una especie de retorno a las grandes verdades básicas respecto a los reclamos sexuales y su efecto en sus destinatarios. O tal vez esta mera exaltación de la abundancia sea, en tiempos de vacas flacas, una mera consecuencia de la crisis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En esto, como en otras cosas, el otoño funciona como una especie de primavera invertida. Tiempo de excesos, sí, pero privados, como los que cantaban los poetas anacreónticos. Tiempo de comer castañas, embriagarse de mosto y fornicar en casa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-299415082573217241?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/299415082573217241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=299415082573217241' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/299415082573217241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/299415082573217241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/apreturas.html' title='APRETURAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9J-unM82Sqo/ToSnYesOqJI/AAAAAAAACPg/Z4ax2XGtCfk/s72-c/alberto-vargas-13.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-6174880731251574537</id><published>2011-09-29T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-09-29T09:00:05.868+02:00</updated><title type='text'>MONSIEUR LE DOCUMENTALISTE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Ir1DshCupY4/ToNJEVGjjqI/AAAAAAAACPc/1ipPWifT-Fw/s1600/Daumier_inter_1856.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="261" src="http://2.bp.blogspot.com/-Ir1DshCupY4/ToNJEVGjjqI/AAAAAAAACPc/1ipPWifT-Fw/s400/Daumier_inter_1856.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;De nuevo empiezo a acumular anécdotas de bibliotecario. Que no traslado aquí en su totalidad porque, después de todo, quiero que esto sea un diario íntimo, y no un dietario profesional. Salvando, claro está, aquellas que, de algún modo, suscitan algún temblor personal en mi automatizado ego de funcionario docente. Por ejemplo, la extraña sensación que me asalta ante la insistente demanda que un chico de quince años me hace de las memorias de Trotsky. Que, por supuesto, no figuran en nuestro catálogo, pero que yo me he apresurado a pedir a una librería; porque, aunque uno haya pasado ya todas esa fiebres, y esté curado de espanto, pienso que lo que no puedo en ningún modo hacer es ahorrarle a nadie ciertos trances. Y el de pasar el sarampión revolucionario -y más, el de la "revolución total" trotskista- no es, creo, lo peor que le puede ocurrir a uno en la adolescencia. Y menos en estos tiempos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y otra: que el resultado de cierto imaginativo "inventario" de la biblioteca que llevo a cabo con los alumnos de francés -que me llaman, por cierto, &lt;i&gt;monsieur le documentaliste&lt;/i&gt;- sea, como me dice mi compañera en este trámite, un texto muy parecido a los de George Perec no sé si arroja alguna luz, bien sobre la siempre sorprendente creatividad de los chicos, bien sobre lo previsibles que son los resultados de casi todos los experimentos literarios que llevó a cabo ese escritor francés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Trotsky y Perec: más fantasmas a la cuenta del influjo de esa "luna de agosto" -de septiembre, más bien, según nuestro cómputo- de la que me hablaba ayer M.A.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-6174880731251574537?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/6174880731251574537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=6174880731251574537' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6174880731251574537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/6174880731251574537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/monsieur-le-documentaliste.html' title='MONSIEUR LE DOCUMENTALISTE'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Ir1DshCupY4/ToNJEVGjjqI/AAAAAAAACPc/1ipPWifT-Fw/s72-c/Daumier_inter_1856.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4791129601228919720</id><published>2011-09-28T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T16:58:33.403+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>FANTASMAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JqMghTmgBlo/ToIHKG7TAVI/AAAAAAAACPY/fwSPOmb8pEQ/s1600/78.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-JqMghTmgBlo/ToIHKG7TAVI/AAAAAAAACPY/fwSPOmb8pEQ/s1600/78.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://eljapondeloslibros.blogspot.com/"&gt;Me dice M.A.&lt;/a&gt; que los japoneses creen que la primera luna de otoño, la que trae la lluvia, propicia también las apariciones de fantasmas. Quizá eso explique cosas como la que sigue.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Hablaba el otro día de la presencia un tanto fantasmal de Cernuda en aquel patio jerezano en el que presentamos su biografía. Y vengo hoy a este cuaderno con otra historia de presencias fantasmales, también al hilo de la presentación de un libro. La ritualidad literaria se parece mucho al espiritismo, me temo. Y es incluso más efectiva, creo, porque no hay estado de sugestión individual o colectiva que supere al que causan unas pocas palabras justas leídas o pronunciadas en el momento adecuado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Sucedió el martes. Nos habíamos reunido en la trastienda de una céntrica librería gaditana para asistir a la presentación de un libro colectivo dedicado a la memoria del anarquista y paisano nuestro Fermín Salvochea. Pero el fantasma que hizo sentir su presencia en el acto no fue el del venerable revolucionario, sino, de refilón y como si se hubiese colado en una fiesta en la que no se le asignaba de antemano tanto protagonismo, el del erudito y &lt;i&gt;maître à penser&lt;/i&gt; gaditano Fernando de Puelles, muerto en 1991, a los cincuenta y un años de edad, en un accidente de tráfico, y autor de una cumplida e inaugural biografía de Salvochea. Era lógico, después de todo, que el espíritu de éste no se manifestara en el acto: el viejo anarquista goza ya, por lo que se ve, de los privilegios de la canonización civil; y ya se sabe que quien disfruta de la condición beatífica no regresa a estos mundos a rondar las tristes acciones de los mortales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero hablábamos de Puelles. El primer participante que evocó su presencia fue Jesús Fernández Palacios, que leyó un poema que un coetáneo de Salvochea escribió a la muerte de éste en 1907, y contó que lo había encontrado en un papel doblado que el propio Fernando de Puelles había dejado en el ejemplar de la biografía de Salvochea que el autor regaló en su día al ponente. Al preguntarle yo al respecto, Fernández Palacios me enseñó un sobre con otras reliquias del aludido: entre ellas, la esquela que el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt; publicó días después de la muerte de Puelles, y el emocionado poema que, en metro, ortografía y letra balbucientes, dedicó a éste el ama que lo cuidaba en el Cristo de la Sangre, el caserón de Medina Sidonia donde vivía... No pude por menos que acordarme de la visita que un grupo de amigos hicimos a esa casa en septiembre de 1987 por iniciativa de José Antonio Bablé, que por entonces andaba haciendo para el &lt;i&gt;Diario&lt;/i&gt; una serie de entrevistas a escritores gaditanos:&amp;nbsp;no recuerdo ahora si el propósito de nuestra visita era romper el hielo antes de concertar la futura entrevista o, por el contrario, llevarle al autor la entrevista ya publicada. Fuimos recibidos por el ama y agasajados con una historiada jarra de agua fresca en la que flotaban no sé qué impalpables telarañas, mientras asistíamos, entre fascinados y algo cohibidos, a la inagotable facundia de nuestro anfitrión, que nos habló de sus proyectos -entre ellos, una inminente boda para la que ni siquiera tenía novia todavía- y nos mostró su biblioteca, situada en una impresionante sala abovedada, en cuyo centro había una enorme mesa en la que se alineaban, entre colecciones de libros y revistas, las carpetas que contenían el exacto número de folios en blanco que iba a emplear en cada una de sus proyectadas obras por escribir, entre ellas algunas cuya inminente publicación se anunciaba en la solapa de sus libros ya publicados: la mencionada biografía de Salvochea y el hermoso dietario poético-filosófico titulado &lt;i&gt;Oscura voluntad&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La edición de estos libros, digna pero menesterosa, había sido sufragada por el propio autor, en una época en la que bastaba dar un zapatazo en el suelo para que apareciera una docena de instituciones deseosas de emplear el dinero público en publicar libros de la manera más ostentosa posible... Lo que da a entender, creo, la situación de absoluta marginación en la que entonces se encontraba quien había sido mentor y maestro de buena parte de lo que se hubiera podido llamar, entonces, el sector más avanzado de la clase intelectual y política gaditana. Pero parecía como si los integrantes de ésta, apenas alcanzado el poder o sus aledaños, hubieran querido dar la espalda a quien les había abierto horizontes y perspectivas. La propia aparición de la biografía que Puelles hizo de Salvochea provocó, al parecer, no pocos recelos en el mundillo académico local, que de alguna manera sentía que le habían arrebatado una de sus presas más apetecibles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero nada de eso parecía desalentar a Fernando de Puelles. Bajo la cúpula de la biblioteca del Cristo de la Sangre, entre aquellos libros -colecciones completas de "novela proletaria" y otros documentos referentes a la historia del movimiento obrero- que, según él, habían atraído la curiosidad mundial y habían sido objeto incluso de un documental de la televisión alemana, estaban sus libros por escribir, en blanco, metidos en carpetas con los folios contados: su proyectada biografía de Largo Caballero, temerariamente infratitulada: &lt;i&gt;La Burocracia stalinista y &amp;nbsp;la Contrarrevolución en España&lt;/i&gt;; o su biografía de &lt;i&gt;Jesús, el Galileo&lt;/i&gt;... De todos esos títulos anunciados, el único que llegó a completar fue el que se llamó -así, con mayúsculas enfáticas- &amp;nbsp;&lt;i&gt;Los Libros en la Aventura del Espíritu&lt;/i&gt;, tercera y última obra de quien planeaba escribir muchas que, finalmente, no pasaron de ser una resma de folios en blanco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Todo esto pensé mientras transcurría el acto de homenaje a Fermín Salvochea. A Puelles lo citó otro ponente, que le dedicó un poema; y, como un texto suyo figuraba en el libro, el moderador tuvo la humorada de, cuando llegó el momento de leerlo, llamar a... Fernando de Puelles. Que, evidentemente, no estaba presente, aunque quienes no lo conocieron personalmente pudieron preguntarse si el interpelado sería el robusto muchacho que se acercó al atril; y que, nada más llegar, disipó el posible malentendido y aclaró que él estaba allí porque los organizadores lo habían puesto en el compromiso de leer el texto del difunto...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4791129601228919720?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4791129601228919720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4791129601228919720' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4791129601228919720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4791129601228919720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/fantasmas.html' title='FANTASMAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JqMghTmgBlo/ToIHKG7TAVI/AAAAAAAACPY/fwSPOmb8pEQ/s72-c/78.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5907417185001618544</id><published>2011-09-26T09:00:00.002+02:00</published><updated>2011-09-26T09:00:12.059+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>PATATAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-VH507M0iibs/Tn9jXoct9cI/AAAAAAAACPU/kBetgaKkKa0/s1600/naturaleza+muerta+con+patatas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-VH507M0iibs/Tn9jXoct9cI/AAAAAAAACPU/kBetgaKkKa0/s1600/naturaleza+muerta+con+patatas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Definitivamente, como lector, no encuentro en estos días poesía &lt;i&gt;que me alimente&lt;/i&gt;. Tiene que ver, por supuesto, con mis propias aspiraciones al respecto. Si ando cansado, también como escritor, de la poesía meramente discursiva, no pueden satisfacerme los poetas que se aplican a ella sin más... Busco, por así decirlo, buenos compañeros de viaje. Y el caso es que, para ello, antes de preguntarles a otros a dónde van, tendría que saber a dónde me dirijo yo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El &lt;i&gt;Viaje en autobús&lt;/i&gt; de Pla: sin duda, los escritores del régimen tenían carta blanca para decir lo que querían; si no, no se explica esta mirada franca sobre la España hambrienta y devastada de 1941-42. Claro que el hambre -o, mejor dicho, la posibilidad de satisfacerla- ha sido siempre una de las inspiraciones favoritas de Pla. Que se emocione ante un campo de patatas no responde sólo, como podía ser el caso de sus acompañantes en este viaje, al hecho de que éstas fueran escasas y estuvieran racionadas, sino, digamos, al funcionamiento general de su sensibilidad. Si acaso, en otros tiempos mejores ésta se hubiera aplicado con más deleite al anticipo de los placeres inherentes a, pongamos, unas buenas sardinas sobre una rebanada de pan. Ahora no: ahora le basta la posibilidad de llenarse la barriga. Pero el arrebato lírico -por qué no llamarlo así- tiene el mismo fundamento.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Aburrimiento de tarde de domingo. Unas ráfagas de aire húmedo aportan la inminencia de unas lluvias que no se llegan a materializar. También el otoño se resiste a venir. Y el resultado es este interregno dudoso, ni carne ni pescado, tan poco favorable, ay, a las voluntades ya de por sí heridas de indecisión y melancolía. &amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5907417185001618544?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5907417185001618544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5907417185001618544' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5907417185001618544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5907417185001618544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/patatas.html' title='PATATAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-VH507M0iibs/Tn9jXoct9cI/AAAAAAAACPU/kBetgaKkKa0/s72-c/naturaleza+muerta+con+patatas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-2273332800043840669</id><published>2011-09-23T14:17:00.003+02:00</published><updated>2011-09-23T14:30:41.057+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>UNA PRESENTACIÓN</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ZenfBfwbb6Y/Tnx5TIWJNmI/AAAAAAAACPQ/8Tpdw1UqRdk/s1600/CER2.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-ZenfBfwbb6Y/Tnx5TIWJNmI/AAAAAAAACPQ/8Tpdw1UqRdk/s1600/CER2.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Podría haber sido un acto literario más: un público más o menos aburrido enfrentado a un autor que cubre el trámite de presentar su libro. Pero concurrieron un cierto número de circunstancias singulares, que hicieron que saliéramos de él con la sensación de haber rozado el logro de ese conjunto de difíciles aspiraciones en que debiera consistir el ejercicio de la literatura. Venía Antonio Rivero a presentar su biografía de Luis Cernuda. Y me tocaba a mí introducir el acto y presentar al autor. Algo, en fin, en lo que puedo decir que tengo ya cierta práctica, aunque no sea más que por haberlo hecho en unas pocas ocasiones en los años que llevo dedicándome a esto. La rutina no se define tanto por la frecuencia como por la regularidad con que se llevan a cabo determinadas acciones; y efecto de la rutina es que que sobre estas acciones, aunque casi siempre gratas, pese a veces un cierto descreimiento... Jugaba en contra de este sentimiento, no obstante, el hecho incuestionable de que me gustaba el libro que había de presentar, y también la simpatía que siento hacia su autor, al que me unen no pocas afinidades. Pero, ya digo, no había nada en el ambiente que permitiera presagiar que esta presentación fuera a salirse de esa discreta medianía en que transcurren la práctica totalidad de los actos literarios. Salvo, quizá, nuestra sorpresa -la del autor y mía- al ver que el escenario elegido, un hermosísimo y recatado patio jerezano, no tenía nada que ver con la frialdad de las dependencias oficiales en las que suelen trascurrir estas celebraciones. Y fue el lugar el que acabó imponiendo sus sugerencias y determinando las sorpresas que habían de venir. A decir del autor, este patio hubiera sido del gusto de Cernuda, por lo que tenía en común con los rincones retirados que aparecen en muchos de sus poemas de nostalgia sevillana, y por ser también parecido a los de las casas de Coyoacán, el barrio de México D.F. en el que el poeta pasó los últimos años de su vida. La evidencia fue creciendo a lo largo del acto, y hubo un momento en que el biógrafo casi logró convencernos, no ya de que esa casa se parecía a la que habitó el poeta, sino que &lt;i&gt;era&lt;/i&gt; la casa del poeta, y que tras las ventanas de una de las habitaciones que daban al patio en que estábamos había muerto éste en una tarde de 1963... Miramos todos instintivamente hacia esa ventana, casi convencidos de que, efectivamente, tras ella se estaban apurando los últimos momentos de Luis Cernuda. Y fue entonces cuando el biógrafo, para cerrar el acto, leyó "Elegía anticipada". La voz se le quebró al llegar a los últimos versos. Al final del acto, por pura fórmula, le pregunté si ese temblor de la voz se debía a una simple afonía, después de haber estado hablando casi una hora, o a la emoción. Sabía la respuesta. Tampoco al público se le escapó el detalle, que fue recibido con un silencio conmovido...&amp;nbsp;Todo esto ocurrió, por decirlo en términos vallejianos, en un "día jueves". Y me gustó.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-2273332800043840669?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/2273332800043840669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=2273332800043840669' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2273332800043840669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2273332800043840669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/una-presentacion.html' title='UNA PRESENTACIÓN'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ZenfBfwbb6Y/Tnx5TIWJNmI/AAAAAAAACPQ/8Tpdw1UqRdk/s72-c/CER2.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-2559105438646442396</id><published>2011-09-22T09:00:00.005+02:00</published><updated>2011-09-22T22:27:40.972+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Autobús'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ODIOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-0fRFNtEWI0Y/TnoHZqwVJXI/AAAAAAAACPM/j3kz7Y8h1Ms/s1600/Paul+Delvaux%252C+le+miroir%252C+1936.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-0fRFNtEWI0Y/TnoHZqwVJXI/AAAAAAAACPM/j3kz7Y8h1Ms/s1600/Paul+Delvaux%252C+le+miroir%252C+1936.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;No conté ayer que, para localizar los recuerdos de Ginsberg que citaba en mi nota -mi reseña del libro de Ory traducido por el norteamericano, o la referencia de los poemas de éste publicados en &lt;i&gt;RevistAtlántica&lt;/i&gt;- no tuve más que poner en Google las palabras correspondientes, ahorrándome así una trabajosa indagación en mi biblioteca. De hecho, yo estaba confundido: la citada reseña creía que estaba publicada en la revista jerezana &lt;i&gt;Contemporáneos&lt;/i&gt;, y me podía haber pasado toda la tarde ojeando infructuosamente mi colección de la misma. La sorpresa fue que, nada más poner el título del libro y mi nombre en el buscador, no sólo di con la referencia, sino que encontré la página entera reproducida en Google Books... No sé si tanta disponibilidad es buena o mala. Antes nos pasábamos sin esas facilidades, y no creo que por ello fuéramos más inexactos en esta clase de apreciaciones, o más olvidadizos a la hora de reconstruir, como hacía yo ayer, el rastro de una lectura. El caso es que ya hay que contar con ello: parte de nuestra memoria personal la hemos delegado en ese todopoderoso recurso. Pero no sé si lo que hemos ganado en rapidez y exactitud no lo habremos perdido en otras cosas. Porque, ¿quién me dice que yo no hubiera disfrutado inmensamente perdiendo la tarde entre mis pilas de revistas polvorientas? Y a lo mejor mi tendinitis de hombro lo hubiera agradecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Desde hace dos o tres años este conductor y yo nos odiamos cordialmente. Todo empezó el día que le exigí que apagara la radio con la que atronaba un autobús en el que yo era el único pasajero: me dijo que la tenía puesta para ahogar el sonido del motor. Aún así, conseguí que aminorara algo el estruendo, aunque para ello tuve que amenazarle con dar parte a su empresa... Hoy, de nuevo, el estruendo era insufrible; pero, como el autobús iba lleno, no me he quejado. Sólo ha habido un momento en el que, por el espejo retrovisor, el conductor me ha sorprendido mirándolo y meneando la cabeza...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Un fracaso bien administrado vale &amp;nbsp;más que uno o dos éxitos fulgurantes. Al menos, llena una vida. Porque no hay nada peor, supongo, que sobrevivirse a uno mismo cuando ya incluso la mera posibilidad del éxito se ha agotado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-2559105438646442396?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/2559105438646442396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=2559105438646442396' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2559105438646442396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2559105438646442396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/odios.html' title='ODIOS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-0fRFNtEWI0Y/TnoHZqwVJXI/AAAAAAAACPM/j3kz7Y8h1Ms/s72-c/Paul+Delvaux%252C+le+miroir%252C+1936.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1478933569294935870</id><published>2011-09-21T17:00:00.000+02:00</published><updated>2011-09-21T17:18:23.890+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>GINSBERG</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0fa1dJwR0o4/Tni_kqwaTXI/AAAAAAAACPI/zTlBMRjhUsQ/s1600/ginsberg8.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-0fa1dJwR0o4/Tni_kqwaTXI/AAAAAAAACPI/zTlBMRjhUsQ/s1600/ginsberg8.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El capítulo del libro de Ovejero dedicado a la &lt;i&gt;beat generation&lt;/i&gt; me lleva a releer &lt;i&gt;Aullido&lt;/i&gt;, de Ginsberg, y a repasar otros poemas del autor que tengo dispersos en varias revistas y antologías. De &lt;i&gt;beatnik&lt;/i&gt;, como cualquiera que me conozca puede deducir, siempre he tenido más bien poco. Pero dice algo de nuestra posición como meros lectores el hecho de que, incluso respecto a un autor tan alejado de mis gustos y de mi práctica literaria, pueda yo ahora trazar un itinerario de mi relación con él, o una retrospectiva de las ocasiones en que me he visto impulsado a leerlo. Era, recuerdo, uno de los escritores de cabecera de Jesús Fernández Palacios, un poeta gaditano mayor que yo al que confié la lectura de mis primeras probaturas poéticas, y al que todavía me une una buena amistad. Uno de sus poemas más celebrados, el titulado "Treinta monedas de pus", debía mucho, al decir de su autor, a la influencia del norteamericano; dato que yo entonces no podía corroborar, porque no había leído aún a Ginsberg, pero que ahora puedo afirmar que resultaba un honesto reconocimiento de una deuda cierta. En el poema de mi amigo, en efecto, se alternaban, como en &lt;i&gt;Aullido&lt;/i&gt;, las ráfagas de descripción realista con los momentos de arrebato visionario; había versos consistentes en la repetición insistente de una sola palabra, a modo de &lt;i&gt;mantra&lt;/i&gt;; e imperaba en él, como en el archiconocido texto de Ginsberg, un cierto aliento elegíaco, porque el pretendido desgarro del poema se proyectaba más hacia el pasado que hacia el propio presente del poeta: en ese sentido, tanto &lt;i&gt;Aullido&lt;/i&gt; como "Treinta monedas..." eran textos tranquilizadores, a su pesar, porque daban a entender que sus autores habían sobrevivido al caos que ensalzaban; y por eso mismo, quizá, podían ser leídos con simpatía por un veinteañero cuyos afanes disolventes -que los tenía, como cualquiera a esa edad- se orientaban más bien al epicureísmo y a la vivencia despreocupada de la noche... Quiero decir que leí aquellos textos con la misma mirada arqueológica con la que abordaba, pongo por caso, los discos de Hendrix y Zappa: sabiendo que aquello alguna vez implicó un riesgo, pero que ahora el mero paso del tiempo había desactivado todo su peligroso potencial.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;A Ginsberg terminé leyéndolo, claro: primero en los poemas suyos incluidos en &lt;i&gt;Contemporary American Poetry&lt;/i&gt;, una antología que compré hacia 1982 en la hoy desaparecida librería Turner de la calle Génova, en Madrid, al pie de lo que ya entonces era sede de Alianza Popular (hoy Partido Popular). Lo curioso de la inclusión de Ginsberg en esa antología era que su compìlador, el también poeta Donald Hall, negaba la existencia del grupo poético que se conoció como &lt;i&gt;beat&lt;/i&gt;, y decía que los mejores poetas encuadrados bajo esa etiqueta eran más bien nuevos exponentes de la "tradición coloquial" visible en la poesía americana a lo largo de toda su historia; idea en la que creo que no andaba descaminado. El descreimiento de Hall llegaba hasta el punto de haber omitido a Ginsberg en la primera edición de su antología, y haberlo admitido muy a regañadientes en la segunda... Con todo, a mí me gustaron poemas como &lt;i&gt;A Supermarket in California&lt;/i&gt; y, sobre todo, el titulado&lt;i&gt; First Party at Ken Keseys with Hell Angels&lt;/i&gt;, un breve texto de andadura clásica en el que se describía una fiesta descontrolada en casa del autor de &lt;i&gt;Alguien voló sobre el nido del cuco&lt;/i&gt;, y que terminaba con dos versos en los que se daba cuenta de la discreta presencia de cuatro coches policiales tras unos árboles cercanos... Un desarrollo parecido, creo recordar, constituía el argumento de una canción de Frank Zappa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Leí &lt;i&gt;Aullido&lt;/i&gt;, por supuesto, que es un poema menos complaciente con el pasotismo &lt;i&gt;hippy&lt;/i&gt; de lo que podría pensarse, y cuyo máximo valor reside hoy en los anticipos burlones del desenlace que tendría todo aquello, con los viejos contestatarios convertidos en vegetarianos y propietarios de tiendas de antigüedades... Y creo que no supe nada más de Ginsberg hasta que leí, ya en los años noventa, unos poemas suyos en la gaditana Revista Atlántica: entre ellos, una desopilante versión burlesca de La Internacional y un incalificable poema titulado &lt;i&gt;Sphincter&lt;/i&gt; y dedicado, como su título anuncia, al aguerrido ojo del culo de su autor... Lo que no excluye, en fin, que en un texto tan breve hubiera espacio para algunas melancólicas consideraciones sobre el SIDA, por ejemplo. Por entonces, creo que procedente de un mismo botín, resultado de algunos de los contactos norteamericanos del director de la revista, llegó a mis manos un libro de mi también paisano Carlos Edmundo de Ory publicado en edición bilingüe en Nueva York, y en el que el traductor al inglés de los poemas del gaditano era el propio Ginsberg. El encuentro entre los dos viejos poetas debió de ser un memorable choque de egos. A Ginsberg poco antes lo habían recibido de malos modos en el aeropuerto de Praga, a donde acudía como invitado a un encuentro literario: algo debía de haber en su aspecto que no gustó a la policía comunista, que obligó al poeta a montar de nuevo en su avión y lo mandó de vuelta a casa. En aquella época todavía el mundo era bipolar y estas leves contravenciones del orden imperante a uno y otro lado del Telón de Acero provocaban, a la vez que un cierto escalofrío, un sano estremecimiento de placer. El libro de Ory -&lt;i&gt;Angel without a Permit / Sin permiso de ser ángel&lt;/i&gt;- fue &lt;a href="http://books.google.es/books?id=lRZnSTIypgsC&amp;amp;pg=PT34&amp;amp;lpg=PT34&amp;amp;dq=angel+without+a+permit&amp;amp;source=bl&amp;amp;ots=GqyNB_-rvR&amp;amp;sig=xF6PjM4VjNQ2jW4vnl0LfSzT4dw&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=8q94Tv-4C4z1sgbHicGhCw&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=5&amp;amp;ved=0CEEQ6AEwBA#v=onepage&amp;amp;q=angel%20without%20a%20permit&amp;amp;f=false"&gt;reseñado por mí&lt;/a&gt; para la revista Renacimiento. Y recuerdo que, aunque no pude evitar poner algunos peros, tanto al poeta como a su ilustre traductor, hice ese trabajo bajo la impresión de estar tocando materia perteneciente ya a la mitología literaria del siglo próximo a su fin. El viejo &lt;i&gt;beatnik&lt;/i&gt; se materializaba en alguien con quien habían confraternizado mis amigos, y eso le prestaba una cierta cercanía, inimaginable cuando yo hojeaba sus poemas en los estantes de Turner.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;He recordado ahora estas cosas a propósito de las rápidas páginas que Ovejero dedica al poeta en su libro sobre "escritores delincuentes". No creo que Ginsberg encaje en este marchamo, a pesar de sus ocasionales roces con la ley. Fue, si acaso, un poeta golfo. Y un pícaro, que todavía nos hace gracia, y en cuya poesía seguimos encontrando algún que otro destello que nos emociona, sobre todo porque concierne ya a nuestra historia personal. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1478933569294935870?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1478933569294935870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1478933569294935870' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1478933569294935870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1478933569294935870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/ginsberg.html' title='GINSBERG'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-0fa1dJwR0o4/Tni_kqwaTXI/AAAAAAAACPI/zTlBMRjhUsQ/s72-c/ginsberg8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-4978108480010715126</id><published>2011-09-19T09:00:00.005+02:00</published><updated>2011-09-19T09:00:06.809+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>CADENAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-G_f54R2kUbI/TnYuYARyPjI/AAAAAAAACO8/3QoVzblOm3k/s1600/000_Bomarzo01.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-G_f54R2kUbI/TnYuYARyPjI/AAAAAAAACO8/3QoVzblOm3k/s1600/000_Bomarzo01.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;El único signo cierto del cambio de estación -aparte de la vuelta al trabajo, ay- es la tonalidad de la luz. Los colores son los mismos, sí, pero parecen pintados sobre un lienzo que previamente ha recibido una imprimación dorada. El otoño es eso: el afloramiento de esa luz oculta, en comparación con la cual los colores de las otras estaciones resultan... demasiado primarios, como los de una casa nueva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Las complicadas -y, a la vez, muy previsibles- rutas de la curiosidad. La lectura de &lt;i&gt;Escritores delincuentes&lt;/i&gt;&amp;nbsp;de Ovejero me lleva a releer "El policía y el salmo", un relato de O. Henry incluido en &lt;i&gt;Joyas del cuento norteamericano&lt;/i&gt;, la antología que mi paisano Fernando Quiñones preparó para &lt;i&gt;Selecciones del Reader's Digest&lt;/i&gt;. En la nota previa de este cuento Quiñones recordaba que Charles Laughton había interpretado a su protagonista, el vagabundo Soapy, en la película &lt;i&gt;O. Henry's Full House&lt;/i&gt;, que aquí se llamó &lt;i&gt;Cuatro páginas de la vida&lt;/i&gt;. Y heme aquí rastreando esa película y anticipando un inconcreto voto de felicidad &amp;nbsp;para el momento en que pueda verla. No conozco otra manera de llegar a las películas y a los libros que no sea seguir estas cadenas azarosas. En dejarse llevar por ellas y gratificarlas se le va a uno la vida, como quien dice.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Pero también podría írsele a uno la vida, y con ella la cordura, en imaginar, como hice el domingo por la mañana en medio de un afloramiento de rocas calizas, las criatura fantásticas que un escultor podría tallar en cada una de aquellas piedras gigantescas.&amp;nbsp;Un lagarto enorme con la cabeza levantada, un elefante empujando lo que parecía una especie de titán arrebujado en una manta, una cabeza de tortuga... Y un recuerdo literario, claro, asociado a este inocente desvarío de la imaginación: el recuerdo de las fantásticas criaturas de piedra que adornaban -y adornan todavía- el jardín del duque Orsini, en &lt;i&gt;Bomarzo&lt;/i&gt;, la novela de Mujica Láinez...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En medio de todo esto, la inconfundible opresión en el pecho, la sensación de vacío de quien ha concluido algo que le ha tenido ocupado durante años y ahora no sabe muy bien a dónde dirigir sus esfuerzos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-4978108480010715126?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/4978108480010715126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=4978108480010715126' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4978108480010715126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/4978108480010715126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/cadenas.html' title='CADENAS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-G_f54R2kUbI/TnYuYARyPjI/AAAAAAAACO8/3QoVzblOm3k/s72-c/000_Bomarzo01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-274959324765407799</id><published>2011-09-15T08:44:00.002+02:00</published><updated>2011-09-15T09:02:14.798+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DESLEAL</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-GqgQCYQjLVs/TnGfNL3PjrI/AAAAAAAACO4/j8lcHht_nHU/s1600/Holliday-Judy-pub-still-Born-Yesterday.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-GqgQCYQjLVs/TnGfNL3PjrI/AAAAAAAACO4/j8lcHht_nHU/s1600/Holliday-Judy-pub-still-Born-Yesterday.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;"Mi padre afirmaba: 'Nunca hagas nada que no quisieras ver publicado en la portada del &lt;i&gt;New York Times'&amp;nbsp;&lt;/i&gt;", dice Billie, la protagonista de &lt;i&gt;Nacida ayer&lt;/i&gt;, la película de Cukor. Y se me ocurre que, viniendo de una ex-corista, la frase no sólo es una apelación a una añorada rectitud, como parece dar a entender una primera lectura, sino también una cínica declaración exhibicionista. O ni una cosa ni otra, si adoptamos una posición más benevolente: podría ser un excelente lema, por ejemplo, para una vida contada en un diario como éste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Al desmantelamiento de las instalaciones playeras se une, en estos desolados paseos matinales míos, la constatación del progresivo oscurecimiento de la hora. Es como si las mismas brigadas que andan retirando chiringuitos y hamacas hubieran hecho algún intento, no del todo fracasado, de desmantelar el sol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Envío la novela al editor. No, no es cierto que los libros sean como hijos. Si lo fueran, no tendría uno valor para empujarlos a una dura existencia fuera de casa. Si uno estuviera verdaderamente exento de vanidad, guardaría los mecanoscritos pulcramente revisados en un baúl, y sólo dos o tres personas queridas sabrían de esta particular chifladura de uno, que respetarían, igual que se respeta la del coleccionista de sellos o la del criador de palomas. Porque pretender reconocimiento público a cambio es tan absurdo, se me antoja, como que un colombófilo pretendiera que le dieran la gran cruz al mérito civil, pongo por caso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La tendinitis me impide levantar el brazo derecho. No hay mal que por bien no venga. En la Alemania nazi, hubiera pasado por desleal.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-274959324765407799?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/274959324765407799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=274959324765407799' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/274959324765407799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/274959324765407799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/desleal.html' title='DESLEAL'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-GqgQCYQjLVs/TnGfNL3PjrI/AAAAAAAACO4/j8lcHht_nHU/s72-c/Holliday-Judy-pub-still-Born-Yesterday.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-538194893537580618</id><published>2011-09-13T08:49:00.001+02:00</published><updated>2011-09-13T08:50:57.161+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Actualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ALTA GAMA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iv0qXg54wX8/Tm79PPstaqI/AAAAAAAACO0/oX9CTRFwz-8/s1600/20070325202912-show-image.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-iv0qXg54wX8/Tm79PPstaqI/AAAAAAAACO0/oX9CTRFwz-8/s1600/20070325202912-show-image.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Mis caminatas matinales por el Paseo Marítimo tocan a su fin: en apenas un par de días, con el comienzo del horario regular de clases, las prisas de primera hora harán imposible, por un margen de apenas diez minutos, este modesto placer contemplativo. No me quejo; simplemente constato la inminencia de ese modo antinatural de comenzar el día sin consultar previamente los grandes referentes del devenir estacional: la luz menguante de estos amaneceres cada vez más renuentes, el estado del mar, la compañía sobrevenida de los escasos paseantes a cuya reiterada presencia me he ido acostumbrando estos días. Y todo, ya digo, por un margen de diez minutos, los que tardo de más al venir andando desde la entrada de la ciudad, cuando no hay urgencia para que me traigan hasta la misma puerta del trabajo. La felicidad, se me antoja, sería eso: disponer de esos diez minutos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En el paseo de hoy veo que han empezado a desmontar el pequeño parque de recreo infantil con el que cuenta la playa durante el verano, y que ahora me depara una estampa de feria desmantelada. Pronto seguirán los chiringuitos, y luego la playa quedará desatendida y abandonada durante largos meses, expuesta a los temporales y a disposición solamente de las gaviotas y los desocupados. Anoto esta realidad y quisiera hacerla símbolo o anuncio de algo, pero no sé de qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;En el coche venía escuchando las apocalípticas noticias económicas. La quiebra de Grecia es inminente; y, con ella, la ruina cierta de media Europa. Y pienso en la trágica inadecuación entre los tiempos históricos y la duración de la existencia humana. Tenemos crisis para largo: lo menos para veinticinco años. Lo que quiere decir que, cuando vuelvan los buenos tiempos, yo ya no estaré aquí para verlos, o seré tan anciano que no tendré fuerzas ni disposiciones para disfrutarlos. Y que, contando a partir de los que tienen ahora la edad de mi hija adolescente, al menos dos generaciones se criarán bajo el peso de la creciente penuria, ajenos a esa especie de optimismo antropológico que parecía regir la cultura juvenil europea y americana desde hace medio siglo. El único consuelo es que quienes han provocado la actual situación tampoco durarán lo suficiente para ver su final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Y me asalta una duda: ¿a qué se deberá la curiosa proliferación de coches de alta gama en ciertas barriadas teóricamente deprimidas, y el hecho, más curioso aún, de que al volante de éstos vaya siempre un veinteañero de aspecto patibulario? Si yo fuera ejecutivo de BMW, por ejemplo, empezaría a preocuparme por la imagen de la marca.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-538194893537580618?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/538194893537580618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=538194893537580618' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/538194893537580618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/538194893537580618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/alta-gama.html' title='ALTA GAMA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-iv0qXg54wX8/Tm79PPstaqI/AAAAAAAACO0/oX9CTRFwz-8/s72-c/20070325202912-show-image.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-1900547927569677091</id><published>2011-09-09T17:30:00.000+02:00</published><updated>2011-09-09T17:30:16.764+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Textos rescatados'/><title type='text'>EL SÍNDROME</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-520JdxGbsEY/Tmow04LdASI/AAAAAAAACOw/1fc1zugjc2E/s1600/Peter-Getting-Out-of-Nicks-Pool-David-Hockney.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://3.bp.blogspot.com/-520JdxGbsEY/Tmow04LdASI/AAAAAAAACOw/1fc1zugjc2E/s400/Peter-Getting-Out-of-Nicks-Pool-David-Hockney.jpg" width="396" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: large;"&gt;A estas alturas de septiembre, la mayoría de ustedes ya habrán superado los efectos del llamado “síndrome postvacacional”. Después de la angustiosa víspera, en la que uno se sentía incapaz, no ya de reanudar la labor, sino incluso de volver a pisar el lugar donde ésta se efectúa, después del primer madrugón, del sentimiento de timidez con que uno cruza la puerta del centro de trabajo, de los saludos más o menos rituales a los compañeros, la realidad se ha impuesto y, en cuestión de horas, o a lo sumo de unos días, ya está uno trabajando como si no hubiese habido nunca vacaciones, como si no hubiese dado uno por terminado el ciclo anterior y hecho propósitos más o menos bienintencionados para el que comenzaría después del periodo de descanso. Alcanzada esta fase, los médicos declaran que el síndrome ha pasado. Y quizá es entonces cuando empieza la verdadera enfermedad: la conformidad con la rutina, la aceptación de que el día empieza cuando aún es de noche y termina cuando vuelve a serlo otra vez, la idea de que las horas de luz, las calles céntricas, las terrazas y las tiendas pertenecen a los desocupados, a los jubilados, a los convalecientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Dirán ustedes que la queja no ha lugar, que bienaventurados los sujetos a estas obligaciones y pobres de los que no las tienen. Y es verdad, sólo que no puede dejar uno de pensar que, pese a los avances tecnológicos, sigue lejos de nosotros el reconocimiento de lo que algún utópico llamó “el derecho a la pereza”. En realidad –leía hace poco en un artículo de José María Parreño– no tenemos tal derecho, sino la vaga titularidad de un “tiempo libre” –entiéndase, las horas que median entre el regreso del trabajo y el sueño– que, precisamente por estar “libre”, como lo están los taxis o los asientos del autobús, reclama ser ocupado por cosas que cuestan dinero, o nos incitan a gastarlo. Por eso no es coincidencia que en septiembre se reanuden los “hobbies” y coleccionismos de todo tipo, algunos tan absurdos como los que animan a montar una maqueta de la que sólo puedes adquirir dos o tres piezas a la semana: ¿qué hacer con ellas: mirarlas hasta que lleguen las otras, acariciarlas, anticipar con la imaginación el delicioso momento en que el artilugio estará terminado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;También por estos días se reanuda la vida social que había quedado en suspenso a comienzos del verano. Vuelven las cartas, vuelven los mensajes a nuestro correo electrónico, suena de nuevo el teléfono, vemos a la gente de siempre en los sitios habituales. A algunos los echábamos de menos, otros se nos imponen con la misma inevitabilidad que los días laborables. También la vida social, esa hipotética fuente de placeres, es una obligación. Pronto lo será también abrigarse, arrimarse a los radiadores, resignarse a las luces encendidas. Y añorar –es un tópico– las inminentes vacaciones, como si eso solucionara algo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;(septiembre 2004)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-1900547927569677091?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/1900547927569677091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=1900547927569677091' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1900547927569677091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/1900547927569677091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/el-sindrome.html' title='EL SÍNDROME'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-520JdxGbsEY/Tmow04LdASI/AAAAAAAACOw/1fc1zugjc2E/s72-c/Peter-Getting-Out-of-Nicks-Pool-David-Hockney.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-7048928231304099171</id><published>2011-09-08T08:43:00.003+02:00</published><updated>2011-09-08T08:51:10.546+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>CAMAFEO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WXnE7s7HOIM/Tmhk3bDbk5I/AAAAAAAACOs/WCvSoBDb0wY/s1600/norma_shearer___leading_lady_of_metro_goldwyn_mayer.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-WXnE7s7HOIM/Tmhk3bDbk5I/AAAAAAAACOs/WCvSoBDb0wY/s1600/norma_shearer___leading_lady_of_metro_goldwyn_mayer.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;La imagen que me depara hoy mi caminata matinal por el Paseo Marítimo: un mendigo que duerme abrazado a su perro, mientras éste mantiene la cabeza erguida y los ojos bien abiertos, en una expresión que, sin embargo, no transmite angustia ni tensión, sino sólo una cierta conciencia del propio papel. Que se atreva alguien a hacerle algún daño a su amo, que duerme plácidamente, arropado en sus trapos y en la benignidad del clima, y confiado enteramente a la mirada vigilante de su compañero. ¿Quién dice que los perros son serviles? Éste, desde luego, no lo es. Transmite más bien una impresión de sereno orgullo. Como si, al recibir la pregunta muda de este transeúnte, no vacilara en responder: Sí, los dos hemos elegido voluntariamente esta vida de perros. Y no nos arrepentimos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Cukor, como Lubitsch, procede de la opereta vienesa, o de la versión internacional de la misma que triunfó en los escenarios de todo el mundo hasta la víspera de la Segunda Guerra Mundial, y cuya representante más característica es Anita Loos. De ella es el argumento de &lt;i&gt;Mujeres&lt;/i&gt;, la película de Cukor que vimos anoche; y que, junto con &lt;i&gt;La actriz&lt;/i&gt;, que es casi un documento neorrealista sobre las familias de clase media baja americanas de los años treinta, es la película de este cineasta que más nos ha gustado en el ya largo y guadianesco ciclo que llevamos siguiendo desde principios del verano. &lt;i&gt;Mujeres&lt;/i&gt; es -lo anoto aquí para que no se me olvide, porque el ritmo acelerado de ingesta de películas que llevamos en los últimos meses desafía mi capacidad de retentiva- una especie de antecedente de &lt;i&gt;Sexo en Nueva York&lt;/i&gt;, sólo que filmado y ambientado en los años treinta; y, por tanto, tocada de ese despreocupado cinismo verdaderamente interiorizado -es decir, asumible como norma de vida- al que nuestro deportivo libertinaje de hoy apenas llega a las suelas de los zapatos. Con una cámara increíblemente suelta y una cháchara tan abrumadora como divertida -el cotorreo continuo de una docena de hembras desocupadas-, la película, en la que sólo aparecen mujeres, desgrana los infortunios matrimoniales de algunas de ellas y la difícil armonización entre las convenciones sociales y las exigencias del amor. Con lo dicho, podría haberla filmado Lubitsch -con cuyo cine el de Cukor guarda más de una afinidad-. Sólo que, donde Lubitsch apuesta por las soluciones cínicas, Cukor va más allá y muestra el punto en el que el cinismo cede a la fuerza de los sentimientos. Las lágrimas que se lloran en estas desenfadadas comedias son lágrimas auténticas, y responden a verdaderos sentimientos de desposesión e indefensión. Y si, además, las vemos en el nobilísimo rostro de Norma Shearer, su capacidad de convicción es absoluta. Como en la vida misma.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #351c75; font-size: large;"&gt;Al abrir la ventana para que se ventile el espacio en el que escribo estas líneas, espanto una enorme libélula. Las libélulas en reposo, ya se sabe, tienen siempre algo de camafeo. Y eso era ésta: un camafeo prendido en la impostada seriedad de la mañana laborable.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-7048928231304099171?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/7048928231304099171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=7048928231304099171' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7048928231304099171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/7048928231304099171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/camafeo.html' title='CAMAFEO'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-WXnE7s7HOIM/Tmhk3bDbk5I/AAAAAAAACOs/WCvSoBDb0wY/s72-c/norma_shearer___leading_lady_of_metro_goldwyn_mayer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5229990164366365252</id><published>2011-09-07T08:43:00.003+02:00</published><updated>2011-09-07T13:40:21.052+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>DUCHA DIARIA</title><content type='html'>&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-UhVdqvikndY/TmcTHkADqFI/AAAAAAAACOo/iFWm5NxKb60/s1600/Hora.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-UhVdqvikndY/TmcTHkADqFI/AAAAAAAACOo/iFWm5NxKb60/s320/Hora.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Escribir implica resignación y, por qué no decirlo, una llamada a la modestia. Lo primero, porque lo que uno alcanza a plasmar sobre el papel está casi siempre por debajo de lo que uno pretendía; y lo otro porque de la necesaria conformidad con esa constatación surge una cierta capacidad de tolerancia hacia las propias limitaciones. A lo sumo, puede uno llegar a sentir lo que el poeta e.e.cummings: &lt;i&gt;"It looks good on the page... but never good enough"&lt;/i&gt;. O algo así (cito de memoria).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Tres días recorriendo este camino (excepcional, pues pronto el horario regular de clases me dejará sin tiempo para hacerlo), y ya reconozco a casi todas las personas con las que me cruzo. Lo que implica, en fin, un cierto grado de conocimiento de sus vidas: ya sé, por lo menos, a qué hora se levantan, quiénes trabajan y quiénes no, si charlan con sus acompañantes o van callados, y (por la vehemencia con que algunos expresan sus opiniones) en qué medida desaprueban al actual gobierno... Y más cosas, que no anoto aquí por no violar el tácito pacto de discreción que establecemos incluso con personas a las que ni siquiera conocemos de nombre. La intimidad humana es eso: una convención. Somos transparentes. Y de esa transparencia se nutre casi todo lo que podemos decir de nuestros semejantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Vivir en el mundo de &lt;i&gt;Una hora contigo&lt;/i&gt;, la opereta que filmó Lubitsch con la ayuda de Cukor, y en la que contó con las interpretaciones del indigerible Maurice Chevalier y la insustancial Jeannette McDonald... Pero qué deliciosa apología del desliz consentido, que sensación de que todas las mujeres huelen a colonias algo empalagosas mezcladas con polvos de talco, en una época en la que la ducha diaria no se había generalizado aún... Quiero decir que, cuando el protagonista se inclina ante los labios de la mejor amiga de su mujer, uno percibe que la atracción física es real, y que no se reduce al ansia gimnástica en la que se resuelven estos lances en las películas de hoy. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5229990164366365252?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5229990164366365252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5229990164366365252' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5229990164366365252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5229990164366365252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/escribir-implica-resignacion-y-por-que.html' title='DUCHA DIARIA'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-UhVdqvikndY/TmcTHkADqFI/AAAAAAAACOo/iFWm5NxKb60/s72-c/Hora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-2597249077823902195</id><published>2011-09-06T13:15:00.000+02:00</published><updated>2011-09-06T13:15:11.329+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><title type='text'>ROSTROS</title><content type='html'>&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-YtP9WXkFOq0/TmW-HgbQviI/AAAAAAAACOk/8sw6sfenwik/s1600/2i-alberto-savinio-lannunciazione-1932-coll-privata.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="640" src="http://4.bp.blogspot.com/-YtP9WXkFOq0/TmW-HgbQviI/AAAAAAAACOk/8sw6sfenwik/s640/2i-alberto-savinio-lannunciazione-1932-coll-privata.jpg" width="523" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En el Paseo Marítimo, junto a la playa, a primera hora de la mañana, me llama la atención el atronador canto de... los grillos. Pero ¿de qué se alimenta un grillo en una playa?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Caras nuevas, con todo lo demás que las acompaña: voces, expresiones, historias particulares. Si algo bueno tiene este trabajo, es la seguridad de que cada comienzo de curso trae consigo cierta renovación del paisaje humano. En otro tiempo se hacía uno sus particulares cábalas respecto a las posibilidades que le planteaban estas presencias novedosas. Hoy es sólo curiosidad lo que me lleva a interesarme por lo que traen consigo, por lo que cuentan, por lo que esperan de su nueva circunstancia. Y, sin embargo, encuentro más intensa y mejor fundada esta curiosidad (indiscreta incluso, como el impulso que me llevó a preguntarle ayer a una recién llegada el por qué de su obsesión por conocer todas las combinaciones posibles entre Cádiz y Barcelona) que las expectativas, casi siempre infundadas, de antes...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #351c75;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Primera sesión de natación, después del verano. El hombro, contraído en una dolorosa tendinitis, producto de la maratón final en la que he resuelto mi novela, parece abrirse y oxigenarse con el esfuerzo, y el resultado es una también dolorosa, pero agradecida, distensión. Este año, ya sin novelas por delante (de momento), prometo tratarme mejor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-2597249077823902195?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/2597249077823902195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=2597249077823902195' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2597249077823902195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/2597249077823902195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/en-el-paseo-maritimo-junto-la-playa.html' title='ROSTROS'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-YtP9WXkFOq0/TmW-HgbQviI/AAAAAAAACOk/8sw6sfenwik/s72-c/2i-alberto-savinio-lannunciazione-1932-coll-privata.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-5929406622863242365</id><published>2011-09-05T09:00:00.000+02:00</published><updated>2011-09-05T08:57:23.937+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario de campo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dietario personal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Artes plásticas'/><title type='text'>PINTURA RÁPIDA, OTRA VEZ</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Zw96ChSVHcI/TmPGIrfVxNI/AAAAAAAACOg/Vo4MZ0RswgM/s1600/Ubrique_Cadiz4.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://1.bp.blogspot.com/-Zw96ChSVHcI/TmPGIrfVxNI/AAAAAAAACOg/Vo4MZ0RswgM/s400/Ubrique_Cadiz4.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;De nuevo en el &lt;a href="http://www.ubrique.org/noticias/concursos/486-beatriz-caniete-gana-el-1-concurso-rapida-ubrique.html"&gt;Concurso de Pintura Rápida de Ubrique&lt;/a&gt;. Esta vez sólo por la tarde, casi al filo de la hora en la que ha de hacerse público el fallo. Lo que tiene como consecuencia que nos hayamos perdido lo mejor, la larga jornada en la que es posible observar a los participantes en plena labor y apreciar el singular respeto con el que este pueblo acoge lo que en otros sin duda sería contemplado como una estrambótica interferencia en la vida cotiadiana. Este año, ya digo, teníamos nuestros motivos para reservarnos: huíamos del calor, del tedio de las largas horas que median entre la sobremesa y el momento del fallo; y habíamos cedido a la natural reticencia de C. a pasar el día pendiente de los dichos y hechos de un grupo variopinto de adultos más o menos despendolados... Así que bajamos al pueblo cuando ya la mayoría de los cuadros estaban expuestos en la plaza del Ayuntamiento y el jurado efectuaba su ronda, antes de recluirse para una deliberación que fue mucho más larga de lo habitual. El fallo, de todas maneras, no decepcionó: por primera vez desde que asisto a este concurso, el jurado se mostró abiertamente partidario de la pintura figurativa y no apostó por esos curiosos híbridos entre informalismo y figuración que prosperan en esta clase de certámenes en cuanto se corre la voz de que lo que se premia es lo "moderno". De hecho, había cuadros de ese estilo que parecían calcados de los ganadores de otros años, y no éramos pocos los que, resignadamente, preveíamos que los premios iban a ir a parar a ellos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;No fue así, y eso fue motivo de sorpresa y alegría para muchos. Los tres primeros premios dieron fe de esta sorpresiva decantación del jurado. El primero, que me pasó desapercibido cuando tuve ocasión de verlo de cerca, era una sencilla composición que reproducía un trozo de muro de una conocida finca de la localidad, reconocible por el color de la fachada y la forma singular de las dos puertas que recogía el fragmento. El mérito del cuadro, supongo, residía en el tratamiento dado a las texturas, y también en su sugerencia de clausura y soledad. También en el cuadro premiado en segundo lugar, por cierto, llamaba la atención la ausencia de personajes humanos: reproducía lo que, por el complicado escorzo en que se resolvía la composición, me pareció la boca de una calle en cuesta, en la que podían verse algunos vehículos aparcados. No han faltado cuadros "de coches" en anteriores ediciones del concurso: tal vez porque permiten combinar una cierta modernidad de trazo -la necesaria para reproducir las formas nítidas y limpias del artefacto tecnológico- con la necesaria condición de imagen extraída del entorno inmediato. Fuera como fuera, al jurado le gustó la manera cómo estaba resuelto este cuadro, y le otorgó un premio destacado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;El tercer premio correspondió a uno de nuestro amigo J.A.M.: un detalle del llamado Callejón del Norte, que es una intrincada calle en cuesta y sin salida en la que las construcciones irregulares parecen amontonarse sobre los salientes rocosos de la montaña sobre la que se asientan. El detalle reproducido por J.A.M. mostraba el juego de la luz en algunos de los salientes rocosos que afloran al pie de los muros y sirven de base a improvisados parterres. Lo más destacado del cuadro era la impresión de profundidad lograda por el mero tratamiento de la incidencia de la luz sobre la piedra; y también, como en los otros, una melancólica atmósfera de soledad. Era, de todos modos, un cuadro extraño, porque la luz, en vez de tender a una uniformidad blanca y cegadora, como era de esperar, estaba virada a una tonalidad ocre un tanto irreal, que me llevó a preguntarle a su autor -antes, naturalmente, del fallo del jurado- si esa luz era producto de su imaginación o, efectivamente, era la que había habido en ese lugar en algún momento del día. No entendí su respuesta: "No, es una luz buscada". Lo que no me aclaraba si la búsqueda, como suele suceder en estos casos, había tenido lugar dentro o fuera del propio pintor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;Estos fueron los tres primeros premios. Algo convencionales, desde luego, pero también nítidos y, entiendo, poco discutibles, porque traslucían que el jurado tenía una idea clara del asunto sobre el que había de pronunciarse y quiso atenerse a ella. Hubo otros premios, hasta siete. Y, naturalmente, otros cuadros de interés, además de los premiados. Entre ellos, uno del decano de los pintores de la localidad, Antonio Rodríguez Agüera, dueño de un estilo muy personal; e indiferente ya, por su edad y prestigio, a los alardes técnicos y efectistas de los que otros han de hacer gala para destacar en esta clase de certámenes. Pintó... un garabato. Pero qué garabato: unas poderosas líneas negras que evocaban, a quien supiera mirarlas, las sinuosidades del escenario elegido como modelo, que no era otro que el mismo Callejón del Norte al que antes nos referíamos. Recordaba el cuadro a esos dibujos de Ramón Gaya en los que una simple línea basta para sugerir el volumen de una figura, y hasta la atmósfera que la envuelve... Ajeno a ese virtuosismo, otro amigo nuestro, el jerezano J., que al parecer le disputó al propio Agüera la posición elegida para pintar su cuadro, reprodujo también ese mismo Callejón... en un reflejo circunscrito a la superficie pulimentada de una olla a presión, bajo la que escribió, a modo de lema adecuado a estos tiempos de crisis: &lt;i&gt;Vengan guisos de papas&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; color: #351c75; font-size: large;"&gt;La crisis. De no andar la economía de uno algo achuchada, hubiera comprado, para mi colección, alguno de los cuadritos expuestos en el improvisado mercadillo de arte instalado en la fachada del estudio del pintor José Luis Mancilla, en ese mismo Callejón. Uno del propio anfitrión, por ejemplo (que andaba ufano porque ese día se había hecho público el cartel que ha pintado para la Feria, y que no es otra cosa que un franco retrato de una vecina suya de ochenta años, ataviada con un espectacular vestido morado con lunares blancos); o alguno de Jorge Gallego, el joven pintor que gana importantes premios nacionales y empieza ya a cotizarse en el extranjero... Otro año será. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19522775-5929406622863242365?l=benitezariza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://benitezariza.blogspot.com/feeds/5929406622863242365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19522775&amp;postID=5929406622863242365' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5929406622863242365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19522775/posts/default/5929406622863242365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://benitezariza.blogspot.com/2011/09/pintura-rapida-otra-vez.html' title='PINTURA RÁPIDA, OTRA VEZ'/><author><name>José Manuel Benítez Ariza</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15046088433957919853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_19-dEDiemDA/SBWRuuJUgpI/AAAAAAAAASs/sFaQUQqdR4s/S220/foto.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Zw96ChSVHcI/TmPGIrfVxNI/AAAAAAAACOg/Vo4MZ0RswgM/s72-c/Ubrique_Cadiz4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19522775.post-567243296790757157</id><published>2011-09-02T11:57:00.000+02:00</published><updated>2011-09-02T11:59:18.373+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' t
